De candidatos, prófugos y ChatGPT
La huida del candidato a la presidencia de Brasil, Flávio Bolsonaro, a Estados Unidos de Norteamérica un día después de perder la elección y a pocos meses de perder inmunidad parlamentaria, parece una historia digna de múltiples interpretaciones
La huida del candidato a la presidencia de Brasil, Flávio Bolsonaro, a Estados Unidos de Norteamérica un día después de perder la elección y a pocos meses de perder inmunidad parlamentaria, parece una historia digna de múltiples interpretaciones.
El sabio Critilo observa que el espacio público no es tan transparente como para que las personas comunes y corrientes tengan opiniones sólidas. Se ha informado, con posterioridad al hecho, que el excandidato temía resultados adversos en una causa judicial o anticipaba un entorno incómodo en la nueva administración.
Lo interesante, aseguran algunos, es que, apoyado por un dispositivo de inteligencia artificial, emitió una suerte de proclama que luego debió ser modificada. La primera versión contenía una bandera y una designación del país que ya no se usan, y hablaba de "presidente electo". La segunda, matizada, tenía la bandera y el nombre actual de Brasil, y empleaba el término "líder".
Quizá en las bases de datos del dispositivo empleado todavía existían la antigua bandera y el nombre obsoleto, y la equivocación es solo una muestra más de la falibilidad de aquello que no es inteligencia y no siempre es artificial.