Miércoles, 28 de Octubre de 2026

Inundaciones vuelven a poner foco en quebradas: "No basta con mejorar las obras hidráulicas"

ChileEl Mercurio, Chile 28 de octubre de 2026

Además de Las Condes, dos de ellas, situadas en Lo Barnechea, están entre las más peligrosas. Especialistas piden recuperar la cobertura vegetal y revisar criterios de autorización de construcciones, entre otras medidas.

El temporal que el lunes golpeó a la zona central volvió a evidenciar la vulnerabilidad de las ciudades frente a eventos climáticos. Nuevamente la activación de quebradas fue un foco importante y revivió la angustia de familias que el 8 de octubre habían sufrido por el aluvión que -principalmente desde la Honda y la Apoquindo (ver infografía)- arrastró lodo y rocas por San Carlos de Apoquindo, en Las Condes.
Situaciones similares -aunque con menor afectación- ocurrieron en comunas que tienen decenas de quebradas, como Peñalolén, La Reina y Lo Barnechea. En esta última zona, incluso, la semana pasada el alcalde Felipe Alessandri había pedido acelerar la limpieza de las mallas de contención.
Según informó el municipio esos días, de las nueve estructuras instaladas, seis permanecen sin limpiar y "recién este mes se adjudicarían los trabajos para intervenirlas". Mientras que las otras tres, ubicadas en El Arrayán -área afectada el lunes-, no están consideradas en dicha licitación.
Lo Barnechea posee dos de las quebradas más peligrosas, detallan especialistas. Álex Garcés, investigador del Advanced Mining Technology Center (AMTC) de la U. de Chile, recuerda la inspección que realizó el Sernageomin en febrero, tras el incendio forestal en San Carlos de Apoquindo. Allí, se identificaron flujos de detritos en las quebradas Apoquindo y Honda, en Las Condes; y en las de Huallalolén y Ñilhue, en Lo Barnechea. Se concluyó que la primera había tenido "activaciones recurrentes" y que las obras de mitigación de la segunda estaban "completamente colmatadas".
Garcés dice que "Ñilhue y Huallalolén destacaban por su peligrosidad, y han tenido mucho movimiento en los últimos años. De hecho, en las dos se instalaron barreras dinámicas que contuvieron flujos, que incluso sobrepasaron las barreras. En ambos casos, llegó hasta la calle".
Trabajos clave para disminuir riesgos
Sobre lo ocurrido el lunes, Ayán Alam, académico de Ingeniería Geoespacial y Ambiental de la U. de Santiago, considera que "no fue impredecible, pues un mapa de peligro en una tesis de la U. de Chile coincidía con la zona afectada", además de la advertencia de Sernageomin en febrero.
"Lo que ocurrió puede ser denominado como una tormenta perfecta con lluvia intensa, suelo sin vegetación tras el incendio y flujo canalizado en un solo cauce en el sector de la Honda", estima el también director del Colegio de Geólogos de Chile.
¿Cómo reducir los riesgos en las quebradas? Alam propone: "Obras listas antes de la próxima lluvia intensa: instalar y mantener mallas, piscinas y cauces limpios; recuperar cobertura vegetal en las quebradas y laderas tras incendios; alerta por umbral de lluvia e isoterma 0 °C, con evacuación preventiva ligada a esos umbrales; no emplazar infraestructura crítica (hospitales, colegios, jardines infantiles) en los abanicos (zonas aluviales); y actualizar planes reguladores con los mapas de susceptibilidad de Sernageomin".
De qué preocuparse
Cristina Ortega, directora de Geología de la U. Central, coincide en que "Santiago es bastante vulnerable ante la activación de estas quebradas, debido a la mala ocupación del territorio que ha habido en las últimas décadas", y también plantea que "las zonas bajas aledañas a ríos también están muy expuestas a inundaciones".
"Es necesario evaluar la efectividad de las medidas implementadas, identificar sus limitaciones y revisar cómo se está ocupando el territorio. No basta con mejorar las obras hidráulicas o las alertas; necesitamos revisar los criterios con que se autorizan construcciones en zonas susceptibles a amenazas naturales", apunta.
Para Martín Andrade, de Corporación Ciudades, las mitigaciones funcionaron: "Se está cumpliendo el objetivo de minimizar el riesgo de generar aún más destrucción y poner en riesgo a las personas. Ahora bien, ¿es suficiente? Nunca es suficiente", asevera.
El arquitecto apunta también a identificar quebradas y áreas verdes colindantes que "podrían tener un diseño distinto", con mayor rugosidad y decantadores que permitan disminuir la velocidad de sedimentos.
''Se está cumpliendo el objetivo de minimizar el riesgo de generar aún más destrucción y poner en riesgo a las personas. Ahora bien, ¿es suficiente? Nunca es suficiente".
MARTÍN ANDRADE DIRECTOR EJECUTIVO DE CORPORACIÓN CIUDADES
''Santiago es bastante vulnerable ante la activación de estas quebradas, debido a la mala ocupación del territorio que ha habido en las últimas décadas".
CRISTINA ORTEGA DIRECTORA DE GEOLOGÍA DE LA U. CENTRAL
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