Lunes, 30 de Noviembre de 2020

Los gestos de Graciela Sacco: volver al espacio público con los cinco sentidos

ArgentinaLa Nación, Argentina 29 de noviembre de 2020

"No vote promesas

"No vote promesas. La única realidad es Carlos Menem". Eso decía el afiche callejero que presentaba al entonces presidente argentino como candidato para ser reelegido, en 1995. Sobre otro cartel igual, al lado, el rostro sonriente del riojano estaba cubierto por una boca abierta, en gesto de desesperación.
Aquella "interferencia urbana" de la fallecida artista rosarina formó parte de la serie Bocanada, que ese mismo año pegaba las bocas en primer plano junto a un anuncio urbano que ofrecía ayuda al suicida. "Estas imágenes refieren a los problemas del hambre y la hambruna -se explica en -, pero también de forma más general a las expresiones de la apremiante necesidad o incapacidad de comunicar pensamientos o deseos".
Impresas sobre diversas superficies -como cucharas, estampillas y las cajas de fósforos con la frase "una sola chispa basta para incendiar la pradera", que presentó en la Bienal de San Pablo de 1996-, llegaron también a París y Nueva York. Y ahora se ven desde la vereda de la galería Rolf Art, en Esmeralda 1353, como parte de la exposición .
"La muestra te recibe con este gesto provocador, que hoy tenemos vedado", dice su directora, Florencia Giordana Braun, sobre este proyecto curado por Andrea Giunta que pronto se convertirá en libro y aspira a exhibirse en Francia el año próximo. Mientras tanto, el viernes próximo sumará una acción colectiva del grupo Nosotras Proponemos (NP), con intervenciones en Retiro que incluirán las bocas de Sacco en el marco de la semana del arte .
Fue justamente el legado de esta maestra de la heliografía lo que inspiró la creación del colectivo feminista días después de su muerte, en noviembre de 2017. "Tenía mucho reconocimiento afuera pero acá había un boicot -aseguran desde NP-. Fue una víctima del machismo en el mundo del arte".
Esa huella internacional abarca su participación en las principales bienales del mundo, desde La Habana hasta Venecia. Miles de rincones de la ciudad italiana quedaron intervenidos en 2001 con los ojos humanos que imprimió sobre calcomanías y que distribuyó entre el público. Inquietantes imágenes que se volverían a multiplicar en 2014 en el Hotel de Inmigrantes, en la retrospectiva que le dedicó Muntref.
"¿Cuál es mi lugar? ¿Cuál es el del otro? ¿Dónde me paro?", eran entonces las preguntas de la artista, un presagio de la actualidad. El mismo efecto que tuvo ¿Quién fue?, el dedo señalador presentado por en 2017, que coincidió por azar con la desaparición de .