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MéxicoEl Universal, México 18 de agosto de 2019

La maestra chilena que viajó por México Aída Castro EL UNIVERSAL "Yo recorría el suelo todavía garabateado de sangre luchadora (?) llenaban nuestras rutas los camiones de maestros misioneros cargando bancos y pupitres escolares y las nuevas cartillas para enseñar a leer a la infancia los nuevos principios, recordó Gabriela Mistral, Premio Nobel de Literatura, al dar una conferencia en 1950

La maestra chilena que viajó por México

Aída Castro

EL UNIVERSAL

"Yo recorría el suelo todavía garabateado de sangre luchadora (?) llenaban nuestras rutas los camiones de maestros misioneros cargando bancos y pupitres escolares y las nuevas cartillas para enseñar a leer a la infancia los nuevos principios, recordó Gabriela Mistral, Premio Nobel de Literatura, al dar una conferencia en 1950.

Las palabras de la maestra y poeta chilena evocaban a la recién concluida etapa de la Revolución que ella conoció a su llegada a México en 1922 y a los recorridos realizados por algunos estados de la República cuando participó en las Misiones Culturales promovidas por la naciente Secretaría de Educación Pública (SEP).

Hoy se cumplen 101 años desde que se celebró por primera vez el Día del Maestro y recordamos a dos figuras que dejaron una huella profunda en la educación y la vida intelectual en México: Gabriela Mistral y José Vasconcelos.

Durante el gobierno del presidente Álvaro Obregón (1920-1924) se dieron importantes cambios en materia educativa por iniciativa de José Vasconcelos. Uno de ellos fue la creación de la SEP el 3 de octubre de 1921.

En la segunda década del siglo XX, el 66.1% de la población en México no sabía leer ni escribir y por ello Vasconcelos aplica la llamada "cruzada educacional". Viajó a varios países de América Latina, entre ellos Chile, donde conoce a Mistral, quien en ese periodo promovía la escuela nocturna para adultos.

Es entonces que Vasconcelos la invitó a participar en las Misiones Culturales para alfabetizar a la población indígena. La autora de los "Sonetos de la Muerte" (serie de poemas) llegó a Veracruz el 21 de julio de 1922 para dar conferencias sobre literatura hispanoamericana y componer himnos para las escuelas.

Acompañada de su asistente Palma Guillén viajó en tren y en camiones de la SEP por Hidalgo, Morelos, Puebla, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Jalisco, Querétaro y Veracruz.

En estos lugares dio conferencias, habló con los profesores sobre el sentido de las clases, el material de enseñanza y el uso de las bibliotecas. Se interesó en la educación de las mujeres, que los niños aprendieran las primeras letras en comunidades del campo y marginales. Fundó escuelas rurales, inspirada en las ideas educativas de Tagore y Tolstoi, de acuerdo a las notas publicadas en este diario.

En las cartas que la poeta escribió entre 1922 y 1923 para hablar de su labor y su estancia en nuestro país, podemos conocer su experiencia: "Hace dos meses que vivo en un ajetreo del que no puedo darle una idea. Cada día es una visita a una escuela o a un pueblecito, todo eso significa una clase".

"Por gratitud hacia este gobierno me he salido un poco del marco de trabajo que me he impuesto: escribir versos y prosa escolar para los cantos de las escuelas mexicanas y para un libro de lectura de la escuela que lleva mi nombre", escribió Mistral en 1923.

En 1926 Gabriela Mistral publicó un artículo en las páginas de este diario recordando su labor. "Yo tuve la honra de divulgar una parte de la reforma vasconceliana, enorme punto de partida y, como si dijéramos, el dínamo poderoso que moverá por mucho tiempo la educación mexicana y aún la de América".

Aunque en México se inauguró la primera escuela con el nombre de Gabriela Mistral (1922) ella nunca dio clases en este país. Fue contratada por la SEP como intelectual del proyecto vasconcelista, colaboró en libros para la dependencia, nos dice en entrevista la doctora Carla Ulloa Inostroza.

La SEP contrató a una profesora famosa para promover la educación, pero ella nunca dio clases en México, sólo en Chile. Al salir del país, donde hizo muchos amigos intelectuales, entre ellos Alfonso Reyes, ya no dio clases porque se dedicó a su trabajo como poeta, refiere Ulloa.

--Las Misiones Culturales

Mistral fue muy cercana a la SEP. "Voy a hacer algo más: ayudar al ministro Vasconcelos en la organización de escuelas indígenas a raíz de un congreso de maestros misioneros que me tocó presidir", publicó la poeta en una carta con fecha de 1 de enero de 1923.

