Domingo, 05 de Febrero de 2023

"El mar en la muralla", un texto doloroso y profundo muy bien representado

ChileEl Mercurio, Chile 21 de agosto de 2022

Luis Alberto Heiremans (1928-1964) fue un prolífico dramaturgo, pese a su corta existencia

Luis Alberto Heiremans (1928-1964) fue un prolífico dramaturgo, pese a su corta existencia. De profesión médico, que nunca ejerció, se abocó tempranamente a la literatura, siendo considerado uno de los más grandes autores existencialistas nacionales del siglo XX y uno de los que más aportaron a la renovación de la dramaturgia local. Se echan de menos escritores de su peso en la actualidad.
Luego de montarse en 2018 "Arpeggione", con gran acogida del público y la crítica, ahora vuelve a la cartelera local con "El mar en la muralla", la segunda parte de su trilogía "Buenaventura", que también incluye la antes nombrada y "El año repetido". "El mar en la muralla" fue publicada en formato de cuento en 1958 en "El Mercurio" y fue estrenada en Alemania, en 1962, junto a las otras dos, para recién ser publicadas tres años después y en forma póstuma. No ha sido muy representada en el país, y la última vez en forma profesional fue en 2013, bajo la dirección de Antonio Campos, y Claudia Di Girolamo y Sergio Hernández en los roles protagónicos.
Esta vez llega en una coproducción del Teatro UC y la Fundación Teatro a Mil de la mano del colectivo Proyecto Buenaventura, que puso en escena "Arpeggione" hace cuatro años y nuevamente con la dirección de Jesús Urqueta, quien está viviendo un agitado momento como director, ya que solo este año ha estado a cargo de seis montajes y tiene en proyecto otros dos para antes que termine 2022.
"El mar en la muralla" es una pieza íntima y delicada de un acto, que presenta a una pareja, Rebeca (Claudia Cabezas) y Octavio (Nicolás Zárate), quienes han perdido a su pequeña única hija. Sus vidas están ancladas en los recuerdos de esa niña y permanecen en este duelo bajo una rutina de hastío, quietud y desesperanza. Solo la aparición frente a su casa de una gigantografía publicitaria de un agua mineral, ilustrada con la imagen del mar, los saca por unos momentos de su situación de dolor y retoman la idea de alcanzar la felicidad perdida. Y el mar viene a ser la metáfora de esa esperanza.
Buenaventura es la palabra clave, el hilo conductor que une a esta trilogía como un símil de lo inalcanzable y del anhelo de felicidad que buscan sus personajes. Aquí es la playa, donde Rebeca y Octavio pasaron su luna de miel y conocieron la felicidad. Esa felicidad que ahora tanto añoran y saben que no volverán a recuperar.
Se trata de un texto exigente, actoralmente hablando, por la variada gama de emociones que se deben representar y la gradual tensión que se tiene que desarrollar. La dupla de actores, que también estuvo en "Arpeggione", sostienen acertadamente la obra y desarrollan un gran trabajo, principalmente Cabezas. Sus silencios, sus miradas, su gestualidad y expresión corporal están a tono con la compleja situación por la que atraviesan sus frágiles personajes, que mantienen una escasa comunicación. Tanto la escenografía, iluminación y musicalización, en un diseño integral de Tamara Figueroa, cumplen a la perfección su cometido.
Solo el intercalar a través de una voz en off , al término de algunas escenas, fragmentos de cartas que envió Heiremans a su madre, Lucienne Despouy, en 1963, cuando estudiaba en el Actors Studio de Nueva York, hace un ligero ruido, al no tener mayor nexo con el contenido de la pieza, salvo por la muerte, que estaba en ese instante rondando tanto al autor como a sus personajes. Sin embargo, parece un quiebre innecesario.
"El mar en la muralla", de una hora de duración, es un texto doloroso y profundo muy bien representado, al capturar el sentido de supervivencia ante una situación límite como es la pérdida de un hijo.
Teatro UC. Funciones miércoles a sábado, a las 20:30 horas. Hasta el 27 de agosto.