Sábado, 19 de Septiembre de 2020

Macron lanza ambicioso plan contra el cambio climático en una apuesta por el voto verde

ChileEl Mercurio, Chile 19 de septiembre de 2020

Desde el Mont Blanc, el Presidente sostuvo que pretende acelerar su política medioambiental hasta el final de su gobierno, en 2022.

El lugar elegido por Emmanuel Macron no podría haber sido más emblemático. El Presidente de Francia optó por los Alpes -una de las regiones del país más afectadas por el calentamiento global- para prometer "la lucha del siglo" contra el cambio climático y la destrucción del medio ambiente, a solo un mes de las elecciones municipales del 15 de marzo.
"Un paisaje se está deformando ante nuestros ojos y las especies están desapareciendo rápidamente. La lucha por la biodiversidad es una lucha por nuestra propia supervivencia y es inseparable de la lucha contra el cambio climático", afirmó el mandatario, reiterando su mensaje de Año Nuevo, en el que dijo que quería acelerar su política ecológica hasta el final de su mandato, en mayo de 2022.
"Lo que estamos viendo con la evolución del glaciar es una prueba irrefutable del calentamiento global, el cambio climático y el derrumbe de todo un ecosistema", añadió tras recorrer el Mer de Glace, el ventisquero más grande de Francia y que ha perdido más de 65 metros de profundidad y 300 de longitud desde 1996. Según los expertos que lo acompañaban, mientras en 1980 el glaciar era accesible directamente con el teleférico, actualmente los turistas deben acceder a él por una escalera con más de 400 peldaños. "No imaginaba un deshielo tan rápido, es impresionante. Uno se da cuenta de que la falta de iniciativa nos ha llevado a esta situación", sostuvo el mandatario.
El Presidente aprovechó la visita para anunciar la creación de la Oficina Francesa de la Biodiversidad, un organismo gubernamental con un presupuesto anual de US$ 423 millones, cuyos funcionarios deberán supervisar las calles y penalizar con multas a quienes, por ejemplo, dejen desechos en un lugar inapropiado. Macron también informó que el gobierno aumentará las áreas protegidas en el país -una de ellas en Mont Blanc-, que tendrán que cubrir el 30% del territorio frente al 23,9% actual, lo que implicará la creación de 20 nuevas reservas nacionales y cuatro parques naturales en los próximos años. Además, el gobierno limitará el número de personas que puedan acceder al Mont Blanc, que recibe cada año alrededor de 20.000 visitantes.
Las medidas se suman a una serie de iniciativas del gobierno que fueron anunciadas durante la semana por la ministra de Transición Ecológica e Inclusiva, Élisabeth Borne, como la bonificación de 200 euros para los funcionarios que compartan automóviles o anden en bicicleta, la prohibición de comprar plásticos de un solo uso y la obligatoriedad de viajar en tren (no en avión) para los trayectos de hasta cuatro horas.
Según los críticos, las iniciativas del gobierno son solo un intento de conquistar el electorado medioambientalista en los comicios municipales de marzo.
"Preferiríamos que él (Macron) estuviera en su oficina trabajando para terminar con los subsidios para las industrias de combustibles fósiles y exenciones de impuestos para el transporte por camión en lugar de hacer turismo electoral en el Mont Blanc", dijo Clement Senechal, activista climático de Greenpeace en Francia.
La diputada ecologista Delphine Batho aseguró que pedirá que el acto de ayer en el Mont Blanc sea considerado electoral, y como tal, imputado a las cuentas de campaña del partido del Presidente.
Para Jean-Yves Camus, cientista político de Sciences Po Paris, "existe un consenso político de que el Mont Blanc debe ser protegido". "Esto, junto a la biodiversidad, atrae a los ambientalistas y especialmente a los votantes de Los Verdes. Entonces, claramente, Macron quiere enviarles un mensaje a medida que se acercan las municipales", comentó a "El Mercurio".
Los Verdes dieron la sorpresa en las elecciones al Parlamento Europeo de 2019 -cuando fueron la tercera fuerza más votada (13% de las preferencias), detrás solamente de Agrupación Nacional de Marine Le Pen (extrema derecha, 23%) y de La República en Marcha de Macron (22%)- y algunas encuestas de las municipales otorgan a la colectividad hasta un 25% de los votos en varias ciudades importantes, como Burdeos o Lyon.
Jean-Thomas Lesueur, analista del Institut Thomas More, experto en democracia y sociedad civil francesa, añadió a este diario que el medio ambiente "es un tema que preocupa a los jóvenes, no solo a los que votan por los ecologistas. Sin embargo, en todas las encuestas los jóvenes se están alejando de Macron y eligiendo, en cambio, la izquierda radical o la extrema derecha. Por lo mismo, su partido debe conquistar una parte de esa juventud, y una buena manera de hacerlo es apuntando hacia temas ecológicos". Lesueur añadió que el mandatario no solo está pensando en las municipales, sino también "preparándose para su campaña a la reelección".
Los expertos aseguran, no obstante, que apuntar a políticas medioambientales puede ser un camino espinoso para Macron. Mientras los activistas dicen que el gobierno debe hacer más para frenar la emisión de gases que contribuyen al cambio climático, en 2018 las protestas de los "chalecos amarillos" comenzaron debido a la propuesta del gobierno de aumentar los impuestos a los combustibles para combatir la contaminación, quejándose de que la medida penalizaba a los más pobres o que vivían más lejos de sus trabajos.
423 millones de dólares
será el presupuesto anual de la Oficina Francesa de la Biodiversidad, cuya creación fue anunciada ayer por Macron.
30% del territorio francés
tendrá que ser de áreas protegidas, frente al 23,9% actual.
200 euros de bonificación
recibirán los funcionarios del gobierno que compartan automóviles o anden en bicicleta.