Sábado, 16 de Enero de 2021

Banqueteros piden mesa al Gobierno para detallar protocolos de eventos

ChileEl Mercurio, Chile 14 de enero de 2021

Desde el sector celebraron las nuevas medidas que restringen el aforo de celebraciones en casa, pero agregaron que aún hay temas pendientes.

Como un importante avance calificaron en el rubro de los centros de eventos y banqueteros el nuevo aforo que restringe la cantidad de personas en las celebraciones en casas. "No se puede comparar una actividad recreativa social con una actividad profesional o comercial (...); el Gobierno entendió que ahí había un problema de regulación y que las casas tienen que tener un aforo distinto, además diferenció los eventos según su naturaleza, lo cual es muy valioso", dijo la expresidenta de la Asociación de Banqueteros y Centros de Eventos (Abach), Sofía Jottar.
Este había sido uno de los principales puntos de discusión entre autoridades y firmas del sector, ya que los últimos alegaban que las medidas del plan "Paso a paso" propiciaban las reuniones en casas bajo estándares sanitarios mucho más bajos que los de un centro de eventos regulado.
Pese a todo, desde la industria siguen insistiendo en la necesidad de profundizar en un protocolo único para el rubro que permita realizar eventos de forma segura. Para esto buscan conformar una mesa de trabajo con los ministerios de Salud, Economía y Trabajo con el objetivo de discutir la normativa. "Sentimos que todavía hay cosas en las que avanzar", señaló.
Por ejemplo, Jottar explicó que hay que especificar la definición de espacios abiertos y cerrados, donde factores como los metros cuadrados, altura, metros cúbicos y número de baños son claves para evitar la propagación del virus entre los asistentes.
"También le pedimos al Gobierno hacer un pasaporte sanitario social para ir a un centro de eventos y así tener toda la trazabilidad, pero tienen que ser eventos auspiciados por un profesional detrás. A su vez, pedimos un poco más de holgura en el toque de queda", sostuvo.
La exrepresentante acusó que en los últimos días se ha dado una "caza de brujas" contra el rubro que, según ella, es injustificada. "Se ha tratado de instalar que los culpables de la segunda ola son las celebraciones, pero nuestra industria ha hecho menos de un 5% de los eventos que normalmente hacemos, entonces cómo puedes decir eso cuando hay interacciones mucho más potentes en malls o ferias libres", dijo.
Viabilidad del rubro
El socio y arquitecto del centro de reuniones Entremuros, Tomás Swett, contó que producto de la pandemia el establecimiento ubicado en Huechuraba no pudo ser inaugurado ni realizar los cerca de 30 matrimonios que tenían agendados para el 2020. Sin embargo, señaló que durante diciembre, con el paso a fase 3 de la comuna en la que se encuentran, lograron realizar tres eventos y agendar algunos para este mes.
"Necesitamos armar esta mesa de trabajo porque urge regular de buena manera. Los eventos se van a seguir haciendo clandestinamente o no y para evitar eso el Gobierno tiene que ver a los banqueteros y centros profesionales como un aliado", afirmó.
Swett aseguró que está habiendo una mayor demanda por centros de reuniones porque las personas se han dado cuenta de que es la forma más segura de hacer sus celebraciones. Respecto a su situación económica, Swett reconoció que es compleja. "Tengo un leasing para la construcción y operación del centro y el flujo económico que nosotros hicimos estaba basado en ventas durante el año 2020 que no existieron", señaló.
Por su parte, el gerente general de CasaPiedra, Robert Schmitz, dijo que en su caso cuentan con una situación financiera estable, pero que temen por la viabilidad económica del rubro y que no sabe cuánto tiempo más pueda resistir este. "Requerimos el reconocimiento del profesionalismo de los centros de eventos, porque cuando limitamos la actividad profesional establecida se fomenta la clandestinidad y empiezan a aparecer estas fiestas en casa poco reguladas", declaró.
Schmitz destacó que los establecimientos para eventos son 100% trazables, fiscalizables, con domicilio reconocido y representación legal. "Hay que diferenciar un carrete en una playa con las reuniones en nuestros centros, nos meten en el mismo saco y por eso nos castigan. Cuando en realidad lo que pasa en un centro de eventos tiene que ver más con una actividad económica y empresarial", sostuvo.