Martes, 20 de Agosto de 2019

El adiós a Pernell Whitaker, un maestro de la defensa en boxeo

ColombiaEl Tiempo, Colombia 20 de agosto de 2019

Estewil Quesada Fernández - Editor regional de EL TIEMPO @estewilQ
En la antesala de una pelea de campeonato mundial de boxeo, cuando los pugilistas están tensionados porque falta pasar por la tortuosa ceremonia del pesaje oficial, nos encontramos en Las Vegas (Estados Unidos) a Pernell Whitaker, fallecido el domingo pasado tras ser atropellado por un automóvil en su natal estado de Virginia

Estewil Quesada Fernández - Editor regional de EL TIEMPO @estewilQ
En la antesala de una pelea de campeonato mundial de boxeo, cuando los pugilistas están tensionados porque falta pasar por la tortuosa ceremonia del pesaje oficial, nos encontramos en Las Vegas (Estados Unidos) a Pernell Whitaker, fallecido el domingo pasado tras ser atropellado por un automóvil en su natal estado de Virginia. Estaba sentado, solo, en una banca metálica con braceros forrados en madera, cerca de la entrada del hotel Mirage, sensación en aquel entonces, julio de 1992, porque tenía un volcán artificial que era de lo más atractivo en la principal avenida de la ‘ciudad que nunca duerme’. Allí mismo en el hotel, donde se hospedaba, Whitaker destronaría el sábado 18 de julio al colombiano Rafael Pineda Calvo, campeón mundial wélter júnior de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), quien se llevaría la bolsa récord para un criollo hasta entonces, medio millón de dólares (duplicaba la utilidad de Rodrigo Valdés en la primera cita con Carlos Monzón, en 1976). Sabíamos que Whitaker, que venía de ser campeón del peso ligero, no quería dar declaraciones, por la misma tensión de la antesala, aunque mostraba un comportamiento tranquilo, como relajado, cuando era el centro de atracción de aquella pelea. Pero le llegamos directo al sonriente hombre sentado cuando caía la noche, con la pregunta de si recordaba qué ganaron sus compañeros de selección de Estados Unidos que dominó el boxeo de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, Él, por supuesto, no iba olvidar que había ganado medalla de oro del peso ligero. Por eso le hablamos de sus compañeros, los 11 restantes integrantes del seleccionado. Con Fabio Poveda Ruiz como intérprete -debutó en ese momento en el periodismo- y su padre, el maestro Fabio Poveda Márquez como testigo, Whitaker respondió de forma negativa. Dijo que nadie podía acordarse de todos los resultados. Le apostamos que sí. Uno a uno, le dijimos el nombre del púgil, el peso y el metal conseguido, incluyendo al gallo Roberth Shannon, eliminado por un coreano del sur en la primera ronda. Y como ganamos, ante su sorpresa, nos concedió una entrevista. Entonces pareció un hombre que no estaba pendiente de dar el peso, de una pelea, de buscar un nuevo título mundial. Parecía, más bien, despojado de los audífonos en que escuchaba música americana, un muchacho alegre, soñador y seguro de lo que decía. En lo mediático, dijo que respetaba la pegada del campeón, el colombiano Rafael Pineda, pero que estaba seguro de que ganaría, como lo hizo. Su gran defensa Pero la entrevista giró en torno a su defensa, la misma en que basó su boxeo para acumular, en total, cuatro títulos mundiales: ligero, wélter júnior, wélter y mediano júnior. Y ser considerado, en un momento, como el mejor boxeador del mundo, libra por libra. "Eso es natural, nació conmigo y lo pulí en el gimnasio", confesó ‘Sweet Pea’, como se conocía a este hombre nacido el 2 de enero de 1964. Está bien que reinara en ligero y hasta en wélter júnior ¿pero cómo un hombre que apenas medía 1,64 metros pudo convertirse en campeón mundial mediano júnior (límite de 154 libras), la que antecedía a la categoría reina, en la cual brillaron Carlos Monzón y otros gigantes gladiadores? Whitaker lo hizo el 4 de marzo de 1995, en Atlantic City, al derrotar al argentino Julio César Vásquez. Y lo hizo gracias a su defensa. Era difícil pegarle. Eludía, con movimientos de piernas, pero principalmente con el tronco y la cabeza. Y después contragolpeaba y sacaba puntos necesarios para quedarse con la victoria por decisión unánime. Era un boxeador de poca pegada. De sus 40 triunfos a lo largo de 17 años (40-4-1), solo 17 fueron por la vía rápida. Sin embargo, con su escasa pegada, un buen golpe suyo encontró mal parado a Rafael Pineda y lo derribó esa noche en el Hotel Mirage. Pero lo suyo era la defensa. Su excelsa defensa. "No lo encontré, quería sacar las manos y cuando intentaba, ya no estaba", manifestó un alicaído y destronado Rafael Pineda, criticado por los enviados especiales colombianos por la falta de agresividad para defender su cinturón de las 140 libaras de la FIB. Recuerdo que la crónica nuestra decía que le faltó el fuego que le sobraba al volcán artificial de la entrada del hotel Mirage, donde también se hospedaba. Pero no había que restarle los méritos a Whitaker. Entre los maestros La revista estadounidiense The Ring, llamada ‘la biblia del boxeo’, escogió a Whitaker como boxeador del año, en 1989, cuando se paseó como campeón ligero, antes de una derrota, la primera como profesional, que sufrió en fallo polémico contra el mexicano José Luis Ramírez. "Esa pelea me la robaron", nos comentó Whitaker en la entrevista. Cuando un excompañero y verdugo de Ramírez, el también mexicano Julio César Chávez, era considerado el mejor del mundo, enfrentó a Pernell Whitaker, el 10 de septiembre de 1993, en San Antonio (Texas, Estados Unidos), por el título wélter que ostentaba el pequeño púgil. Agresivo, guerrero, Chávez tampoco lo encontró, y los jueces, para proteger al pupilo del empresario Don King, dieron un veredicto de empate. Whitaker siguió como campeón, y Chávez mantuvo su invicto. Pero en la retina de todos quedó que el vencedor, realmente, fue el estadounidense. En el último medio siglo, Whitaker es uno de los maestros de la defensa. En ese listado están, entre otros, el argentino Nicolino Locche (1-1 con ‘Kid Pambelé’), el panameño Hilario Zapata (un triunfo y un empate con Fidel Bassa), el puertorriqueño Wilfrido Benítez (despojó a ‘Pambelé’ en su primer reinado) y Floyd Mayweather Junior. "R I P campeón, uno de los mejores boxeadores que jamás vi en mi vida", dijo Mayweather Junior en sus redes sociales al enterarse de la muerte de su amigo, con quien había compartido firma de autógrafos en Estados Unidos. Whiteker venció, antes de ganar su primer campeonato, al tío y futuro entrenador de ‘Money’, Roger Mayweather. Dicen en Estados Unidos que ‘Money’ heredó de Whitaker esa defensa casi perfecta. "Pernell Whitaker, RIP mi hermano. Fuiste campeón del mundo y uno de todos los tiempos. #Greats. ¡Dejaste a tu familia, amigos y fanáticos demasiado pronto! ¡Dios te bendiga!", expresó en Twitter otro inmortal del boxeo, Sugar Ray Leonard, con una foto de su amigo ganador del ring. Su muerte, a los 55 años, sacudió el mundo del boxeo. Estaba retirado, sí, pero aún los fanáticos recuerdan sus habilidades dentro del ring para no dejarse pegar y salir victorioso.