Domingo, 05 de Abril de 2020

Donald Trump afirmó que el riesgo para EE.UU. "todavía es muy bajo"

ArgentinaLa Nación, Argentina 4 de abril de 2020

Defendió su respuesta al brote y nombró a Pence como zar contra el virus

WASHINGTON.- Con críticas a la prensa y a los demócratas y elogios a sus colaboradores, el presidente Donald Trump defendió la respuesta al brote de coronavirus de su gobierno, acusado por varios frentes de reaccionar falto de reflejos al alarmante avance del virus. Estados Unidos tiene ya 59 casos confirmados entre más de 81.000 en el mundo, y el gobierno federal ha dicho que es "inevitable" que haya nuevos contagios.
Además, Trump nombró al vicepresidente Mike Pence para dirigir la respuesta del país al nuevo coronavirus. "Voy a poner a nuestro vicepresidente a cargo", dijo el mandatario. "Mike trabajará con los profesionales y los médicos y todos los demás que están en el equipo", añadió, al tiempo que señaló que se gastará "lo que sea apropiado" para enfrentar el brote.
Rodeado de sus principales colaboradores, Trump brindó por primera vez una conferencia desde la sala de prensa de la Casa Blanca desde que asumió la presidencia para intentar llevar calma a un país en alerte por la propagación de la enfermedad.
"Estamos listos para adaptarnos si la enfermedad se extiende", dijo Trump. Bajo presión, había atacado más temprano a los medios, en particular a las cadenas Msnbc y CNN, a las que acusó de generar pánico al hacer "todo lo posible para que el coronavirus se vea tan mal como sea posible" y propiciar el derrumbe de los mercados. "El riesgo para los estadounidenses sigue siendo muy bajo", añadió.
"Del mismo modo, sus incompetentes camaradas demócratas no hacen nada, son pura charla, nada de acción. ¡Estados Unidos en gran forma!", tuiteó ayer el mandatario, luego de regresar de su viaje a la India. La Casa Blanca solicitó al Congreso 2500 millones de dólares para enfrentar el brote.
El virus infectó la campaña presidencial. Los candidatos demócratas criticaron a Trump por la falta de reflejos de su gobierno para responder a la crisis, y por quitarle fondos al Departamento de Salud y el Centro de Control de Enfermedades (CDC, según sus siglas en inglés), las dos agencias federales en la trinchera de la ofensiva contra cualquier epidemia.