Jueves, 02 de Julio de 2020

¿Se anima a probar un helado de cochayuyo?

ChileEl Mercurio, Chile 2 de julio de 2020

Pese a existir en abundancia en la costa chilena, su consumo es bajo. Investigadores de la UC buscan aportar con una alternativa nutricional.

El cochayuyo forma parte de la dieta de las costas chilenas desde tiempos precolombinos, y desde entonces ha llegado a las mesas criollas en múltiples formas, como guisos, puré, cebiche o ensaladas, entre otras preparaciones saladas. Pero rara vez como postre.
Con el propósito de ofrecer una alternativa nutritiva diferente y de innovar en la industria alimentaria local, investigadores y alumnos de la carrera de Nutrición y Dietética de la U. Católica han trabajado en el desarrollo de un novedoso helado a base de esta alga marina, fuente de vitaminas y minerales.
Bajo en grasas y azúcares, la fórmula de este helado incluye cochayuyo molido, yogur natural, frutas ( berries ) y stevia, los que le dan una textura suave y cremosa; un color particular (entre morado con tonos café), y un sabor que mezcla lo dulce de las frutas con un leve toque marino del cochayuyo.
"No hemos hecho aún un análisis sensorial en profundidad, pero fue probado por un panel de académicos que evaluó el trabajo y también lo presentamos en un evento de Fundación Chile, a modo de degustación. Fue bien recibido por la gente", comenta Sebastián Tobar, académico de la carrera y uno de los tutores del proyecto, desarrollado por los alumnos Gabriel Abarca, Diego Alfaro, Karen Alvarado, Constanza Ubilla y Fernanda Veloz.
Uno de los principales desafíos fue lograr disminuir la salinidad propia del cochayuyo. Para eso se realiza un proceso de remojo, lavado y doble cocción, como explica Tobar. "Lo que buscamos es quitarle un poco el sabor salado, que no sea muy perceptible. La idea es que el cochayuyo sea un aporte nutricional, pero no tanto en sabor".
Esta alga aporta calcio, hierro y magnesio. Además, es un rico antioxidante.
Pese a ello, al igual que otras algas marinas comestibles, no goza de buena fama en el paladar chileno, y menos el infantil. "En mi opinión -dice Tobar-, creo que falta creatividad a la hora de la preparación, ello considerando que la textura parece algo chiclosa al paladar, pero combinada con otros alimentos, condimentos y una debida cocción, el resultado es supremo".
Por ahora, esperan tramitar una patente que permite sacar al mercado un producto sano, natural y libre de sellos.
Fettuccini de quínoaEn la búsqueda de hacer una pasta libre de gluten, en Nutrición y Dietética de la UC surgió la idea de crear unos fettuccini con hojas de quínoa, que se sabe tienen el doble de proteínas que el grano que tradicionalmente se consume.
"Es sabroso y ha tenido buena aceptación en pruebas sensoriales; ya estamos tramitando la patente para su elaboración", cuenta Sebastián Tobar.