Miércoles, 12 de Agosto de 2020

"Estamos a punto del descontrol"

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 12 de agosto de 2020

Las ocho muertes por COVID-19 que el Departamento de Salud reportó ayer; el aumento en el nivel de contagio, que se ha quintuplicado; y el alza en hospitalizaciones colocan a Puerto Rico en una difícil coyuntura en la que la situación se puede salir de control si no se toman medidas para prevenir los contagios, advirtieron profesionales de salud

Las ocho muertes por COVID-19 que el Departamento de Salud reportó ayer; el aumento en el nivel de contagio, que se ha quintuplicado; y el alza en hospitalizaciones colocan a Puerto Rico en una difícil coyuntura en la que la situación se puede salir de control si no se toman medidas para prevenir los contagios, advirtieron profesionales de salud.
Los brotes reportados en dos hogares de ancianos en Carolina con casi una veintena de adultos mayores contagiados, en una hospedería en Culebra, en una familia de Yauco y entre un grupo de médicos residentes del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) son parte del preocupante panorama.
Los expertos consultados entienden que se deben repasar las acciones de reapertura tomadas recientemente por el gobierno para considerar si se debe "recoger vela" o detener futuras flexibilizaciones bajo el radar de las autoridades.
"Estamos a punto del descontrol", resaltó el doctor Juan Carlos Reyes, miembro del Grupo Asesor de Salud de La Fortaleza.
Según el epidemiólogo, las ocho muertes reportadas ayer por Salud superan las consecuencias del pico de casos en marzo.
"Aunque no todas esas ocho muertes son de ayer (viernes), es el número más alto dado en toda la epidemia (de COVID-19) en Puerto Rico porque el 13 de abril lo que se reportaron fueron seis muertes como secuela del pico del 30 de marzo", dijo.
Agregó que el promedio de casos de esta semana supera lo que se había visto. "Me preocupan las protestas y los mítines políticos. En este momento, es bien peligroso porque hay mucha transmisión comunitaria", expresó Reyes.
"Me preocupo"
El secretario de Salud, Lorenzo González, reconoció que la situación preocupa.
"Me preocupo cuando se reporta una muerte, así que imagínate cuando se reportan ocho", dijo González, al comentar que la agencia investigará por qué ocurrieron esas muertes a pesar de la disponibilidad de pruebas y servicios de salud.
El titular también mostró preocupación con el aparente relajamiento del público en cuanto a órdenes de distanciamiento social y otras medidas de prevención.
"Mi exhortación al público es a no bajar la guardia. Si piensa viajar a Puerto Rico y no tiene una prueba, lo mejor es que no se monte en el avión. Si un familiar, amigo, hijo, hija lo está llamando para que vaya a visitarlos, no lo haga si no tiene una prueba negativa. No se pueden relajar, hay que seguir las reglas de distanciamiento y hay que usar mascarillas", enfatizó.
Mientras tanto, en Yauco hay 27 contagios de COVID-19 activos, 12 de ellos de un brote familiar aún no controlado.
De esos casos, cuatro permanecen hospitalizados, mientras se anticipa que, en las próximas dos semanas, los contagios subirán exponencialmente como resultado del fin de semana del 4 de julio, cuando se observaron conglomerados de personas en espacios públicos y privados.
"Lo del brote familiar es por no seguir recomendaciones (impartidas al inicio del conglomerado de casos), pero no es solo ese brote, es un descontrol en general", dijo el doctor Andrés Juliá Beltrán, epidemiólogo del Municipio de Yauco.
Por otra parte, al menos, seis médicos residentes del RCM de la UPR se contagiaron con COVID-19, confirmó el doctor Jorge Falcón, decano asociado de Educación Médica Graduada del recinto universitario. Tres fuentes de El Nuevo Día informaron que los residentes contagiados hacían rotaciones en el Centro Cardiovascular de Puerto Rico y el Caribe, el Hospital de la UPR en Carolina y el Hospital Universitario de Adultos. Este diario supo que una teoría apunta a que los médicos pudieron haberse contagiado tras haber compartido en una actividad privada.
"Estos fueron aislados inmediatamente, antes incluso de tener el resultado de las pruebas", indicó Falcón.
Por otra parte, en dos hogares de ancianos en Carolina ya se han identificado 19 casos, mientras que en Mamacita’s Guest House, una hospedería en Culebra, se reportaron otros cinco.
Poco después de las 8:00 p.m., Salud informó que ordenó el "cese inmediato de operaciones" de Mamacita’s por "llevar a cabo actividades que han puesto en riesgo la salud y seguridad de empleados y comensales". El restaurante El Caracol, también en Culebra, cerró preventivamente.
