Jueves, 02 de Julio de 2020

Hoteles caninos surgen como opción ante el encierro y las restricciones de las salidas

ChileEl Mercurio, Chile 2 de julio de 2020

Hay perros hospedados desde marzo. Entre los dueños, se cuenta gente de grupos de riesgo y personal de salud.

Para María Jesús Velásquez, su perro Ippo es "un pilar fundamental". Sin embargo, la cuarentena los tiene separados.
La tecnóloga médica, que vive en Providencia, optó por enviar a su mascota a un hotel canino cuando comenzó el confinamiento. Las razones, explica, sobraban: debido a la pandemia su horario laboral se extendió, la cuarentena no permitía que la paseadora de Ippo pudiera ir a recogerlo, y además, los permisos para salir permitían solo paseos acotados.
Enfrentada a circunstancias complejas, como ver a sus compañeros de trabajo contagiarse de covid-19, reconoce que ha sido complicado estar sin su perro: "Hay días que lloro. Lo echo demasiado de menos, quiero tenerlo a mi lado, pero sobre mi felicidad pongo la de él".
Ippo está en Westie Hotel, donde pasa sus días jugando con otros canes. La dueña del recinto, María Luisa Gualda, afirma que "desde el inicio de las cuarentenas, se empezaron a hacer un montón de reservas".
Entre los dueños, afirma que llegaron varios funcionarios de la salud y familias de comunas que han pasado largos periodos de encierro, como Ñuñoa. Ahora tienen hospedados 13 perros, más de los que normalmente reciben en estas fechas. "Border Collie hemos recibido varios, porque son perros con mucha energía y acostumbrados a mucha actividad", detalla.
Los dueños en grupo de riesgo también han acudido a estos servicios. Ernesto Ezquer, propietario del hotel canino Mantra, señala que han llegado varias "familias que viven en departamentos (...), donde se les ha complicado bajar a pasearlos, o tienen integrantes con antecedentes de enfermedades".
Sandra Aprile, quien vive en Las Condes, acudió a este recinto a fines de marzo por la salud de su pareja y la dificultad de dar a sus dos perros los cuatro paseos diarios que normalmente tienen.
"Si bien tenemos la tranquilidad de no salir a la calle y de que ellos no estén limitados, los extrañamos. Imagínate, quizás no suene bien, pero son como nuestros hijitos", asegura la dueña.
La aparición de esta necesidad sorprendió incluso al hotel La Manada, donde pensaban que, en medio de la pandemia, no se recurriría a sus servicios y habían cerrado sus puertas.
Ante las solicitudes de clientes, decidieron abrir. Natalia Sobarzo, la dueña, cuenta que quisieron hacerlo de un modo en que fueran un aporte en la crisis sanitaria: "Se nos ocurrió bajar los precios, para que puedan dejar a sus perritos por más tiempo". Lanzaron planes especiales de cuarentena y ahora están pensando sumar tarifas especiales para funcionarios de la salud.
Actividades
Los hoteles tienen espacios de juego al aire libre. También hacen entrenamientos y terapias.