Mucho ruido en pocos meses
Por José Carlos Requenaanalista Político Y Socio De La Consultora Público
Los persistentes rumores de cambios en el Gabinete ?que comprometen al propio primer ministro Luis Galarreta?, a poco de cumplir tres meses en el poder, generan una inevitable sensación de precariedad que resulta perjudicial para el gobierno
Por José Carlos Requenaanalista Político Y Socio De La Consultora Público
Los persistentes rumores de cambios en el Gabinete ?que comprometen al propio primer ministro Luis Galarreta?, a poco de cumplir tres meses en el poder, generan una inevitable sensación de precariedad que resulta perjudicial para el gobierno. ¿Pero qué tanto de certeza hay en el trascendido? ¿Se trata de interesados actores que buscan ganar a río revuelto? Por lo pronto, una de las principales voceras del oficialismo, la senadora Patricia Juárez, ha sido tajante al respecto. ?Yo tengo que descartar absolutamente esa noticia que ha salido en algún medio; yo creo que con el ánimo de causar incertidumbre o zozobra en el Ejecutivo?, dijo ayer por la mañana (RPP, 28/10/2026). Pero ningún vocero del Ejecutivo se ha pronunciado aún. Si bien el silencio puede señalar algún desdén ante los espacios que se han dedicado al tema, también es cierto que da espacio a interpretaciones que desgastan. La última presentación pública de Galarreta fue con Mónica Delta el domingo 25 de octubre (?Punto final?, Latina). La conversación giró, entendiblemente, en torno a la delegación de facultades. Sin embargo, cuando se tocó el tema, Galarreta restó importancia a los rumores, aunque se cuidó de decir que eso era completa decisión de Keiko Fujimori y que estaba satisfecho con el trabajo de todos sus ministros. También se expresó sobre el rol de José Chlimper, sin atisbo de disputa. Como sea, el rumor no alcanza solo al primer ministro, pues la sensación de interinato se extiende a otros encargados de carteras. Hay que recordar que este Gabinete ya ha sufrido una baja, Rafael Rey, un actor político experimentado y muy cercano a la presidenta y a otras figuras del fujimorismo. Pero la percepción de precariedad no es monopolio del oficialismo. El proceso de la delegación de facultades ha evidenciado, por un lado, la intransigencia del sector más extremo de la oposición, presente en más de una bancada.Además, la partida de Obras ha dejado como saldo la ruptura del bloque que se había armado para consolidar la obtención de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados (Buen Gobierno, Juntos por el Perú, Obras y Ahora Nación) e incluso un subgrupo ?el mismo grupo, sin el Partido del Buen Gobierno (PBG)? que pidió el envío de una nueva solicitud de la delegación de facultades cuando se ventiló que el Senado podría desnaturalizar lo que Diputados aprobase (11/9/2026). El PBG, en tanto, ya ha sufrido la primera baja: la deserción de Jorge Gavidia. Así las cosas, ante una coyuntura plena de desafíos mayúsculos (el fenómeno de El Niño y la lucha contra la inseguridad), el país parece contar con un elenco de actores debilitados. Si a ello sumamos el natural desorden que generará la transición en el ámbito subnacional, el desenlace se muestra incierto.
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