Sábado, 20 de Abril de 2019

el papel de las emociones al decidir

PerúEl Comercio, Perú 20 de abril de 2019

Las emociones y también los estados de ánimo influyen en cada decisión que tomamos. Hay que saber identificarlas y, sobre todo, usarlas a nuestro favor.

Por liliana alvaradoDirectora de la Escuela de Postgrado de la UTP*





Es doctora en Márketing por la Universidad Politécnica de Cataluña. Léala en 4 semanas.





Nuestro cerebro es el órgano más demandante de nuestro cuerpo. Requiere más oxígeno y nutrientes que cualquier otro, y las complejas redes neuronales que lo componen explican todo lo que hacemos. Los avances en neurociencia han mejorado nuestra comprensión de este, de cómo maneja nuestras emociones y conductas complejas, brindándonos información valiosa que podemos implementar en nuestra vida diaria.





Si nos preguntamos qué es lo que nos hace humanos, las emociones estarían en el primer lugar de la lista. Nuestras emociones influyen en nuestras relaciones, nuestro trabajo, nuestro estilo de vida, nuestro sentido del yo y nuestras decisiones, grandes y pequeñas.



Darwin estaba fascinado con las emociones y llegó a la conclusión de que las emociones estaban allí, en esencia, para advertirnos rápidamente si una situación es segura. En este sentido y en muchos otros, reconocemos la importancia de nuestras emociones. Sabemos que el miedo nos ayuda a cruzar el camino con seguridad, que la ira nos puede dar fuerza, que el amor nos mantiene unidos a los demás.



En gran medida, experimentamos emociones en respuesta a un estímulo externo específico, pero no siempre es así. Nuestros pensamientos también pueden desencadenar respuestas emocionales. Sin embargo, es vital entender que las emociones y los estados de ánimo son distintos. Mientras que las emociones son de inicio rápido, las respuestas específicas a eventos específicos, que nos dan información sobre nuestra situación actual, los estados de ánimo son mucho más difíciles de definir.



Los estados de ánimo a menudo tienen un inicio más gradual, y no está tan claro por qué son causados. Nos dan información sobre nuestro estado actual del yo, nuestro sistema interno. A diferencia de las emociones, los estados de ánimo no son útiles cuando se trata de tomar decisiones.



Las emociones, al informarnos sobre nuestra situación actual, son vitales para el proceso de toma de decisiones, reprimir nuestras emociones cuando tomamos decisiones puede llevarnos a una indecisión constante. Negarse a escuchar lo que nuestras emociones nos dicen puede dejarnos en un estado estresante de ?análisis y parálisis?, incapacitándonos a seguir adelante.



A veces, podemos pensar que la vida sería más fácil si nuestras emociones fueran más predecibles, más pacíficas o simplemente menos generalizadas, pero son uno de nuestros recursos más importantes y, en última instancia, están aquí para servirnos.