Sábado, 27 de Noviembre de 2021

Ataques en la Patagonia

ChileEl Mercurio, Chile 26 de octubre de 2021

La violencia se instala también como tema electoral en Argentina.

Comunidades mapuches de Río Negro, en la Patagonia argentina, han protagonizado violentos incidentes que llevaron a la gobernadora a pedir refuerzos de Gendarmería al gobierno nacional. Los atentados incendiarios, que se asemejan a los que ocurren a diario en el sur de Chile, no son tan habituales en Argentina, por lo que preocupa que el conflicto haya traspasado la frontera.
En Río Negro se vincularon los últimos ataques a un llamado a la rebelión que hiciera Facundo Jones Huala, condenado en Chile por un incendio de 2013, y cuyo caso generara polémica luego de que el embajador argentino en Chile participara en una audiencia en la que postulaba al beneficio de la libertad condicional. Si bien esto coincide, lo cierto es que la RAM, Resistencia Ancestral Mapuche, grupo al que pertenece Jones, ha estado activa desde hace tiempo, y protagoniza tomas de terrenos, avasallamiento, bloqueo de caminos y actos violentistas en esa provincia, Neuquén y Chubut.
A partir de 2015, estas acciones se han multiplicado, a pesar de que el Estado ha entregado tierras y reconocido los derechos a la propiedad comunitaria de lo que se considera territorios ancestrales. En 1994 se hizo una reforma constitucional en la que se incorporaron los tratados de derechos humanos y se reconoció la preexistencia étnica y cultural de los pueblos originarios, y el respeto a su lengua y cultura, y se les asegura participación en la gestión de los recursos naturales de sus territorios.
El proceso ha sido lento, pero, según autoridades, se ha avanzado, y a fin de año se espera concluir un "relevamiento territorial de las comunidades". De hecho, una de estas ha expresado que se toman ahora la tierra "para ponerla a resguardo a la espera del relevamiento territorial". Este último episodio, que incluyó la quema de una oficina de turismo y un puesto de vialidad en Bariloche, y el incendio del Club Andino de El Bolsón, puede estar inscrito en ese proceso, que, según la gobernadora, cuenta "con la complicidad de funcionarios del Instituto de Asuntos Indígenas".
Para la gobernadora (quien pertenece a un partido regional), estos son delitos terroristas, y por ello la molestó la respuesta de Alberto Fernández a su solicitud de refuerzos. Este, aunque aceptó enviar gendarmes, dijo que no es "función del gobierno nacional reforzar el control de las rutas nacionales o brindar mayor seguridad a la región". Ello motivó duras críticas desde la oposición: "Cuando hay grupos radicalizados que cuestionan la existencia del Estado con violencia política y delito federal contra el orden público nacional, hay obligación y responsabilidad", se argumentó. La cuestión mapuche, que no había sido punto de debate en la campaña parlamentaria, ahora se instala como tema electoral, pues hay preocupación de que la violencia aumente.
Según la prensa, circula en la zona un manual de origen chileno, de 270 páginas, que promueve la lucha activa de los mapuches y enseña que es necesario generar un clima de descontrol, por medio de la paralización de la infraestructura (con la quema de maquinaria e instalaciones) y las inversiones en los territorios que reivindican. En "Kutralwe, herramientas para la lucha" -disponible en internet y objeto de investigación hace algunos años en Chile- se enseñan estrategias para atacar sin ser aprehendidos y también cómo usar las herramientas del sistema de justicia para defenderse.