Viernes, 05 de Marzo de 2021

Poesía para tiempos de cambio

PerúEl Comercio, Perú 22 de enero de 2021

La poeta de 22 años acaparó la atención en la investidura de Joe Biden. Dos autoras locales analizan sus versos y su potencial simbólico en el contexto actual de EE.UU.

Por JUAN CARLOS FANGACIo



Es una poeta del siglo XXI y por eso encarna sus propias dinámicas y un discurso nuevo. Cuando le han preguntado por sus referentes, no ha citado ni a Walt Whitman ni a T.S. Eliot (por mencionar solo a dos de los más recurrentes), sino a la pakistaní Malala Yousafzai, activista y Premio Nobel de la Paz de 23 años. Después de todo, Amanda Gorman es su contemporánea ?tiene apenas 22? y sus versos, por ahora, no se pueden rastrear en libros, sino en apariciones públicas: desde recitales literarios en un programa de MTV y en un evento público en el icónico Empire State hasta la ceremonia de investidura presidencial de Joe Biden, el último miércoles, donde la joven poeta se convirtió en la gran protagonista.





Con su participación en la toma de mando de un presidente estadounidense, Gorman repitió lo que en su momento hicieron figuras consagradas como Robert Frost o Maya Angelou. Su lectura del poema ?The Hill We Climb? (La colina que subimos) conmovió por su fuerza y su contenido. Es una pieza que habla de la esclavitud, de la violencia, de la lucha de las mujeres y de los vientos de cambio que recorren su país luego de la nefasta gestión de Donald Trump y en medio de una cruel pandemia.





¿Qué tan simbólico resulta que esta muchacha de Los Ángeles, egresada de Sociología en Harvard, se haya convertido en la voz que representa una de las más complejas transiciones de poder en Estados Unidos? ?Su texto me pareció brillante, pero no porque sus versos fueran geniales, sino porque iluminan un tiempo ensombrecido ?señala la poeta peruana Victoria Guerrero Peirano, reciente ganadora del Premio Nacional de Literatura?. Es un poema épico, de redención y esperanza, preparado para la ocasión. Por eso es muy significativo que fuera una mujer joven y afroamericana, ?una chica negra y flaca/descendiente de esclavos y criada por una madre soltera?, como dice su texto, la que estuviera allí parada frente al centro del poder, siendo escuchada por miles de personas en el mundo?.





Gorman ha contado en varias ocasiones que de niña tuvo que enfrentar problemas de lenguaje. Hoy, en cambio, no hay rastro de su viejo tartamudeo en sus alocuciones, siempre seguras y emocionantes. ?Me irrita cuando me piden escribir algún poema, pero me dicen: ?No lo hagas político?. No tiene ningún sentido. Todo arte es político […]. Cuando vas a una protesta y lees un cartel con una frase como ?Nos enterraron, pero no sabían que éramos semillas?, eso también es poesía?, dijo hace un par de años en una charla TED. En el 2017, su poesía activista y encendida la convirtió en la primera persona en recibir el National Youth Poet Laureate.





?Valor simbólico?





Como mujer afrodescendiente, Gorman también puede ser vista como la abanderada de una respuesta directa a los discursos de odio que empiezan a crecer en su país. Victoria Guerrero destaca ese aspecto de su poema: ?La parte que más me gustó fue esta: ?But one thing is certain, if we merge mercy with might and might with right, then love becomes our legacy and change our children?s birthright?. (?Pero una cosa es cierta, si fusionamos la piedad con el poder y el poder con el derecho, entonces el amor se convierte en nuestro legado y cambia el derecho de nacimiento de nuestros hijos?). Porque se trata de recuperar el amor como un legado para las nuevas generaciones, y eso es justamente todo lo contrario a un deseo individualista. Es un deseo que incluya a todos?, afirma la poeta.





?Es imposible no sentir emoción al escucharla?, dice la también poeta Valeria Román Marroquín. ?Creo que si abstraemos la coyuntura específica en la que se enmarca ?tengo entendido que Gorman terminó de escribir ese poema en medio de los sucesos en el Capitolio el 6 de enero?, podemos encontrar una voz que reclama y anuncia tiempos de cambios y esperanza. En general, creo que es el sentimiento de esta época, en donde las cosas continúan colapsando y se hacen necesarios cambios colectivos?.





Y aunque Román se muestra escéptica con respecto a Biden y las promesas de su administración en contraposición a la de Trump, reconoce que la participación de Gorman merece ser analizada en este contexto de cambios. ?Es interesante pensar esta intervención, más allá de los valores y criterios estéticos, en términos del posicionamiento de los artistas en el espacio público ?agrega la autora de libros como ?Feelback? y ?Matrioska??. Y este es, en definitiva, un terreno de disputas simbólicas que terminan por ser políticas?.





Un fragmento de





?The Hill We Climb?





Ser estadounidense es más que un orgullo heredado.





Es el pasado sobre el que caminamos, y cómo lo reparamos.





Hemos visto una fuerza capaz de hacer pedazos a nuestra nación en vez de fortalecerla en su unión.





De destruir nuestra nación y postergar la democracia.





Una fuerza que casi prevalece en sus esfuerzos.





Pero si alguna vez la democracia puede ser postergada,





nunca jamás será derrotada.





En esta verdad, en esta fe confiamos:





mientras nuestros ojos miran al futuro, la historia nos está mirando.