Lunes, 20 de Septiembre de 2021

El primer banco de piel de donantes vivos de Chile funcionará en Iquique

ChileEl Mercurio, Chile 14 de septiembre de 2021

Hasta ahora las donaciones han beneficiado a pacientes de la zona. La idea es ayudar a personas que han sufrido quemaduras, entre otras complicaciones.

El cirujano plástico Marcelo Fonseca ya ha operado a veinte pacientes con pieles donadas de pacientes que se han sometido a cirugías cosméticas.
El profesional del Hospital Regional de Iquique y la Clínica RedSalud local lideran desde el año pasado un inédito proyecto piloto que favorece en especial a pacientes quemados, pero también a quienes padecen otros problemas que afectan la piel, como pie diabético.
"Se han beneficiado pacientes de Iquique, de los que 95% son de la parte pública. La idea es que más adelante podamos enseñar esto y distribuirlo para que otros especialistas puedan aprender el proceso y hacerlo en sus regiones", destaca.
Hasta el 30 de enero pasado la piel donada era enviada a Santiago para su tratamiento en el Banco Nacional de Tejidos y luego la llevaban de vuelta a la capital de Tarapacá. Pero ese día un incendió arrasó con las instalaciones santiaguinas.
Pareció que el proyecto llegaba a su fin, pero la tragedia se transformó en una oportunidad y optaron por procesar las pieles directamente en la ciudad nortina, para lo cual decidieron dar forma a un banco de piel de donante vivo. El primero del país. El apoyo económico para el proyecto lo dieron la empresa minera Doña Inés de Collahuasi , la Cámara Chilena de la Construcción y el Rotary Club de Iquique.
Las instalaciones, que funcionan dentro de la Clínica RedSalud Iquique, incluyen un sistema de refrigeración a -80 grados Celsius. "Esto es súper innovador porque habitualmente los bancos de tejido procesan la piel con glicerol en altas concentraciones y la preservación dura en promedio un par de años. Se produce la muerte celular y solo se conserva la arquitectura de los tejidos", dice Fonseca. En cambio, la tecnología que implementaron permite una preservación en frío (criopreservación) de la piel hasta por cinco años.
A la espera
El recinto, que cumplirá las funciones de procesar y almacenar las pieles, está a la espera de la autorización del Ministerio de Salud para comenzar a funcionar. Consultados, no dieron una fecha a "El Mercurio".
Hoy el banco está montado, listo para ocuparse. Pero por ahora la piel no se guarda, y se detuvieron los trasplantes hasta recibir la autorización.
"Este banco de piel en nuestra clínica resulta un hito histórico para la medicina reconstructiva en nuestro país", destaca Jorge Romero, director médico. "Será importante contar con el banco porque contribuye a disminuir la brecha entre la oferta y demanda de piel", dice.
Fonseca reconoce que ha habido mucho interés en sus colegas por la puesta en marcha de la unidad. "He conversado preliminarmente con un cirujano plástico de Antofagasta y otro de la U. de Chile y ambos son proclives a aportar pieles", dice.
A su vez no descarta que el banco pueda también entregar pieles a otras zonas del país si fuera necesario.
El cirujano reconoce que la idea de usar piel de donante vivo partió luego de la muerte de una trabajadora, quien en enero del año pasado quedó con 20% de su cuerpo quemado tras el estallido de un horno, debido a una fuga de gas en una pizzería. Todos los esfuerzos por salvar a la mujer de 40 años en el hospital Regional de Iquique fueron infructuosos. Mientras esperaban llevarla a un centro asistencial de la capital, la trabajadora falleció porque carecían de piel para cubrir las quemaduras.
La única posibilidad de conseguir la piel era a través de donaciones de pieles de personas fallecidas del Banco Nacional de Tejidos en Santiago. Pero estas eran casi nulas ya que hay años en que apenas llegaba una. Otra opción era el uso de semiinjertos de otras especies, como el cerdo, pero la presión de grupos animalistas hoy lo ha hecho vuelto muy complicado, reconoce el médico.
Pensando en alternativas para futuros casos, se dieron cuenta que había una en el mismo hospital. "Sacábamos grandes segmentos abdominales, y resulta que esta piel iba a desecho. ¿Por qué no ocuparla para cubrir a nuestros quemados?, pensé".
La recepción también ha sido positiva. "Un día se conocieron la que hizo la primera donación con el paciente que había recibido su piel. Les dije: 'Tú eres la que donó su piel, y él camina gracias a ti'. Se pusieron a agradecerse y a llorar los dos", dice Fonseca, también emocionado.
ConservaciónCuando el banco de piel esté activo, a la piel se la someterá a un tratamiento para disminuir la carga bacteriana y además se harán cultivos para determinar su bioseguridad. Al paciente también se le hará chequeo de donación para comprobar que no tenga enfermedades trasmisibles. Además, a la piel se le aplicará radiación ionizante.