El Nuevo Día supo que entre mañana y el miércoles varios representantes del sector de la salud, incluyendo miembros del "task force" médico del gobierno, se reunirán con el secretario de Salud para analizar los datos y presentarle sus recomendaciones a la gobernadora Wanda Vázquez Garced.
"Ya el ‘task force’ médico sometió un reporte en el cual solicitaron que no nos moviéramos a la próxima fase (de reapertura) y no veo nada inapropiado de esa recomendación", dijo González.
Responsabilidad individual
Ayer, Vázquez Garced insistió que el gobierno no es responsable por el aumento en los contagios, pese a que el alza coincide con la determinación ejecutiva de reabrir la economía a mediados de junio.
"Las alzas en COVID, lo he dicho desde el primer día, no es responsabilidad del gobierno, es responsabilidad de cada ciudadano y empresa cumplir con los protocolos de seguridad", dijo la mandataria, quien, en marzo, ante proyecciones que auguraban miles de decesos en la isla, ordenó un toque de queda y detuvo casi toda la economía para controlar los contagios.
Vázquez Garced se expresó reacia a tomar medidas que afecten algún sector económico ante el alza en las infecciones. No obstante, aseguró que mañana se reunirá con sus asesores en el área de salud para escuchar sus recomendaciones.
"Voy a mirar y escuchar las recomendaciones de los médicos. No quisiera volver (a detener el comercio) por el impacto económico… No voy a castigar a la industria porque es injusto para el que está cumpliendo (con las medidas sanitarias para evitar infecciones). El que no está cumpliendo se va a exponer a que Salud le cierre su negocio", dijo.
Según la mandataria, el mayor problema en la actualidad no es con el comercio ni el turismo, sino con la llegada de puertorriqueños a actividades familiares.
Resaltó que las últimas disposiciones para contener el COVID-19 en Puerto Rico exigen que las personas que lleguen a la isla deben presentar una prueba negativa de la enfermedad. De no poder presentarla, deberán permanecer en cuarentena.
"No se ha acabado"
"Esto no se ha acabado. La gente tiene que ser responsable", manifestó, por su parte, el presidente del Colegio de Médicos Cirujanos, Víctor Ramos.
Según el pediatra, entre los contagios más recientes se nota un aumento de casos entre los jóvenes de 20 a 29 años, quienes en su mayoría no presentan síntomas, pero pueden transmitir el virus.
"Hay un amplio consenso entre los médicos de que no haya una próxima reapertura, como abrir negocios nocturnos", dijo Ramos, quien advirtió que se debe reconsiderar la reapertura que hubo recientemente en gimnasios y cines.
"Por dos o tres personas (que no siguen los protocolos de prevención) está pagando mucha gente. El turismo tiene que reactivarse, pero si no hacemos las cosas bien va a haber más hospitalizaciones", dijo, entretanto, el doctor Carlos Mellado.
Según el también exprocurador del Paciente, es preocupante que no haya un "plan concreto y sincronizado" de qué se hará si suben exponencialmente las hospitalizaciones por casos del virus.
"Tenemos que separar a estos pacientes del resto de la población general porque hay gente de otras enfermedades que tienen que seguir tratándose", sostuvo.
El infectólogo Miguel Colón coincidió en que el problema mayor es la cantidad de personas que han estado compartiendo en reuniones familiares, fiestas y otras actividades sociales, especialmente jóvenes. Comentó que el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín también es el "tendón de Aquiles", pues es una puerta de entrada de personas contagiadas a la isla.
"Yo no reabriría absolutamente más nada, pero tampoco cerraría lo que ya está abierto. Los que vayan a un concierto están firmando su sentencia de muerte, porque el riesgo (de contagio) en un lugar cerrado es inaceptable. Ya se ha dicho de la transmisión por aerosol (en el aire). El nivel de infección en un lugar cerrado como un concierto es violento", dijo el infectólogo.
Por su parte, el doctor Reyes coincidió en que el riesgo de contagio en lugares cerrados con aire reciclado es alto. Incluso, comentó que también hay riesgo de transmisión en lugares abiertos como las playas, especialmente si están atestadas.
"Nos preocupa (el riesgo de contagio) en la transportación pública, así como en lugares cerrados con aire reciclado por más de 15 minutos y conglomerados de personas, como en el cine, el teatro, el gimnasio y restaurantes en interiores", dijo.
Opinó que, de estar en sus manos, ordenaría un toque de queda más fuerte durante 14 a 21 días.
"Vamos a tener que hacer un ‘lockdown’ como al principio para poder apagar el fuego", puntualizó Reyes.
José Ayala Gordián y Ricardo Cortés Chico colaboraron en esta historia.