Viernes, 22 de Noviembre de 2019

‘Comer sano no es tan difícil como nos quieren hacer creer’

ColombiaEl Tiempo, Colombia 21 de noviembre de 2019

Julia Alegre - redacción DOMINGO @JuliaAlegre1
Margarita Ortega es una de las caras más conocidas de la televisión colombiana

Julia Alegre - redacción DOMINGO @JuliaAlegre1
Margarita Ortega es una de las caras más conocidas de la televisión colombiana. Lo que no todos saben es que la presentadora lleva años dedicada al oficio de escritora, volcada en temas de vida saludable y bienestar. El camino sencillo es su último libro, en el que desmonta los imaginarios en torno a la alimentación y brinda consejos y recetas para comer de forma saludable. Con este, la periodista cierra la trilogía que inició en 2014 con Regresa al origen y, posteriormente, con El perfecto balance (2015). En ambos defiende la importancia de encontrar el equilibrio entre alimentación, cuerpo y alma, una filosofía que también desarrolla en este último. Ortega aclara desde el comienzo que no es médica, ni nutricionista ni pretende suplantar a los especialistas de la salud. "No soy ninguna iluminada. Lo que va a encontrar el lector en este libro es mi experiencia, no recetas mágicas ni una lista de los alimentos que puede o no comer", indica, y añade que lleva años investigando y acudiendo a talleres y seminarios de alimentación que le han dado las bases y el conocimiento para producir sus obras. En su cuenta de Instagram, @Estoyverd, también comparte con sus algo más de 23.000 seguidores sus consejos. EL TIEMPO habló con ella. En ‘El camino sencillo’ ahonda sobre la vida sana y los hábitos saludables. ¿Desde cuándo empezó a interesarse por estas temáticas y por qué? Comencé hace 17 años. Tenía unos problemas de salud, respiratorios y de alergias, que no tendría que haber tenido, porque en ese momento era bastante joven. Me mandaban medicamentos, pero no me curaban de raíz. Entendí que era mi responsabilidad curarme y no podía esperar que un médico hiciera milagros si yo no me estaba cuidando. Fui a un médico bioenergético y me dijo que tenía toxemia: lo que comía me estaba intoxicando. Me di cuenta de que tenía que cambiar de hábitos y empecé a investigar y preguntar. A los pocos días pude ver en mi cuerpo que lo que yo comía sí tenía mucho que ver con mi salud. Cuando empecé a recuperarme no quise dar marcha atrás, y el tema de la alimentación se convirtió en mi pasión. ¿Qué va a encontrar el lector en este libro? El camino sencillo no es una propuesta de una dieta, no es un libro para estar fitness, no prometo remedios mágicos. Es una vuelta a los orígenes de la alimentación, a reconectar con el alimento. A partir de mis investigaciones, busco derribar mitos alimentarios que nos han impuesto a nivel cultura, siendo la comida un vector trascendental en nuestras vidas. Nos han hecho creer que comer sano es un tema complicado, pero no es así. Mi clave es ‘ama, come y se feliz’, que no es otra cosa que buscar un balance para ser consumidores conscientes y reconectar con nosotros mismos y el planeta. Dejar de pensar que alimentarse bien es costoso, complicado, que no sabe a nada… De hecho, llama la atención que haya escogido el adjetivo ‘sencillo’ para ilustrar algo que para tantas personas les resulta extenuante, como la adopción de un estilo de vida… Sí, nos han complicado mucho la idea de comer. La gente se pasa la vida yendo de dieta en dieta, de moda en moda, privándose de ciertos alimentos. Pero todos los alimentos son valiosos y nos hacen acercarnos a la mesa a reconectarnos entre nosotros. Vivimos en una etapa reduccionista salvaje, pero el rompecabezas solo es completo si están presentes todos los nutrientes. Hay que tener una alimentación completa, variada, saciante… No se necesitan tantos trucos como nos quieren hacer creer, sino ser coherentes con nosotros mismos y tomar decisiones responsables. ¿Cuáles son esos mitos que a su entender han penetrado con más fuerza en el imaginario? Por ejemplo, que no hay tiempo para llevar una alimentación sana, lo que me parece incoherente porque cada uno maneja el tiempo como quiere. Si te levantas y gastas 45 minutos del día mirando Facebook en la cama antes de hacer cualquier otra cosa, no me digas que no pudiste desayunar o prepararte el almuerzo para el trabajo. Lo que no hay tiempo es para las prioridades. Otro muy común es que comer sano es caro, cuando ir a una plaza de mercado siempre ha sido más barato que comer comida empaquetada. En el libro habla del concepto ‘cuatro más uno’, ¿de qué se trata? Son cinco puntos que resumen las prioridades que yo he encontrado a la hora de enfrentarme con el reto de comer. Son cinco pautas que me ayudan desde sobrevivir en la plaza de mercado hasta el momento de cocinar. No voy a desvelarlos, pero sí comparto uno que es fundamental: ámate si quieres recuperar tu salud. Date un tiempo para encontrar esa conexión con el alimento y con lo que consumes. Amate y aprende a ser feliz, date un tiempo para ti, para cocinar y ser creativo, para compartir en la mesa con amigos y familia, regálate esa media hora para ti. También habla de la importancia del cuidado del alma... Cuando tu cuerpo funciona bien, tus emociones y pensamientos van en concordancia. Eso es la felicidad. Si la comida que ingieres es procesada de forma correcta, tú vas a estar en paz y en armonía, y eso es cuidar el alma. Hay que darle buen combustible al cuerpo porque las emociones tienen que ver con las reacciones químicas de tu cuerpo. Otro de los puntos que defiende es volver a los alimentos locales y dedicar tiempo a comer en la mesa. ¿Por qué? La comida nos remite al hogar, a lo entrañable. La cocina y la mesa son espacios creativos, te permiten compartir con gente que quieres y comer algo preparado con amor por ti. Eso te permite asociar la comida con recuerdos maravillosos. En cuanto a volver a los orígenes, esto no solo ayuda a los campesinos y pequeños productores, sino que comerás comida fresca de la que conoces su procedencia, que, además, ayuda a reducir tu huella de carbono con el objetivo de cuidar el planeta. Usted deja claro que no es médica, ¿qué opinión le merecen los ‘influencers’ que se dedican a dar consejos sobre alimentación? El problema no son los influencers, sino que nosotros como público no tengamos criterio. Yo por eso digo: "no me creas nada". Yo he aprendido de la prueba y el error, y comparto mi experiencia, pero el camino hacia un consumo consciente es tuyo. Ni tengo la verdad ni me interesa tenerla. ¿Por qué creemos todo lo que nos cuentan sin cuestionarlo? Solo tú eres el responsable de cómo manejas esa información que te llega y no tragar entero.
Margarita Ortega Presentadora y autora de ‘El camino sencillo’

"El problema no son los influencers, sino que nosotros como público no tengamos criterio. Yo por eso digo: ‘no me creas nada’. Yo comparto mi experiencia".