Miércoles, 15 de Julio de 2020

Diego Torres: "La gente puso 'Color esperanza' otra vez como una bandera"

ChileEl Mercurio, Chile 15 de julio de 2020

El músico argentino habla de la nueva versión del himno latino a la resiliencia más popular en las últimas dos décadas, y entiende también a algunas personas que ya estén agotadas de él. "A mí también me ha pasado", confiesa.

Los comentarios negativos los enfrenta con la madurez de los años, dice Diego Torres, y también comprendiendo el valor y la satisfacción que le producen las interminables historias de agradecimiento que no ha parado de escuchar gracias a su mayor éxito, "Color esperanza", lanzado en 2001.
El cantante argentino ha estado viviendo los últimos meses entre Buenos Aires y Miami, desde donde contesta a "El Mercurio", confinado en su casa. Desde allá estrenó el pasado lunes una nueva versión del himno a la resiliencia en que se transformó el tema que definió su carrera, una grabación esta vez reforzada por una selección hispanoamericana de artistas --entre ellos, Diego el Cigala, Thalía y Rubén Blades-- que presentó con un objetivo solidario para ayudar a los afectados por la pandemia de covid-19. Una lectura también enriquecida musicalmente, pero que recibió comentarios dispares por lo recurrente de su uso frente a las adversidades en estas últimas dos décadas, en plataformas como Twitter.
"Si tuviera otra edad, a lo mejor estaría peleándome por las redes, pero a esta altura de la vida no y menos en una pandemia donde la gente puso 'Color esperanza' otra vez como una bandera", señala Diego Torres, quien pese a las críticas virtuales, dice comprender que existan personas que reaccionen de forma negativa a la canción. "Entiendo que haya gente a la que no le guste 'Color esperanza' o les haya cansado, porque a mí también me ha pasado, como a todos en algún momento, algo puede cansar. En la vida, todo es un ciclo y después otra vez te das cuenta de cuánto valor tiene una canción y lo mágico que puede generar", plantea.
Pero Torres también le quita gravedad a esta situación y cuenta que incluso retuitea los comentarios que le causan gracia. "Si tienen humor, está todo bien", dice y prefiere enfocarse en lo positivo. "Esta es una canción muy amada y muy especial, como todas las historias de vida con las cuales me encontré, me encuentro y me seguiré encontrando gracias a lo que provoca".
-¿Por qué cree que la canción ha seguido sintonizando como un himno frente a cada adversidad?
"Porque aunque habla de esperanza, también es una canción de lucha y de saber pasar los tragos amargos de la vida. La gente la hizo propia y la convirtió en algo especial, donde pasa el tiempo y no tiene una fecha de vencimiento".
El cantante argentino, quien actualmente trabaja en un nuevo disco con temas que, señala, estarán influidos por la pandemia --"tienen que ver con estos momentos de vulnerabilidad que estamos atravesando", señala--, limó asperezas con Coti Sorokin, el autor principal del tema junto a Cachorro López, luego de declaraciones cruzadas, precisamente por dichos de Torres al hablar de la autoría de la pieza, olvidando a sus compañeros. "El reencuentro fue bueno y sano. Habíamos perdido el contacto y darnos cuenta de lo que habíamos generado en la gente, que había puesto otra vez la canción ahí, acercó todo", cuenta la voz de "Tratar de estar mejor", quien añade que tras ver como "Color esperanza" se interpretaba otra vez masivamente de forma espontánea durante esta pandemia en diferentes países, lo empujó a pensar en esta nueva versión.
"Mi desafío personal y artístico era dejar atrás la original para construir una nueva, llevándola a diferentes géneros para que las voces que invitamos se lucieran en su propio terreno, mostrando la amplitud de la música latinoamericana", explica el cantante, cuyo objetivo en alianza con su sello, Sony Music Latin y Global Citizen, es donar los derechos autorales y digitales que genere el tema a la Organización Panamericana de la Salud, "ayudando al sistema médico del continente en la lucha contra el covid-19".
"Esta vez me quedaron un montón de artistas afuera --no aparece ningún chileno en la grabación-- y de distintos países para involucrar, porque en un momento me dijeron 'basta, no invites a más, porque ya no queda canción y van a terminar cantando una palabra cada uno'. Así es que quedo con ganas de que, ojalá, a lo mejor, en algunos años más, volvamos a hacer otra versión, porque ya sé que cuento con un montón de colegas", se entusiasma Diego Torres.