La marca Martín Pescador
pone su mira en Estados Unidos
Martín Pescador prepara una nueva etapa de expansión internacional
Martín Pescador prepara una nueva etapa de expansión internacional. La marca colombiana, especializada en moda para climas cálidos, busca consolidar su operación en Panamá y fortalecer su canal de comercio electrónico en Estados Unidos. La compañía, fundada por Nicolás Vásquez Fernández, comenzó a tomar forma en 2015 y abrió su primera tienda en 2017, en la calle del Arzobispado, en Cartagena. Su punto de partida fue el sombrero artesanal, una pieza que el empresario identificó como un elemento diferenciador frente a las marcas que replicaban conceptos europeos o estadounidenses. Con los años, esta idea ha evolucionado hacia un portafolio de ropa, calzado y accesorios pensado para atender las necesidades de vestuario en climas cálidos, tanto en ocasiones formales como en momentos de descanso y vacaciones. "Diez años después de iniciar este proyecto, Martín Pescador tiene presencia en Cartagena, Barranquilla, Bogotá y Panamá. En la capital contamos con tres puntos de venta, ubicados en los centros comerciales Andino, El Retiro y Fontanar, además de un showroom especializado en prendas y sombreros a la medida", comenta Vásquez en entrevista con Portafolio. La apertura más reciente en el centro comercial Andino hace parte de los movimientos con los que la compañía espera cerrar 2026 con un crecimiento de 30% en ventas frente al año anterior. Estados Unidos Uno de los principales frentes de expansión está en Estados Unidos. La compañía ya inició operaciones en ese mercado mediante un modelo de venta directa al consumidor (direct to consumer), con una plataforma propia de comercio electrónico desde la cual recibe pedidos y gestiona los envíos dentro del país. Según Vásquez, los pedidos pueden llegar a sus compradores en dos días. La decisión responde a la experiencia acumulada en el exterior. Martín Pescador ha exportado a cerca de 20 países y ha identificado que una parte importante de sus compradores recurrentes proviene de Estados Unidos. Además, anteriormente tuvo presencia en establecimientos de alto perfil como Bergdorf Goodman, en Nueva York, y El Corte Inglés, en España, experiencias que le permitieron ganar visibilidad y acercarse a nuevos compradores. "Con el comercio electrónico propio, podemos tener una relación más directa con el consumidor y mayor control sobre la comercialización de los productos y los márgenes. Hoy día ofrecer una buena experiencia es clave". La apuesta digital no descarta la apertura de establecimientos físicos. Martín Pescador está evaluando posibles ubicaciones en Estados Unidos, con Miami entre los mercados de interés. La intención es que, eventualmente, las tiendas también puedan funcionar como puntos de distribución para atender otros territorios. La entrada a Panamá, donde está próxima a cumplir un año, representa otro movimiento estratégico para la marca. Allí abrió una tienda bandera en Plaza Herrera, en un formato que combina la venta de prendas y accesorios con una experiencia de barismo, cafés especiales de Colombia y Panamá, rones de colección y otros elementos asociados con el estilo de vida que busca proyectar. "Más allá del mercado local, la ubicación tiene un componente logístico. Pensamos que Panamá podría convertirse en un centro de distribución para atender mercados de Centroamérica, el Caribe, Miami, México y República Dominicana. La competencia de plataformas digitales como Temu obliga a las marcas a diferenciarse mediante el servicio, los materiales, la atención y los espacios comerciales", apunta Vásquez. En ese sentido, la compañía busca que sus establecimientos sean algo más que puntos de venta. La experiencia de Panamá, con su oferta de café y bebidas, responde a esa estrategia de convertir las tiendas en espacios asociados con el universo de la marca. El otro frente de crecimiento está en la diversificación del portafolio. Después de concentrar sus esfuerzos en desarrollar una oferta masculina, Martín Pescador lanzó hace aproximadamente seis meses su línea femenina, que incluye prendas de lino, calzado y referencias diseñadas para climas cálidos. De acuerdo con Nicolás Vásquez, la nueva categoría prioriza la comodidad, la frescura y las siluetas que permiten utilizar las prendas en diferentes escenarios, desde reuniones y almuerzos hasta vacaciones y momentos de descanso. "Actualmente, el negocio femenino representa alrededor del 15% de las ventas de la compañía. La meta es elevar esa participación al 20% a partir de diciembre de 2026. A futuro, queremos desarrollar tiendas propias para mujeres o avanzar hacia espacios comerciales con una distribución más equilibrada entre las categorías masculina y femenina", dice Vásquez. Crecimiento Aunque la expansión internacional y la diversificación son prioridades, la estrategia de Martín Pescador no está orientada a convertirse en una marca masiva. Vásquez sostiene que el crecimiento debe estar acompañado de rentabilidad y márgenes sostenibles. Por eso, la compañía apuesta por materiales diferenciados, entre ellos linos con certificaciones internacionales como European Flax y Masters of Linen. La propuesta se complementa con servicios como el mantenimiento de por vida de los sombreros, una de las herramientas con las que busca fidelizar a sus compradores. La categoría de sombreros continúa siendo el elemento que identifica a la marca. La empresa cuenta con un taller de sombrerería en Bogotá, donde desarrolla piezas a la medida y ofrece mantenimiento a los productos. Con una proyección de crecimiento de 30% para 2026, Martín Pescador busca ampliar su operación internacional y diversificar sus fuentes de ingresos sin perder el posicionamiento que ha construido alrededor de la moda para climas cálidos.