Miércoles, 04 de Noviembre de 2026

¿Ahora o nunca?

ColombiaEl Tiempo, Colombia 4 de noviembre de 2026


Daniel Velandia
Nuestra región está atravesando por un escenario no observado en la historia reciente ante el fuerte giro del péndulo político hacia la derecha (con excepción de Brasil)


Daniel Velandia
Nuestra región está atravesando por un escenario no observado en la historia reciente ante el fuerte giro del péndulo político hacia la derecha (con excepción de Brasil). En general, la mayor parte de los nuevos gobiernos son considerados pro-mercado, lo que ha implicado una significativa mejora en las expectativas de inversión por parte de inversionistas. Esto, junto con un viento de cola externo favorable dada la situación geopolítica global reflejada en altos precios de los commodities, ha aumentado el optimismo sobre Latinoamérica; de hecho, los flujos de portafolio hacia la región superaron recientemente los US$120 mil millones en doce meses, el mayor registro desde 2015. Ahora, más allá de los prospectos para cada uno de los países dado el nuevo escenario político, la fuerte coincidencia en la visión y propuestas de las nuevas administraciones parece crear el escenario ideal para avanzar en proyectos conjuntos y en una mayor integración regional en un momento en que las miradas se están dirigiendo hacia este lado del mundo en forma creciente dados los importantes desafíos que enfrentan bloques económicos como Europa y la intensa guerra comercial entre EE.UU. y China. En efecto, cabe destacar que, en casos como los de Chile, Colombia y Perú, los tres gobiernos están enfocando sus principales propuestas en la recuperación de la inversión privada y así crear las condiciones para un mayor crecimiento económico futuro que sea sostenible y contribuya a la reducción de brechas sociales y de infraestructura; se está dando prioridad a destrabar proyectos de inversión mediante la disminución de la burocracia y la tramitología, al mismo tiempo que se busca reducir la incertidumbre regulatoria en un marco de respeto a las instituciones y del fortalecimiento de la seguridad física y jurídica. Así, las coincidencias programáticas deben ser aprovechadas para fortalecer las relaciones entre los países propendiendo por alcanzar objetivos comunes expresados en verdaderas políticas de Estado y no de gobierno que apunten a un norte claro para la región a mediano y largo plazo. Proyectos enfocados en infraestructura vial, marítima y energética para fortalecer la conexión entre los países deberían ser la prioridad en el marco de un alto potencial para una mayor integración de sus economías, el proceso de transición energética y la creciente demanda por sus productos que, seguramente, se generará a futuro desde el resto del mundo. De hecho, la región debe trabajar para aprovechar las oportunidades del nearshoring y la reconfiguración de las cadenas de valor globales. De otro lado, los próximos años serán una oportunidad para acelerar la integración de los mercados de capitales y destrabar los cuellos de botella que surgieron en los últimos años en parte por la divergencia de visiones entre los gobiernos en cuanto a su relevancia para el desarrollo económico. Ojalá se logre aprovechar un contexto que a todas luces resulta favorable para región.
CFA Managing Director y Economista Jefe Research CredicorpCapital.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela