Lunes, 15 de Julio de 2019

Conocer para querer: Dos libros motivan el respeto al patrimonio

ChileEl Mercurio, Chile 15 de julio de 2019

Desde el Chilesaurio a la araña pollito, desde los atuendos selknam al niño del Plomo, con paradas en las sopaipillas, los tatuajes rapanuís y la pintura de Matta. La Fundación Astoreca presentó dos novedosas publicaciones que incentivan el conocimiento y cuidado del patrimonio.

Todos los años, el último domingo de mayo, miles de personas salen a la calle para el "Día del Patrimonio". Pero muchas veces se encuentran con monumentos o barrios típicos -como el puerto en Valparaíso o los edificios de la Alameda- rayados o deteriorados por el vandalismo. Hoy en día, el creciente interés por nuestro patrimonio convive con las acciones vandálicas de quienes no lo respetan.
Según los especialistas, la infancia y juventud es un momento privilegiado para inculcar este respeto. Es por eso que el cuidado del medio ambiente es parte de los contenidos de Enseñanza Básica. La educación patrimonial está menos desarrollada, pero solo recorrer el centro de Santiago permite constatar que constituye una necesidad urgente.
"Curiosidades del Patrimonio Cultural de Chile" y "Curiosidades del Patrimonio Natural de Chile" son dos libros editados por la Fundación Astoreca, institución que en 30 años ha logrado excelentes resultados educactivos en colegios de Renca y Lampa. Cada publicación tiene 60 lecturas que abordan el pasado y el presente "de un patrimonio que queremos enseñar a conocer, a cuidar y a mantener vivo en la memoria de cada niño", explica Luz María Budge, coordinadora editorial y digital de la Fundación Astoreca y exdecana de educación de la U. Finis Terrae.
Y como nadie ama lo que no conoce, las lecturas buscan aprovechar la curiosidad infantil. "No son textos de historia, no siguen un programa de estudios. Están destinados a niños de alrededor de 10 años -quinto básico-, etapa en que los estudiantes se acercan a la historia de Chile, a las distintas zonas geográficas y sus recursos. Se empieza a comprender el concepto de país y la responsabilidad de ser ciudadanos", señala Budge. "El hecho de que sean lecturas cortas y que no estén infantilizadas permite también llegar a estudiantes de educación media que han leído poco, y a los apoderados", agrega Bárbara Eyzaguirre, asesora del directorio de la Fundación Astoreca. "Para seleccionar los temas se utilizó la definición de la Unesco sobre el patrimonio, que sostiene que este es el legado que recibimos del pasado, que vivimos en el presente y que transmitiremos a las generaciones futuras".
Las momias Chinchorro, cómo mover un moái, "pavo, ñecla, chupete, choncha" (los volantines chilenos), el sándwich Barros Luco, Sewell, el pastoreo de los niños aimaras, Rebeca Matte, la "chilena" en el fútbol, los poemas de Parra, la Esmeralda, el Chiflón del Diablo, el Museo de Bellas Artes y las ovejas patagónicas son abordados en el libro sobre patrimonio cultural. En cuanto al acervo natural, se revisan ítems como el picaflor de Juan Fernández, el milodón, los volcanes activos, "la araucaria: dinosaurios de la botánica", la llareta del altiplano, el toromiro, el entomólogo Luis Peña y la palmera chilena.
"La idea central es que los niños lo pasen bien leyendo y aprendiendo de Chile. Pero los adultos lo disfrutarán también y aprenderán leyéndoselos a sus hijos. Estos libros son un aporte para conocer el país, su flora y fauna maravillosa, sus tradiciones, sus personajes, sus diferentes culturas", señala Sofía Le Foulon, quien editó con prolijidad las dos obras. "Fue un trabajo de casi dos años. Los niños participaron dando sus puntos de vista, eligiendo temas y descartando otros. Quisimos abordar distintos lugares del país, pasado y presente, artes y letras, gastronomía, tradiciones y algunas personalidades. Fueron revisados por especialistas y su vocabulario es cuidado, de manera de ser desafiante, pero abordable por niños de diez años", complementa Budge. Y agrega: "La lectura está muy vinculada al desarrollo de vocabulario y de capital cultural. Nuestros alumnos, como todos los niños chilenos, tienen a veces más acceso a conocer de otras culturas a través de la televisión. Son pocas las instancias en que pueden conocer a su país. Y ha sido notable el interés de padres y abuelos por compartir estas lecturas", explica Budge.
La Fundación Astoreca comenzó hace años a recolectar breves textos que pudieran ensanchar el horizonte de los niños con temas atractivos. Esta labor derivó en los libros "Curiosidades del Mundo" y "Curiosidades de la Naturaleza", usados por colegios de la red SIP, del Arzobispado de Santiago, red Santo Tomás y Santiago College, entre otros. Ahora se lanzan estos nuevos volúmenes sobre patrimonio cultural y natural, que, gracias a los aportes de la Fundación Bosch Ostaléy de Tyndall Group, tendrán un precio muy accesible (12.500 el pack de los dos libros, en la página web de la fundación y pronto en librería Antártica). El portal gratuito www.educandojuntos.cl (con más de 60 mil visitas mensuales) complementa el aporte de estos libros, al poner a disposición de todas las escuelas y liceos del país prácticas exitosas de 40 establecimientos que trabajan con niños de contextos difíciles.