Así se modifica el hábito de pago con tarjeta de crédito
El uso de las tarjetas de crédito en Colombia está cambiando, y cada vez más compras se pagan en una sola cuota, mientras pierde participación la financiación a plazos intermedios
El uso de las tarjetas de crédito en Colombia está cambiando, y cada vez más compras se pagan en una sola cuota, mientras pierde participación la financiación a plazos intermedios. Así lo muestra el más reciente informe de Bancolombia sobre las tendencias de consumo de los hogares, al cierre del tercer trimestre de 2026, que encontró que el porcentaje de compras con tarjeta diferidas a una cuota pasó de 49% en 2019 a 56% en septiembre de este año. El cambio ocurre en un contexto de crecimiento moderado del consumo, con presiones inflacionarias y tasas de interés elevadas. Según el análisis, el gasto real de los hogares aumentó 1,6% anual durante el tercer trimestre, aunque mantiene una pérdida progresiva de dinamismo frente a periodos anteriores. La evolución en las alternativas de financiación dejó otro comportamiento llamativo, pues aunque la financiación entre dos y seis cuotas perdió participación, las compras diferidas a más de 18 cuotas aumentaron del 24% en 2019 al 28% en 2026. El resultado evidencia una mayor concentración en los extremos, en plazos muy cortos o muy largos. La proporción de compras con tarjeta de crédito pagadas a una cuota subió siete puntos porcentuales desde 2019, mientras que las operaciones diferidas entre dos y seis cuotas disminuyeron del 20% al 12% durante el mismo periodo. El estudio apunta a que el crecimiento de la facturación con tarjeta no estaría explicado solo por un mayor apalancamiento con plazo, sino también por su uso de estos medios de pago en transacciones diarias. Sin embargo, el avance de los pagos a una cuota convive con un aumento de cuatro puntos porcentuales desde 2019. Por último, los plazos de 13 a 18 cuotas son marginales, con apenas 0,3%. El crecimiento de las compras a una cuota no demuestra por sí solo que los hogares estén libres de sobreendeudamiento, considerando ambos extremos. Sí indica que una parte creciente de las operaciones con tarjeta se utiliza de manera transaccional, sin recurrir necesariamente a la financiación durante varios meses. En cuanto a los medios de pago, el efectivo continúa teniendo el mayor peso dentro del consumo analizado. Los retiros en cajeros automáticos y corresponsales representan el 47% del gasto total, mientras que las tarjetas débito concentran el 9% y las tarjetas de crédito, el 6%. A pesar de su menor participación, estas últimas registran el mayor dinamismo, con un índice de actividad de 101,2 frente a la base de referencia de 2024. mayor uso El peso de las tarjetas de crédito cambia según la categoría de consumo, según muestra en informe de Bancolombia. En turismo y hotelería, estos medios de pago representan el 69% de las operaciones analizadas en el canal; en entretenimiento, el 36%; en electrodomésticos y muebles, el 30%; en restaurantes y bares, el 22%, y en consumo masivo o mercados, el 21%. En las compras diarias, el uso de la tarjeta es principalmente transaccional. La proporción de compras pagadas a una cuota pasó del 63% en 2019 al 76% en 2026, mientras que las operaciones a más de 18 cuotas aumentaron apenas del 6% al 7%. Este comportamiento no es el mismo con los bienes de mayor valor, en los que conviven las compras pagadas rápidamente con una financiación más prolongada, según los datos recopilados por Bancolombia. En electrodomésticos y muebles, las compras a una cuota aumentaron del 48% al 57% entre 2019 y 2026, y al mismo tiempo, las operaciones diferidas a más de 18 cuotas subieron del 12% al 16%. En esta categoría, las familias parecen recurrir tanto al pago corriente como a plazos largos, dependiendo de las características de cada compra. El entretenimiento presenta una particularidad. Aunque el 36% de las operaciones en el canal se realiza con tarjeta de crédito, la proporción de pagos a una cuota se mantuvo en 42% entre 2019 y 2026. En cambio, las compras registradas a más de 18 cuotas crecieron del 39% al 51%. Bancolombia dice que esta última cifra incluye cobros automáticos de servicios de streaming, videojuegos, licencias de software y publicidad digital, por lo que no debe interpretarse automáticamente como un aumento del endeudamiento asociado con actividades de ocio. En turismo y hotelería, el comportamiento es diferente. La proporción de compras a una cuota bajó del 49% en 2019 al 42% en 2026, mientras que las operaciones a más de 18 cuotas aumentaron del 24% al 42%. El informe relaciona esta dinámica con la financiación de paquetes turísticos y tiquetes. Restaurantes y bares mantienen un patrón de pago corriente de corto plazo, de acuerdo con el diagnóstico sectorial del informe. En esta categoría, la tarjeta funciona principalmente como un instrumento para cubrir consumos habituales, en línea con lo observado en mercados. Los cambios en los medios de pago ocurren en medio de una expansión moderada del consumo. Bancolombia dijo que el gasto real de los hogares creció 1,6% anual en el tercer trimestre de 2026, aunque su aproximación ponderada por regiones se ubicó en 1,8%. El informe atribuye el menor dinamismo a un entorno de tasas de interés elevadas, una inflación en fase de aceleración y los efectos del terremoto de agosto, que afectó la actividad comercial en varias zonas del país.