Las anécdotas y complicidades de los hermanos Larraín
Fernando, Nicolás y Pablo Larraín cuentan cómo fue crecer siendo hijos del Mago Larraín, a días de que la Teletón le rinda un homenaje al destacado ilusionista. Hablan de su infancia en una familia donde las fiestas, los trucos y el humor eran parte de la vida cotidiana y del presente que los ha vuelto a reunir en el escenario y la televisión. Patricia Cerda F.
A CASA DONDE CRECIERON Fernando (64), Nicolás (61) y Pablo (62) Larraín, ubicada en avenida Manquehue, tenía una pieza que parecía pertenecer a otro mundo. Allí, su padre, el recordado Mago Larraín, fallecido hace ya 15 años, guardaba espejos, pañuelos, naipes y hasta las palomas y los conejos que utilizaba en sus presentaciones. Era su lugar de ensayo, el espacio donde practicaba durante horas y preparaba los trucos con los que después sorprendería al público. Para sus hijos -los seis que tuvo con su esposa, Sonia de Toro-, aquella habitación formaba parte de su vida cotidiana. "Mi papá pasaba horas en la pieza de magia preparando sus shows ", dice Pablo. Nicolás agrega que, al principio, los dejaba entrar, "pero una vez le rompimos un espejo y la cosa se complicó, aunque hay que aclarar que nunca fue un papá estricto".
Fernando no recuerda muy bien lo que pasó. No sabe si fue por el incidente del espejo o por otra razón, pero "llegó un momento en que mi papá cerró la puerta y nunca más pudimos entrar".
Ser hijos de uno de los ilusionistas más reconocidos del país, creador del personaje del Mago Helmut, marcó sus vidas y también la del resto de sus hermanos. Los seis crecieron en un mundo donde la magia, las fiestas y el humor eran parte de la dinámica familiar. Nicolás recuerda el aroma a gin, la bebida que le gustaba a su papá, y entre los tres evocan a los famosos que solían desfilar por la casa. Entre ellos, los animadores Jorge Rencoret y César Antonio Santis, el comediante Coco Legrand, los cantantes Patricio Renán y José Alfredo Fuentes, y el recordado mago español Juan Tamariz, fallecido en agosto pasado, muy cercano a su padre.
Los tres no solo estuvieron juntos en la infancia. Durante la juventud también se vincularon en proyectos y compartieron decisiones. "Cuando mis papás se separaron, nosotros andábamos entre los 13 y 15 años. Nos quedamos con mi papá, pero ya más grandes decidimos independizarnos y nos fuimos a vivir juntos", relata Nicolás.
La independencia, sin embargo, no fue tan sencilla. En el corto tiempo que compartieron departamento, reconocen que los tres no hacían uno y que, por lo mismo, su madre los visitaba continuamente para llevarles comida. "Lográbamos sobrevivir solos, pero mi mamá siempre fue muy preocupada", destaca Fernando.
Aunque tuvieron una crianza similar, sus personalidades son muy distintas. Nicolás se define como protector, sobre todo con Fernando. "Yo era más paternal, era como el jefe de operaciones desde chico". Fernando, en cambio, se dejaba llevar: "Los seguía, me decían 'upa' y yo 'chalupa'". Ambos coinciden en que Pablo siempre se encargaba cuando surgía algún problema, en especial si se quedaban en pana, ya que es técnico automotriz.
También coinciden en que la buena facha de Pablo le dio ventaja con las mujeres. "Le pusimos el James Dean", dice Fernando. "Como era rubiecito y de ojos azules, mataba con las chiquillas. Nosotros con Fernando nos quedábamos con las sobras", agrega Nicolás. Pablo se defiende: "No me agarré a ni una". Y admite que su personalidad no lo ayudaba: "Lo corto de genio no me lo quitaba nadie, así que era bien quedado".
Juntos, pero no revueltos
Con los años, los hermanos Larraín tomaron rumbos distintos. Nicolás, publicista de profesión, se inclinó por las comunicaciones; Fernando encontró su lugar en la actuación y la comedia, y Pablo se convirtió en empresario. Aunque parezca curioso, fue este último quien más se acercó a la magia, pero más bien la practicaba con los amigos. Todavía conserva libros y objetos de su padre. "Tengo miles de juegos de mi papá. Tengo hasta el título de la Universidad Católica donde estudió Construcción Civil. Más que nada son bonitos recuerdos".
Pablo es el menos conocido de los tres. Dice que a él lo que le gusta es viajar, navegar y comer ostras, aunque aclara que, de alguna manera, siempre ha estado ligado a los medios. Fue baterista de la banda Fresco y Natural Después del Postre, que integraban Fernando, Nicolás y el amigo de todos ellos, el comediante Felipe Izquierdo. "También me gustaba animar eventos", cuenta. Hoy es panelista de "Not News", el programa de análisis de la realidad que conduce Nicolás y que se emite por YouTube y Vía X.
Fernando, quien siempre destacó por su vestuario extravagante y colorido, fue el único que se inclinó por una carrera artística, pero su decisión no estuvo libre de obstáculos. Recuerda que a su mamá siempre le gustó la actuación, pero que cuando él empezó a estudiar Teatro le hizo saber que prefería una profesión más estable para él. De hecho, soñaba con que entrara a trabajar al Banco Central. El actor que dio vida a Tito Larraín en "Casado con hijos" todavía recuerda cuando Isabel Cánepa, quien trabajaba con su madre, fue a buscarlo a la universidad para que rindiera la prueba de ingreso a esa entidad. "Yo estaba con malla, en una clase de movimiento y le dije a la Isabel: 'No puedo ir así'. Pero ella me tenía un traje en el auto para la ocasión", relata Fernando, quien finalmente dio la prueba, pero no quedó. Con los años, su madre terminó disfrutando de verlo en los escenarios y la televisión, donde hasta hace pocas semanas estuvo en el estelar de Chilevisión "Fiebre de canto".
Nicolás, en tanto, vive lleno de proyectos. Además de "Not News", conduce junto al escritor Pablo Mackenna el programa de streaming "En las buenas y en las malas" y el espacio "Nico & Macari", con el periodista Mirko Macari, en Radio El Conquistador. En esa emisora también lidera "Ideas con fuerza", donde lo acompañan el excandidato presidencial Johannes Kaiser y el abogado y exdiputado Gonzalo Fuenzalida.
¿Se podría decir que usted es el más político de los tres? "O sea, soy el que más opino en los programas. Pero ya estoy en retirada, no me acaloro con nada", asegura. Y sobre su posición política, agrega: "Hoy me declaro libre pensador, más que de derecha. Pablo es mucho más de derecha", señala. Su hermano no lo desmiente, pero cuestiona la indefinición de Nicolás: "¿Pero qué es ser libre pensador? Eso me suena a nada", sostiene.
"Cuando mis papás se separaron, nosotros andábamos entre los 13 y 15 años. Nos quedamos con mi papá, pero ya más grandes decidimos independizarnos y nos fuimos a vivir juntos", cuenta Nicolás Larraín.