Lunes, 10 de Agosto de 2020

Larreta y Kicillof, cancerberos de la avenida General Paz

ArgentinaLa Nación, Argentina 10 de agosto de 2020

Las murallas de Jerusalén cayeron una y otra vez, pero ahí están al cabo de los siglos, reconstruidas alrededor de la Ciudad Vieja

Las murallas de Jerusalén cayeron una y otra vez, pero ahí están al cabo de los siglos, reconstruidas alrededor de la Ciudad Vieja. La fortaleza de Cartagena de Indias cuida la barrera que protegió al principal puerto de Colombia. Las vías que llegan a Roma recuerdan que en sus contornos había puertas para ingresar en la capital del imperio. La historia de las grandes ciudades también se puede contar según resistieron sus fortificaciones.
El pasado de Buenos Aires es más modesto. La ciudad fundada junto al río que le embarra la costa nunca tuvo una muralla, apenas si un fuerte plantado frente a las aguas bajas hasta las que no llegaban los barcos grandes.
Como no tuvo muralla, inventó una avenida para confirmar sus límites y crear para siempre la idea de que el interior es eso que está fuera de su ejido. Tardaron bastante en trazarla desde que la ciudad se convirtió en Capital Federal hasta el 5 de julio 1941 (el domingo cumplirá 79 años), día en el que la avenida General Paz fue inaugurada. Como tal, la avenida fue hecha para facilitar el tránsito, lo contrario a una muralla en la que desde hoy -cuarentena mediante- será convertida por Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof. Dos inesperados cancerberos.