La Nación, Costa Rica
7 de noviembre de 2026
Hace 50 años, estudiantes del Liceo de Santa Cruz suspendieron una huelga de 19 días tras recibir el apoyo de diputados para gestionar el cambio de nombre del colegio ante la Comisión de Nomenclatura.
Hace 50 años, los estudiantes del Liceo de Santa Cruz Clímaco A. Pérez acordaron suspender la huelga y reanudar las lecciones ante las reiteradas ofertas de varios diputados para interceder ante la Comisión Nacional de Nomenclatura y eliminar el nombre de Pérez del centro educativo.
Hubo una reunión a la que asistieron los diputados Edwin Viales y José Angulo, además del viceministro de Educación, Carlos Luis Altamirano, el asesor Mario Coto y otros funcionarios de esa dependencia.
Después de 19 días de paro, los jóvenes cambiaron de actitud y aceptaron la promesa de que no se tomarían represalias de ninguna clase y que se les permitiría rescatar el tiempo lectivo perdido con el fin de que pudieran aprobar el año.
Sin embargo, advirtieron de que si para el inicio del siguiente curso lectivo aún no se había eliminado el nombre de Pérez, comenzarían el año con una nueva huelga general.
Los estudiantes aclararon que no tenían nada personal contra Clímaco Pérez, pero argumentaron que eran muchas las figuras que merecían tal distinción y que resultaba imposible complacer a todos. Por ello, defendieron mantener el nombre Liceo de Santa Cruz porque consideraban que representaba e incluía a toda la comunidad.
Los diputados antes citados se comprometieron formalmente ante los jóvenes a solicitar a la Comisión Nacional de Nomenclatura la supresión de la denominación Clímaco A. Pérez.
Agregaron que si esa gestión no daba resultado, presentarían un proyecto de ley ante la Asamblea Legislativa, con el mismo fin.
En la actualidad, el colegio sigue llamándose Liceo de Santa Cruz Clímaco A. Pérez.
Curiosidad del día: anunciaban el inicio de un curso de sastrería en Palmares
Un grupo de 24 jóvenes palmareños inició un curso de sastrería de un año de duración en el salón parroquial, auspiciado por el comité de servicios del consejo pastoral de la localidad. Las lecciones se impartían dos veces por semana de manera gratuita gracias a los hermanos Olger y Carlos Alvarado Tenorio, y contaron con la colaboración de varias organizaciones que prestaron las máquinas de coser empleadas por los estudiantes para aprender un nuevo oficio.