Una segunda monstruosidad pensional
Jorge restrepo
La prioridad es conocer el plan de ajuste fiscal, por el impacto que puede tener sobre el presente y el futuro de la economía colombiana
Jorge restrepo
La prioridad es conocer el plan de ajuste fiscal, por el impacto que puede tener sobre el presente y el futuro de la economía colombiana. Sin un ajuste fiscal que comience con un recorte de gasto suficiente -como muestra la evidencia internacional- y con cambios tributarios estructurales, será imposible evitar la crisis, superar la desestabilización de la economía y recobrar el crecimiento económico. Cualquier otro asunto de política económica y social diferente está en segundo plano. Pero como no hay señal alguna de cómo será la consolidación fiscal propuesta al Congreso, uno se ve obligado a tratar el segundo problema más importante: las pensiones, un problema de miedo, pues la continuidad de la reforma pensional del gobierno del Pacto Histórico amenaza con profundizar la crisis fiscal. La oportunidad que abrió la Corte Constitucional de aumentar gabelas pensionales sin que estén ligadas a cotizaciones o contribuciones para segmentos significativos de la población, no sólo revivió la monstruosidad de la primera reforma pensional -impagable- sino que dejó vivo otro pequeño monstruo anidado en el Congreso. La Cámara de Representantes ha estado decidiendo, mientras escribo, sobre algo más de una decena de artículos y proposiciones de la reforma pensional que tramitó el gobierno anterior, incluyendo dos que concede pensión estatal más temprano en su vida -sin cotización o ahorro de respaldo- para las mujeres con hijos y para la población rural y con identidad étnica auto identificada. Aunque no hay estimación pública del costo fiscal de esta otra mini reforma pensional que estaba anidada en la primera (como el monstruo de la película Alien) de ser aprobados estos dos artículos por el Congreso, no es raro que (como en el filme de terror) al sobrevivir y desarrollarse amenace con acabar con la estabilidad fiscal del todo. Es improbable que la Cámara logre obrar con responsabilidad fiscal, por lo que el Gobierno tiene la oportunidad de enviar una señal de consolidación fiscal contundente, oponiéndose con toda su capacidad política a que los congresistas aprueben este pequeño monstruo letal de la mini reforma pensional. El Ministerio de Hacienda envió una señal de responsabilidad al haber pedido y obtenido la apertura en la Corte Constitucional de un incidente de estabilidad fiscal que, si lo gana, demoraría la entrada del grueso de la reforma del Pacto, comprando algo de tiempo, pero es más importante aún impedir estas otras gabelas pensionales. Ojalá que en el momento de publicación de esta columna, ya haya perdido toda relevancia lo que escribo, pero si sigue viva o si la Cámara aprueba esta segunda monstruosidad prolongando la iniciativa de gobierno del Pacto Histórico, el curso fiscal estará aún más comprometido: en pocos años, para pagar esas pensiones no podremos pagar ni la educación, ni la salud, ni la seguridad pública, como ya ocurre en Francia, donde el ahogo fiscal consume por dentro el estado de bienestar. ¿Es esa la Colombia que queremos?
Profesor de economía, Pontificia Universidad Javeriana.