Uva de mesa con positivo escenario
El adelantamiento de la cosecha de California, Perú y Sudáfrica permitirá uno de los mercados más despejados de las últimas temporadas para Chile.
"H asta ahora, todo apunta a que será una temporada mucho más despejada para la uva de mesa y muy atractiva para la parte tardía", sentencia Manuel José Alcaíno, presidente de Decofrut.
El optimismo de Alcaíno se basa en el comportamiento del mercado internacional de esa fruta en lo que va de 2026. Tanto California como Perú presentan una cosecha adelantada y en el caso de los sudamericanos, con una importante caída de la producción.
Aunque todavía falta un par de meses para que despegue la cosecha chilena de uva de mesa de la temporada 2026-2027, las expectativas son altas. Se proyecta a partir de febrero un mercado internacional con menos fruta que en los años recientes, justo en momentos en que comienzan a arribar los grandes volúmenes de uva de mesa nacional.
De hecho, la gran preocupación es si El Niño va a tener un impacto en la producción local.
"El desempeño de la uva chilena dependerá en gran medida de mantener una buena condición, calidad y consistencia de la oferta", sostiene Camila Miranda, gerente general de iQonsulting.
California más cara
Mientras que California está entrando en la recta final de su cosecha de uva de mesa, la proyección de un volumen de 96 millones de cajas para 2026 se consolida. Lo que pase en ese estado es clave para el comportamiento de Estados Unidos, el principal mercado para Chile.
Detrás de esa cifra, eso sí, hay movimientos importantes. El principal es que la comercialización de los norteamericanos partió con volúmenes semanales mucho más altos que los años pasados. En agosto ya se habían vendido 35,6 millones de cajas de 19 libras, 7,7 millones de cajas más que a igual período de 2025.
La razón de esa mayor velocidad está en que el clima más caluroso apuró la cosecha de uva de mesa californiana.
La demanda activa permitió dar cuenta de una oferta más adelantada. Las perspectivas son positivas para los próximos meses.
"Si bien, en la dinámica de salidas semanales de uva de mesa de California se observa una caída en los volúmenes durante octubre (pasando de 4,4 millones de cajas por semana en septiembre, a 3,8 en octubre). De igual manera, la última información de stocks de uva de mesa de California reporta que estos ya comenzaron a bajar desde el máximo registrado el 30 de septiembre. Se ve que los stocks de California bajan en mayor medida en las variedades verdes sin semilla, que son las que dominan el mercado actualmente", sostiene Gonzalo Salinas, analista sénior de Rabobank.
En la industria californiana existe la tentación a no apurar las ventas. A fines de octubre, específicamente a la semana 43 de la temporada, se habían comercializado 68 millones de cajas y se estimaba que quedaban entre 28 y 25 millones de cajas por vender hasta el cierre de la temporada.
"Una parte importante de estos stocks corresponde a uvas blancas sin semilla, con 7,5 millones de cajas, 18% más que en 2025 (6,5 millones). En uvas rojas, los stocks alcanzan 5,8 millones de cajas, 23% por sobre las 4,7 millones registradas en 2025. Sin embargo, pese al alto nivel de stocks y a un movimiento relativamente lento de la fruta, los precios a nivel importador (FOT) se han mantenido por sobre los de la temporada pasada y en niveles similares a los observados en 2024/25. En la semana 44, el precio promedio de la oferta local estadounidense alcanzó US$ 3,3/kg FOT, frente a US$ 3,0 /kg en la misma semana de 2025/26", sostiene Camila Miranda.
En iQonsulting explican que los mayores precios corresponden a las uvas blancas sin semilla, con US$ 3,7/kg FOT. Las negras sin semilla también han mostrado un buen comportamiento durante las últimas semanas, alcanzando US$ 3,2/kg en la semana 44. Por su parte, las rojas sin semilla registraron un promedio de US$ 3,3/kg.
En tanto, Miranda explica que en Europa, la oferta local se ha mantenido elevada y en niveles similares a la temporada pasada, principalmente por la presencia de fruta proveniente de España, Italia y Grecia. Los precios a nivel importador presentan una curva similar a la de 2025/26, aunque levemente superior. En la semana 42, el precio promedio alcanzó US$ 3,2/kg, frente a US$ 2,9/kg en la misma semana de 2025/26.
En todo caso, las uvas de mesa provenientes de Perú y Brasil presentan valores superiores a los de origen europeo, pues tienen menos tiempo de guarda. Según iQonsulting, en la semana 42, Perú registró US$ 3,7/kg y Brasil US$ 3,9/kg.
Adelanto peruano
Aunque a inicios de temporada se proyectaba un aumento de la oferta de uva de mesa de Perú, las estimaciones a inicios de octubre apuntaban a una baja de 9% respecto del año pasado. El impacto de El Niño ha sido especialmente fuerte en la zona norte de Perú, con altas temperaturas y lluvias.
Lo relevante para Chile es que no solo se trata de una baja en la producción peruana, sino que también hay un adelanto importante en su cosecha. De hecho, desde Piura, en el norte peruano, a la semana 43 se habían embarcado 78.938 toneladas de uva de mesa, 71% más que a igual fecha de la temporada pasada.
Incluso en la sureña zona de Ica ya se habían embarcado 4.371 toneladas a la semana 43, un salto frente a las solo 217 toneladas a igual fecha de 2025.
"Podría darse una transición con volúmenes relativamente bajos entre California y Piura (noviembre, diciembre). Pero ya con la entrada de Ica en el mercado de EE.UU. durante enero y febrero podrían volver a rangos normales. Con una demanda estable que crece muy lentamente cada año, podría ayudar a mantener un nivel de precios saludable durante la temporada de Perú e inicio de la temporada de Chile, siempre que la calidad de la oferta acompañe", sostiene Gonzalo Salinas.
Paralelamente, el escenario para las exportaciones de Chile, especialmente a Europa, también se vería favorecido por una disminución de 3,6% respecto de la campaña anterior que tendría Sudáfrica. Adicionalmente, la South African Table Grape Industry anunció que las exportaciones de ese país comenzarían entre 10 y 14 días antes de lo habitual.
La menor oferta en el Viejo Continente ayudaría a agilizar las ventas de uva de mesa chilena en ese mercado. De paso se descomprimiría aún más el de EE.UU.
"La uva de mesa de Copiapó va a tener un mercado mucho más despejado que en las pasadas temporadas, lo que será un alivio enorme para los productores de ese valle. También se abren buenas oportunidades para la parte media y final de la temporada chilena. El potencial para una buena temporada está, pero el resultado final va a depender del clima que tengamos en los próximos meses", sentencia Manuel José Alcaíno.