Llega a librerías la segunda parte de "La casa de los espíritus"
Ayer se lanzó en toda Hispanoamérica "La hora antes del alba", el libro en que Isabel Allende retoma la exitosa historia de la familia Trueba. Ganadora del Premio Planeta, fue escrita a la luz de "tantas democracias amenazadas por el autoritarismo", dice.
La pregunta era recurrente e Isabel Allende nunca sabía cómo responderla: ¿qué pasaría con Alba, la última integrante de la familia Trueba, después de ser liberada por la dictadura en el final de la novela "La casa de los espíritus"? Por años, los lectores quisieron saber cómo continuaba el libro, pero la escritora se resistía. Hasta que hace unos años la idea empezó a rondar en su cabeza y se volvió un imperativo escribirla: "Se hizo más urgente en los últimos años, cuando hay tantas democracias amenazadas por el autoritarismo, una fascinación por los déspotas", contó ayer la escritora en un encuentro con la prensa en Madrid.
Lo que escribió es "La hora antes del alba", una novela que responde precisamente a la pregunta que tantas veces le hicieron: Alba Satigny Trueba se vuelve una testigo y a veces una participante de la resistencia a la dictadura. Ganadora del Premio Planeta hace menos de un mes, por el que Allende recibió un millón de euros, el libro llegó ayer a librerías de todo Hispanoamérica. Las expectativas comerciales son altas: la primera tirada es de 210.000 ejemplares.
Reconocida con el Premio Nacional de Literatura en 2010 y en 2014 con la Medalla Presidencial de la Libertad de Estados Unidos, Allende suele indicarse como la autora más leída del español y buena parte de la fascinación que genera se explica por "La casa de los espíritus", su primera novela. Publicada en 1982, es la historia de la familia Trueba durante las turbulencias sociales y políticas del siglo XX, que la escritora narra echando mano del realismo mágico. La trama llega hasta poco después del golpe de Estado de 1973.
El terremoto editorial
Ayer en la sede de la Real Academia Española, Allende dio una conferencia de prensa para presentar "La hora antes del alba" ($24.990, 347 páginas). Estuvo acompañada por el finalista del Premio Planeta Sergio Hernández, autor de "La añoranza", y la ganadora del galardón en 2025, Sonsoles Ónega. "He tenido muchos premios, pero este fue muy personal y recibido, encima, de manos del rey y de la reina de España (Felipe VI y Letizia)", dijo la escritora.
La noticia del galardón también ha significado un remezón en la industria editorial: durante toda su carrera, Allende ha estado ligada a la editorial Plaza & Janés, parte de la transnacional Penguin Random House, pero el premio es entregado por su principal competidor, el grupo Planeta. Lo que aún no está claro es si el exitosísimo catálogo de Allende se cambiará de sello. Quien deberá negociar los movimientos es la nueva agente de la autora, Johana Castillo, que la representa después de que dejara la agencia Carmen Balcells.
"Un cambio como este no es una ruptura con el pasado, sino una exploración del futuro. Yo me dedico a escribir. Mi agente y las editoriales llegarán a los acuerdos necesarios cuando llegue el momento", le dijo la autora al diario El País.
Invocar a los muertos
En "La hora antes del alba", Allende inicia su relato narrando los últimos eventos de "La casa de los espíritus", para seguir la historia de Alba Satigny Trueba tras la muerte de su abuelo, el patriarca Esteban Trueba. En su "segunda vida", está embarazada, no sabe si producto de un último encuentro con su pareja ya en el exilio, o de una violación durante la tortura. Se convertirá en periodista y también en una activista, involucrándose especialmente en la defensa de las mujeres. Menos mágica que "La casa de los espíritus", acá también los nombres reales están cambiados: el dictador lleva el nombre de Máximo Urrutia, conocido como el líder supremo.
Según contó ayer Allende, para ella "no fue difícil" volver al mundo de "La casa de los espíritus" cuatro décadas después: "No creo en fantasmas, pero mi abuela tenía sesiones de espiritismo una vez a la semana y yo me crié con la idea de que se podía invocar a los muertos", dijo. "Vivíamos rodeados de espíritus y con la idea de que había muchas dimensiones de la realidad. Acepto ese misterio, vivo también del pasado y no pasa un día que no recuerde a mi hija, fallecida hace 33 años", recordó, para la que escribió "Paula" (1994).
Además de retomar la historia de su novela más clásica, para Allende "La hora antes del alba" es una forma de enfrentar la contingencia. Según cree, los escritores tienen "unas antenas" con las que pescan "el murmullo del inconsciente colectivo, lo que está pasando". Y advierte de que siente "en el aire una fascinación con la ultraderecha, con los gobiernos autoritarios y el populismo".