Viernes, 23 de Octubre de 2020

Torre Tagle, el palacio de las buenas notas

PerúEl Comercio, Perú 23 de octubre de 2020

Mientras la cancillería investiga preliminarmente a Néstor Popolizio y a dos embajadores, otros funcionarios ascienden por un cuestionable sistema.

En nombre de la política exterior, Torre Tagle, el palacio sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, exige a nuestro presidencialismo más autonomía que otras carteras. Hasta ahora, la relación entre los dos palacios ha sido más armónica que tensa. La mayor fricción de las últimas décadas, que aún ha dejado heridas abiertas, fue el cese de 117 funcionarios, ejecutado en 1992, en el gobierno de Fujimori.





No volvió a haber una crisis de esa envergadura, pero sí fricciones y pequeñas conspiraciones. La última de ellas la narramos en la crónica ?Complot en Torre Tagle. Te mato Fortunato?, publicada el 7/9/20. Allí contamos que Fortunato Quesada, exembajador en Israel, fue grabado por personal de la embajada alentado por su segundo, el ministro consejero Pedro Rubín. Por resolución viceministerial 0236 del 5/8/20, Rubín fue sancionado con seis meses de suspensión. El 2 de octubre, se desestimó su recurso de apelación.





Ahí no se agotan los efectos del complot. Rubín, en su defensa, aportó pruebas (correos electrónicos y mensajes de WhatsApp) de que las grabaciones ilegales fueron conocidas por la cúpula que manejaba Torre Tagle en junio del 2018 y ?esto es lo más grave? fue alentado a hacerlas públicas en el programa ?Panorama?, provocando un escándalo que acabaría con la destitución de Quesada.





La comisión disciplinaria que investigó a Rubín había sugerido también investigar las responsabilidades que este acusó en el excanciller Néstor Popolizio, el exvicecanciller Hugo de Zela y el exjefe del gabinete de asesores José Boza. Esa idea recién fue acogida por el canciller el 2 de setiembre. El 26 de noviembre se vence el plazo de esta investigación, y puede ampliarse 20 días más. En este caso, Torre Tagle prefiere andar con pies de plomo.





?Un concepto que mata?





Parte de la herencia que ha recibido Mario López Chávarri de sus predecesores es un arbitrario sistema de ascensos basado en la ?nota de concepto?. Esta vale apenas el 30% de la nota final, pero todos los ministros (el escalafón empieza con tercer secretario al que le siguen segundo secretario, primer secretario, consejero, ministro consejero, ministro y embajador) saben que es ella, y no el otro 70% de su evaluación, la que cumple o sepulta sus afanes de llegar a embajador.





¿Es una matemática imposible? No, es un sistema deficiente que intenta ser corregido con una nota subjetiva. Resulta que el 70% es el resultado de la evaluación hecha al funcionario por sus dos jefes inmediatos (80% de ese 70%) y la suma del puntaje de sus grados académicos, sus publicaciones y su ejercicio docente (20% del 70%). La evaluación de los jefes es, en la inmensa mayoría de casos, bastante alta por puro espíritu de cuerpo.





Tras revisar esa opaca y uniforme excelencia en el rango de 9 a 10, la Comisión de Personal, formada por el vicecanciller y cuatro embajadores, pone la nota de concepto y puede, literalmente, hacer embajador a quien quiera.





Este año, por ejemplo, los siete ministros con mayor puntaje y, por lo tanto, ascendidos a embajadores no fueron los siete mejor evaluados, como lo pueden notar, viendo que la nota de concepto es la más alta y la que decide el cargo, pues se pone luego de saberse la primera.





El caso más dispar ?según nuestras fuentes ligadas a funcionarios que se asumen víctimas de este sistema? es el de Zósimo Morillo, actual cónsul en Shanghái que es el mejor evaluado, pero la nota de concepto lo desplaza al puesto 17. Al revés, las mismas fuentes señalan a Rolando Ruiz Rosas, quien del puesto 31 fue elevado al 7, y alegan que ello se debe a su parentesco (es primo) con Pedro Cateriano, que fue quien propuso a López para que fuera canciller, en su breve paso como primer ministro. Ruiz Rosas ?aclaro que lo conozco? es un correcto funcionario que cumple una labor importante en la dirección de asuntos multilaterales. Llamamos a Cateriano y negó rotundamente haber tenido injerencia y dijo que era un chisme malévolo.





Envié una serie de preguntas al vicecanciller Manuel Talavera, quien preside la Comisión de Personal, preguntando si piensan reformar el sistema de evaluación quizá con un examen ante la Comisión de Personal. Estaremos atentos a lo que se decida detrás de la fachada barroca de Torre Tagle.





Los embajadores del 2020





Nota de Nota Nota





evaluación concepto final





1. Jarama Alván, Jorge Arturo 9,28 9,70 9,4060





2. Sánchez Checa Salazar, Javier Martín 9,28 9,65 9,3910





3. Castro Joo, Luis Alberto 9,30 9,55 9,3750





4. Trigoso Sakuma, María de Fátima 9,35 9,40 9,3650





5. Galiano Valencia, Vitaliano Gaspar 9,35 9,35 9,3500





6. Castro Aranda de Bollig, Roxana 9,57 8,80 9,3390





7. Rolando Javier, Ruiz Rosas Cateriano 9,29 9,45 9,3380





Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores