Domingo, 05 de Abril de 2020

Lo mejor de títeres para adultos en la avenida Corrientes

ArgentinaLa Nación, Argentina 4 de abril de 2020

Se presenta en el Centro Cultural de la Cooperación

Los títeres para adultos tienen larga trayectoria, múltiples posibilidades de recursos, de temáticas y de modos de manipulación. En ocasiones, tal vez, ni siquiera se piensa en "títeres" cuando se los ve porque la materialidad que se pone en juego es tan diversa que la sorpresa se hace presente de entrada, en otras ocasiones, en cambio, se puede decir que se estuvo ante "títeres u objetos". Pero a pesar de todo esto, cada vez que se escribe sobre títeres para adultos hay un gesto de volver a empezar, un intento de presentarlos. No es ilógico, todavía existen muchos asiduos al teatro que nunca se acercaron a este tipo de propuesta. Por eso vale la pena seguir escribiendo.
El Centro Cultural de la Cooperación, en el marco de su Ciclo de Teatro de Títeres y objetos, los incluye en su programación de febrero de manera sistemática; esta vez hubo cuatro propuestas para adultos. Fueron invitadas dos obras de Libertablas, mítico grupo que ya lleva más de 40 años: Acerca de Discépolo y Aleluya erótica. En el primer caso es una puesta cuyo objetivo es traer obras del maestro del grotesco a la actualidad. La exageración, la alternancia entre lo grande y lo pequeño, la aceptación de cierto planteo didáctico se sostiene bien en manos de un títere que juega con lo que muestra y con lo que oculta. Su material le permite gestos ampulosos, amplios y organiza una clase de grotesco, para decirlo de modo económico, un homenaje a Discépolo y un panorama de las cosas que se pueden hacer en este universo.
Aleluya erótica, la otra propuesta de Libertablas, invita a experimentar una versión de la obra de Federico García Lorca. Ahí el cruce entre los actores-manipuladores y los títeres es un entramado complejo y sorpresivo, oscilan las apariciones de los títeres de diferentes tamaños y los relatos fluyen entre los cuerpos de los títeres y de quienes los manipulan. Podría afirmarse que, así como el núcleo de la propuesta de Lorca es lo que aparece y lo que se oculta, aquí se trabaja siguiendo esta línea. Profunda belleza, enorme originalidad.
La sombra diabla, de Ada Dorrego y Marisa Taboadela, tiene como idea motora el diablo carnavalero. La protagonista-títere introduce a los espectadores en el universo en el que se va a desarrollar. Luego, las sombras -con múltiples propuestas de colores y formas- son las que hilan los relatos visuales, orales y musicales. Un mundo de microrrelatos en los que se enhebran el carnaval y las recetas de cocina.
Coghlan, con Teresa Orelle, con dirección y dramaturgia de Sergio Mercurio (sábado y domingo, a las 20), trae una propuesta en la que despista la noción de "títeres". Un ¿pizarrón?, las líneas de los dibujos, los cortes, las apariciones de los pequeños personajes que alternan entre los dibujados y los de papel. Una historia que entrelaza lo personal con un acontecimiento histórico en el que las huellas se inscriben, se borran, se vuelven a escribir. Una manera de contar profundamente enlazada con lo que se cuenta. Humor, conmoción, sorpresa, títeres, sombras, dibujos, canciones... las propuestas para adultos son definitivamente imperdibles. Vale la pena adentrarse en su lenguaje.