La Celeste, a Qatar: Uruguay celebra mientras Perú mastica la rabia
El solitario gol de Giorgian de Arrascaeta fue suficiente para que los charrúas aseguraran su cuarta presencia en línea en una Copa del Mundo. Los visitantes se fueron furiosos reclamando un posible gol no cobrado sobre el final del duelo. Igual, no todo fue tan malo: el cuadro de Ricardo Gareca depende de sí mismo para anotarse en el repechaje.
La escenografía era perfecta para cualquier botija que soñaba con defender la camiseta celeste y clasificar a una Copa del Mundo: el Centenario copado hasta las banderas y, atrás, todo un país alentando.
Uruguay no podía defraudar. No jugó un partido de colección, pero ganó. Por camiseta, por historia. Sufrió hasta el último segundo, pero junto con el pitazo final de Anderson Daronco, el juez brasileño, se desató la fiesta.
Perú arrancó con furia. Un centro de André Carrillo encontró en posición de gol a Gianluca Lapadula, pero el atacante cabeceó justo donde estaba el meta Sergio Rochet. El mismo delantero despachó un remate arrastrado, al palo izquierdo, y nuevamente el de los guantes respondió.
De tanto desperdiciar, Uruguay sacó ganancias. No hacían mucho los locales, apenas unos desbordes de Ronald Araújo que no terminaban en nada bueno, hasta que un centro encontró a José María Giménez, quien conectó, pero su remate fue al palo. El rebote cayó en el más talentoso de todos, Giorgian de Arrascaeta y, de primera, sin pensar, envió la pelota a la portería de Pedro Gallese.
Después, poco más. Un remate de Federico Valverde que hizo temblar el travesaño fue lo más sobresaliente.
No faltó la polémica: a los 90+2', un centro del peruano Miguel Trauco fue atrapado por el golero Rochet, quien se metió al arco con el balón en sus manos, pero para el árbitro brasileño Daronco, sus asistentes y los jueces del VAR la pelota no ingresó, pese a los airados reclamos de la visita.
"Es gol, nos han robado, porque es clarísimo, entró toda la pelota. Es clarísimo", dijo el zaguero Alexander Callens. El ausente Paolo Guerrero se manifestó en redes sociales: "No es justo, es inaceptable. Espero que aparezca un responsable, nos estarían quitando una clasificación", posteó.
El eventual empate habría complicado más las opciones chilenas, pues Perú habría quedado con tres puntos de ventaja sobre la Roja de cara a la última fecha. De todos modos, el cuadro de Ricardo Gareca depende de sí mismo para inscribirse en el repechaje: lo logrará si vence a Paraguay.
Al final, festejo celeste. Fuegos artificiales coronaron una noche inolvidable. El camino que comenzó con Óscar Tabárez en la banca se coronaba con Alonso: el DT asumió en la séptima posición y hoy la dejó en cuarto lugar. "Estoy seguro de que no vamos a ir al Mundial a participar. Vamos a competir, con nuestras ilusiones", advirtió el cerebro de una nueva epopeya.
El próximo rival de la Roja llegará, probablemente, con una resaca de aquellas y sin nada por qué jugar.
Que la Roja aproveche esas licencias es otro cuento.