Se estrenó en cines "Godzilla Minus Zero", la nueva y recargada entrega de la franquicia japonesa que revitaliza una marca con una película espectacular y reflexiva
Godzilla Minus Zero es la película número 39 protagonizada por el monstruo marino que surgió como una advertencia sobre el peligro atómico y terminó convirtiéndose en una celebridad mundial. Nada mal para un dinosaurio radiactivo.
Está viviendo, algo que le suele pasar, una suerte de renacimiento a partir de
Godzilla Minus One, que se estrenó en 2023, en vísperas del 70 cumpleaños del personaje. Fue un éxito internacional y le dio una cucarda impensada para un producto de su clase: el Oscar a mejores efectos visuales.
Godzilla fue creado en 1954 por Tomoyuki Tanaka, un productor de Toho, el estudio responsable de otra gran exportación del cine japonés de aquella época: Akira Kurosawa, cuyo reconocimiento internacional se consolidó por esos mismos años.
Tanaka halló inspiración en la noticia de que una prueba de una bomba de hidrógeno realizada por Estados Unidos había contaminado el océano. Eso provocó una enorme conmoción en Japón. Godzilla nació como una crítica a ese suceso y un recordatorio de las tragedias de Hiroshima y Nagasaki.
Su nombre original, "Gojira", es una combinación de las palabras japonesas para gorila y ballena. King Kong y el monstruo de El monstruo del mar (1953), una película estadounidense de clase B en la que una criatura prehistórica aplasta Manhattan, fueron algunas de sus influencias.
La primera película recurrió a miniaturas realizadas por Eiji Tsuburaya, que eran destrozadas por un hombre enfundado en un traje de Godzilla. La dirigió Ishiroo Honda y, en Uruguay, de acuerdo con el sitio Cinestrenos, se estrenó en 1958 en la versión estadounidense en inglés, que incorporaba escenas nuevas con Raymond Burr, un corresponsal extranjero que cubría la catástrofe.
Godzilla Minus Zero retoma la historia dos años después de los acontecimientos de
Godzilla Minus One (2023). Es 1949 y Japón arrastra el trauma de la guerra, las dos bombas atómicas y el último pasaje de Godzilla. La película recupera al mismo héroe, Koichi Shikishima (Ryunosuke Kamiki), el expiloto kamikaze que sobrevivió al primer ataque, quien vive con Noriko (Minami Hamabe), otra sobreviviente, y Akiko, la hija adoptiva de ambos.
La historia comienza con la aparición de Ghidorah, un dragón de tres cabezas y que tiene la capacidad de arrasar ciudades y arrancar casas de sus cimientos.
Godzilla también regresa y el plan de los humanos es enfrentar a las dos bestias. No parece una tarea sencilla.
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Antes intentaron un montón de otras ideas. En el grupo que va detrás de esa solución está el biólogo Kanji Murakami (Min Tanaka), que perdió a toda su familia en el bombardeo de Hiroshima y que imagina conducir a Godzilla hasta Nueva York para provocar allí una devastación equivalente.
Hay un sentimiento antiestadounidense marcado en toda la película. Hay imágenes crudas de las consecuencias del ataque atómico y el Ejército estadounidense resulta menos simpático incluso que el monstruo principal.
Y hay más complicaciones en la vuelta, incluyendo las secuelas físicas que dejó el contacto con Godzilla en Noriko y los motivos personales de quienes van detrás del monstruo. Aunque incluye algunas escenas de gran despliegue y espectacularidad, la película se toma su tiempo con los dramas humanos que acompañan la historia. La reconstrucción de Japón no es solamente material.
Godzilla Minus Zero, que es todo lo que promete, está dirigida por
Takashi Yamazaki, quien sabe administrar la espectacularidad y el sentimiento.
"Creo que, como país tan castigado por las catástrofes, Japón tiene una sensibilidad, como nación y como pueblo, que lo lleva a invocar al dios enfurecido y pedirle: "Por favor, sé pacífico, cálmate, no te enfurezcas", le dijo Yamazaki a la revista Sight and Sound. "Esa es la esencia que he intentado representar en mis películas de Godzilla".