Domingo, 05 de Abril de 2020

El virus y el autoritarismo

UruguayEl Pais, Uruguay 4 de abril de 2020


Es posible que el origen de este virus tenga que ver con carencias alimenticias que terminaron convertidas en costumbres culinarias


Es posible que el origen de este virus tenga que ver con carencias alimenticias que terminaron convertidas en costumbres culinarias. Varias de las teorías que se barajan apuntan en ese sentido.> > La miseria que afectaba sobre todo al vasto campesinado chino viene desde los tiempos de los emperadores y los mandarines; persistió tras la revolución republicana de Sun Yat-sen en 1912 y con su heredero, el régimen de Chiang Kai-shek y el partido Kuomintang, pero el triunfo de Mao Tse-tung no erradicó los problemas de alimentación debido a la improductividad de la colectivización y su principal consecuencia: la escasez.> > Es probable que costumbres alimentarias peligrosas, como comer murciélagos o serpientes, tengan que ver con esta epidemia como la han tenido con otras anteriores.> > Los rasgos de totalitarismo que aún persisten en China se vieron también en el silenciamiento forzoso impuesto a los primeros médicos y bioquímicos que alertaron sobre el virus y sus riesgos. Fue una mal calculada reacción de ocultamiento, típica del totalitarismo; un reflejo chino del criminal silencio inicial soviético sobre el desastre nuclear en Chernobyl, recién reconocido cuando los vientos llevaron radioactividad hasta Europa central.> > El único rasgo de totalitarismo con una consecuencia positiva fue la capacidad que mostró el Estado chino para limitar la expansión de la epidemia. Las persecuciones y capturas por la fuerza de posibles infectados que ofrecían resistencia, constituyeron escenas de distopía. Igual que las calles vacías de inmensas urbes puestas en cuarentena.> > En las sociedades europeas y demás democracias occidentales, el Estado tiene límites para establecer semejante control sobre la sociedad.> > En materia de persecución y enclaustramiento, el totalitarismo es más eficaz que el Estado de Derecho.> > Pero es posible que el gobierno de la República Popular no esté mostrando al mundo todo lo que ocurre en torno al coronavirus. Por caso, en Xinjiang se empiezan a escuchar denuncias graves.> > Ese territorio autónomo del noroeste del país está habitado mayoritariamente por la etnia uigur, pueblo turcomano y musulmán que ha sido blanco de brutales represiones del régimen. Y algunas voces disidentes están diciendo que en los "campos de reeducación" que recluyen a cientos de miles de personas, el Estado no ha tomado las medidas precautorias.> > Mientras en las ciudades de Xinjinag la dureza de las persecuciones y cuarentenas sería aún mayor que en el resto del país, quizá por constituir formas de represión disfrazadas de emergencia sanitaria, en los "campos de reeducación", viejo eufemismo que viene desde los tiempos de Revolución Cultural maoísta para llamar a los campos de concentración, se podría estar buscando que la epidemia cause el mayor número de muertes posible en la disidencia uigur.> > Posiblemente sean exageraciones, como las tantas que están recorriendo el mundo junto con la expansión de la epidemia. Pero el régimen chino tiene antecedentes en materia de persecuciones y represión.>