Franquicias e internacionalización, los planes del grupo tras Orange Blue, que importa 4 millones de kilos de ropa usada
Con más de 40 años en el negocio de la ropa usada, Grupo Meicys es dueño de Orange Blue, Fardo y Emerald Tex; compañías que son administradas por los hermanos Maldavsky, hijos de los fundadores. Este año buscan vender 10% más que en 2025. Martín Silva B.
Tras el terremoto de 1985, Mario Maldavsky quedó sin trabajo. Con alma de emprendedor, decidió incursionar en el negocio de la ropa usada junto a su señora, Nurit Bauer, con quien abrió la primera tienda de Meicys en la calle Bandera. "Partió en contra de todos, la gente le decía que estaba loco, que no había mercado", explica Eitan Maldavsky, hijo de los fundadores y CEO de Fardo, una de las compañías que componen actualmente el grupo Meicys.
"En esa época lo único que existía eran negocios donde se vendía a muy bajo precio, que se abastecían de los pocos proveedores que había a nivel nacional", subraya.
Desde un principio su objetivo fue tener una gran cadena de locales, lo que materializó en los 90, cuando llegó a tener 70 tiendas entre Santiago y Puerto Montt. El crecimiento vino acompañado de una mayor necesidad de abastecimiento, por lo que empezó a trabajar con los proveedores más importantes de Estados Unidos y Europa, para importar directamente la ropa.
En el año 2000 entró la segunda generación. Eitan junto a su hermano Mijael empezaron con la idea de transformar las tiendas de Meicys, pasando de liquidadoras a boutiques , con un proceso de selección de la ropa más específico, dando origen a Orange Blue. "Empezamos a hacer un road show, íbamos a las discotecas y universidades. Por primera vez vimos que no era solo una alternativa económica, sino que era ropa para gente que estaba buscando un producto totalmente diferenciado, de buena calidad y, obviamente, con buen precio", dice Maldavsky.
Los tres hermanos a cargo
Actualmente, junto a su hermano Andrés gerencian el grupo, cada uno al frente de una compañía. Es que además de Orange Blue, que concentra el 30% de los ingresos, Meicys está integrada por Fardo y Emerald Tex. La primera se dedica a la importación y comercialización mayorista de ropa usada, actividad que representa el 60% de los ingresos del grupo; mientras que la segunda busca dar un nuevo uso a las prendas dañadas que no pueden comercializarse, principalmente mediante la confección de paños de limpieza reutilizables, un negocio que mueve entre 40 y 60 toneladas mensuales.
"Hacemos que el proveedor nos venda la vaca completa. Orange Blue compra la ropa de mejor calidad; para Fardo compramos ropa de primera y segunda categoría, y todo lo que no se puede vender como vestuario lo compra Emerald Tex. Todo tiene un cliente, una adjudicación y cuando no, lo vendemos para reciclaje", explica.
En el último año, el grupo importó más de 4 millones de kilos de ropa de segunda mano, y trabaja cerca de 150 mil unidades por semana, las cuales a través del retail y la venta mayorista comercializa a todo el país. Este año esperan comercializar un 10% más que en 2025, donde solamente en retail se vendieron más de dos millones de unidades.
El grupo importa desde distintos orígenes, como Estados Unidos, Europa y Pakistán; y a diferencia de otras importadoras, la selección y clasificación de la ropa se hace en el extranjero, posibilitando vender al cliente específicamente lo que busca y evitando el descarte de prendas en Chile.
"Empezamos siendo el primer e-commerce de fardos de ropa en el mundo", asegura. Las ventas por este canal representan el 15% de la venta mayorista, y el sitio web acumula cerca de 5.000 visitas únicas todos los meses.
Actualmente emplean a 150 personas, en sus tiendas físicas y en el centro de distribución.
Un nuevo modelo de negocios
Próximamente, Grupo Meicys busca instalar un nuevo modelo de negocio en la industria de la ropa de segunda mano a través de franquicias digitales. El modelo apunta a que personas externas, a través de una suscripción mensual, compren a menor precio prendas específicas en las tiendas o en la plataforma web del grupo, para posteriormente revenderlas a través de redes sociales.
"Somos como un supermercado, un dropshipper de ropa de segunda mano. Al tener acceso como franquiciados, pagando un fee mensual, ese producto va a costar cerca de un 50% del precio de lista", explica Maldavsky. Con este sistema esperan llegar a 10 mil emprendedores, revendiendo sus productos.
Además, el grupo exporta a distintos países, aprovechando la contraestación para evitar almacenar stock . Y buscan expandirse internacionalmente a través de la apertura de tiendas físicas. Además, de abrirse a otras categorías y no depender 100% del vestuario.
Por otro lado, buscan expandirse a nivel nacional: "En el mercado chileno está totalmente validado el negocio, en cada pueblo existe alguien que compra ropa de segunda mano". A través de franquicias, buscan vender a tiendas, otorgando un abastecimiento semanal. Con esta estrategia esperan sumar más de 30 locales en todo el país en los próximos tres años.