En 1923 Vasconcelos creó las Misiones Culturales enfocadas a entrenar a maestros y campesinos para que trabajaran en las escuelas rurales. A éstos les construyeron locales para escuelas, teatros al aire libre, jardines públicos, salones de lectura y casas modelo para el campesino, según informan los expedientes del archivo de la SEP.

"Los objetivos de las Misiones Culturales eran preparar a los jóvenes para el magisterio, despertar en los campesinos sentimientos de admiración por los héroes, explicarles sus deberes cívicos, impartir pláticas de higiene, combatir los vicios dominantes del pueblo y mejorar las industrias existentes (artesanías y oficios) para promover el progreso económico de las comunidades rurales", de acuerdo con documentos de la dependencia.

Estas Misiones fueron interrumpidas durante el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas al crearse el Consejo de Educación Rural para atender este tipo de población.

En este periodo se promovió la Escuela Regional Campesina, la cual combinaba las funciones de las antiguas escuelas agrícolas, normales rurales y misiones culturales.

"En esta etapa el papel del maestro cambió: ya no era el revolucionario ni el misionero creado por Vasconcelos, sino ahora se encontraba comprometido con la comunidad, ayudaba en la organización de cooperativas y en la reforma agraria", de acuerdo con Elena Galván en su libro "Grandes temas constitucionales. Derecho a la educación".

Las Misiones Culturales se reiniciaron en 1942 durante el gobierno del presidente Manuel Ávila Camacho. En 1950 durante la gestión de Jaime Torres Bodet en la SEP se mejoraron las normales rurales, se restableció en su totalidad la red de Misiones Culturales y se les asignó la finalidad de elevar el nivel cultural de la población rural, de acuerdo con la investigación de Galván.

En el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz se continuó con la campaña contra el analfabetismo y la promoción de la educación rural. Las Misiones Culturales siguieron funcionando en el sexenio de López Portillo con el objetivo de contribuir al mejoramiento académico del magisterio rural.

--La vida y obra de la maestra chilena

Lucila Godoy Alcayaga, conocida como Gabriela Mistral, fue una mujer cuya vida dedicó a la pedagogía, a las letras y a la diplomacia. Nació en el poblado de Vicuña, en el Valle del Elqui, en Chile en 1889.

A los 15 años de edad dio clases en una escuela rural, sin tener título de maestra, el cual le fue negado en la Escuela Normal de la ciudad La Serena porque sus ideas eran consideradas "ateas y revolucionarias, incompatibles con la educación de los niños", según han publicado varios artículos periodísticos.

Cuando tenía 21 años de edad recibió el título de maestra primaria (sin haber pasado por aula universitaria alguna) e inició su recorrido por los Liceos de Traiguén, Antofagasta, Los Andes, Punta Arenas, Temuco y Santiago.

El primer reconocimiento a su literatura lo obtuvo a los 25 años, al ganar Los Juegos Florales con tres de sus "Sonetos de la muerte", en 1914. En 1922 el Instituto de las Españas de Estados Unidos publica su primer libro Desolación y luego Chile.

En 1923 el Consejo de Instrucción Primaria ante una propuesta de la Universidad de Chile toma la resolución de entregarle por sus méritos el título de profesora de castellano.

La maestra vivió en México dos años, periodo en que se le pidió a la escritora compilar un libro que apareció con el título Lecturas para mujeres, editado por la SEP en 1924. Esta obra era una serie de textos fundamentalmente literarios de autores americanos y europeos. En nuestro país se publicaron sus dos primeros libros y escribió otros dos, de acuerdo con las tesis que se han hecho sobre el tema.

Mistral se exilia en Estados Unidos un tiempo al lado de Vasconcelos, quien tuvo problemas políticos con Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles. Después viaja a Europa donde visita Roma, Suiza Francia y España.

En 1926 fue representante de Chile ante la Liga de las Naciones (hoy Naciones Unidas). Además de gestora cultural y difundió la historia, la literatura y la cultura de Chile y América.

Durante la guerra civil española (1936-1939) desde su cargo consular en Portugal promovió un acuerdo de todas las embajadas de América para ayudar a salir de Españas a escritores, intelectuales y profesores en peligro de muerte.

En 1945 la autora de Tala, Ternura y Lagar ganó el Premio Nobel de Literatura y se convirtió en la primera mujer latinoamericana en recibirlo. El 10 de enero de 1957 murió de cáncer en el Hospital de Hemsptead, en Nueva York. La ONU le rindió un homenaje póstumo.

En su poema "La oración de la maestra", se refleja su labor como docente, donde pide a Dios la deje llevar su palabra a los demás, quiere su bendición y se entrega a él de manera incondicional, como un acto de amor.

"¡Señor! Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de maestra, que Tú llevaste por la Tierra. Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes".