Miércoles, 27 de Mayo de 2020

Suecia, un camino propio

ChileEl Mercurio, Chile 27 de mayo de 2020

Es temprano aún para establecer conclusiones sobre su eventual éxito o fracaso.

Con cuatro mil muertes que lamentar -el octavo país europeo en fallecidos-, Suecia continúa su estrategia propia para combatir el coronavirus, con resultados ambivalentes. Las autoridades apostaron a la responsabilidad individual y a la obediencia de las normas que caracteriza a esa sociedad.
El gobierno, que no tiene atribuciones constitucionales para intervenir en las decisiones de la agencia sanitaria -que es independiente- ni para decretar cuarentenas en las ciudades, no cerró fronteras ni suspendió clases, limitándose a recomendar, especialmente a los adultos mayores, quedarse en casa, mantener distancia social y lavarse las manos.
Los datos muestran que los suecos, efectivamente, cumplieron las sugerencias y disminuyeron su movilidad, con escaso uso del transporte público, pocos traslados fuera de las ciudades, incluidos los feriados, y una baja significativa de los encuentros entre personas. Según una encuesta, más del 90 por ciento dice haber disminuido sus contactos físicos.
La autoridad sanitaria ha desmentido que su objetivo fuera la "inmunidad de manada", sino, como todos, el de ralentizar la curva de contagios, para evitar el colapso de los servicios de salud. Según su principal epidemiólogo, "todos los países tratan de mantener a la gente separada, usando las medidas que se tienen; por eso (por las restricciones legales) hemos hecho las cosas algo diferente".
Suecia ha tenido mucha más letalidad que sus vecinos escandinavos, que aplicaron severas restricciones. Según la Universidad Johns Hopkins, es el sexto país europeo en número de muertos por 100 mil habitantes, detrás de Bélgica, España, Gran Bretaña, Italia y Francia, y ocupa el mismo lugar en el índice de letalidad por cada 100 casos confirmados.
Hasta mediados de mayo, el 48,9 por ciento de las muertes ocurrieron en hogares de adultos mayores, realidad penosa en un país que se precia de tener uno de los mejores sistemas de atención para ellos. Al parecer, no se tomaron las precauciones para evitar que el personal los contagiara, ni se les ofreció atención médica adecuada. El gobierno anunció un estudio para ver qué pasó, y cómo se puede mejorar el servicio, que está a cargo de los municipios y recibe todos sus recursos del Estado.
Según las estimaciones del Banco Central, Suecia no se librará este año del shock económico, con una contracción de entre siete y diez por ciento, y un desempleo de entre nueve y diez por ciento (6,8% en 2019). Las ventas del comercio han caído en proporción similar a las de sus vecinos que optaron por el confinamiento. El golpe más fuerte viene de la caída de las manufacturas y exportaciones, especialmente a la Unión Europea, que representan la mayor parte del PIB.
Es temprano para saber si la estrategia sueca es un éxito o un fracaso, o si simplemente es otro camino para llegar al mismo resultado.