Viernes, 15 de Noviembre de 2019

Más prófugos que encarcelados

ArgentinaLa Nación, Argentina 15 de noviembre de 2019

El número de personas con causas penales evadidas resulta escalofriante, aunque desde 2016 se ha podido arrestar a unas 10.000 con pedido de captura

Hace algunos años, si se asociaba la palabra prófugos con algún hecho de la vida cotidiana, era probable que para muchos asomara como referencia una conocida y laureada canción del grupo musical Soda Stereo. Sin embargo, en la actualidad, esa palabra nos puede llevar a la escalofriante realidad que se da en la República Argentina, donde las personas con causas penales evadidas llegan, según cifras oficiales, a las 47.000, de las cuales más de 20.000 ya tienen condena vigente.
Estos números son más sorprendentes si se tiene en cuenta que la cifra total supera a la cantidad de presos que están alojados en cárceles de la provincia de Buenos Aires. Son 42.000 los internos que están dentro de la órbita del Servicio Penitenciario Bonaerense, número que -dicho sea de paso- representa más del doble de las plazas disponibles y con una superpoblación carcelaria estimada en un 112 por ciento.
De las 47.000 personas inscriptas en el Registro Nacional de Reincidencias y la documentación de Consulta Nacional de Rebeldías y Capturas (Conarc), la base de datos con la que el Ministerio de Justicia de la Nación identifica a los evadidos, la mitad tiene requerimientos judiciales que implican una detención y alrededor del 20 por ciento de ellos cometió delitos graves; en tanto que el 76% de las causas se concentran en Buenos Aires, Capital Federal, Chaco, Misiones y Salta.
Sin embargo, en las últimas horas, el Ministerio de Seguridad de la Nación dio a conocer una información en la que manifiesta que a partir de acciones llevadas a cabo por el Comando Unificado Federal de Recaptura de Evadidos (Cufre), unidad creada en el año 2015, se había logrado recapturar a casi 10.000 de esos evadidos.
El Cufre está integrado por efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA), de Seguridad Aeroportuaria (PSA), de Gendarmería (GNA) y de Prefectura Naval (PNA), y su objetivo primordial es rastrear a los prófugos difíciles de encontrar y recapturarlos a partir de acciones de búsqueda entre las distintas fuerzas de todo el país. Este equipo multidisciplinario está integrado por hombres y mujeres, con especializaciones en diferentes disciplinas, que van desde técnicas de infiltración en grupos criminales hasta la detección rápida de sospechosos en aeropuertos.
Al mismo tiempo, los agentes federales trabajan junto con investigadores de Bolivia, Paraguay, Chile e Interpol, y se distribuyen los expedientes entre las fuerzas federales para rastrear a los evadidos.
Según datos oficiales, entre 2016 y 2018, los agentes federales capturaron a 8418 prófugos, de los cuales 1790 y 1334 se ocultaban en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires, respectivamente. Durante el mismo lapso, en Santa Fe, el Cufre identificó y detuvo a 387 delincuentes; en Salta, la cifra llegó a 222, y en la provincia de Misiones fueron arrestadas 396 personas con pedido de captura judicial.
Durante el primer semestre de 2019, fueron atrapados en todo el país 1582 criminales que estaban prófugos; en 2018, terminaron detenidos 2920, mientras que en 2017 fueron 2787 y otros 2711 fueron capturados en 2016.
El informe oficial destaca que ningún miembro de las fuerzas de seguridad falleció en los enfrentamientos desencadenados durante los operativos y detalla que los equipos especializados, en cada uno de los casos, analizan previamente los perfiles de las personas y sus conductas, sus cuentas en redes sociales, sus vínculos familiares y fechas específicas, entre otros aspectos particulares.
Si bien queda mucho por hacer y la cifra de prófugos continúa siendo realmente muy alta en relación con los reclusos que cumplen en forma efectiva su condena en las cárceles argentinas, es saludable advertir la tendencia impulsada desde las esferas oficiales para intentar revertir esa realidad en el plazo más corto posible.