Miércoles, 12 de Agosto de 2020

Amnesia clavis

ChileEl Mercurio, Chile 12 de agosto de 2020

El Prócer está retrasado para nuestra cita del mediodía por Zoom, a pesar de que se ufana de su puntualidad y habitualmente cita una frase de Shakespeare: "Mejor tres horas demasiado pronto que un minuto demasiado tarde"

El Prócer está retrasado para nuestra cita del mediodía por Zoom, a pesar de que se ufana de su puntualidad y habitualmente cita una frase de Shakespeare: "Mejor tres horas demasiado pronto que un minuto demasiado tarde". En la espera miro por la ventana a la cordillera, que luce magnífica con la nieve acumulada de las últimas lluvias. "Hoy sí que se vistió de novia", me dice mi mujer, que me sorprende admirando las montañas.
En eso se oye la voz del Prócer: "Perdón por el atraso. Ocurre que el encierro me está afectando la memoria y amanecí con amnesia clavis". "¿Y qué es eso?", le pregunto, curioso. "Pues que se me olvidaron todas las claves: la del teléfono, la del computador, la del banco y todas las malditas claves que en este mundo moderno son indispensables para sobrevivir. A Dios gracias me vino un intervalo lúcido y logré recordar la necesaria para conectarme. !Y todo por seguir aquello del calzoncillo¡ Por si no lo sabes, alguien dijo que las claves son como esa prenda: debes cambiarlas frecuentemente, no se muestran y no se comparten. Y justamente el fin de semana las cambié y se me olvidaron las nuevas". "Eso le pasa por no anotarlas, Darling", se oye entonces la voz de su mujer. "Es que anotarlas es como si tú mostraras los churrines", insiste porfiadamente el Prócer. "Entonces vaya comprando pasas", sentencia irónica su mujer.
Y mientras se aleja se ve su imagen en la pantalla luciendo una coqueta camisa de dormir.