Miércoles, 28 de Febrero de 2024

Decisión del Banco Central

ChileEl Mercurio, Chile 26 de mayo de 2023

Genera inevitable incertidumbre respecto de la evolución que tendrán los cargos de capital hacia el futuro, con el consiguiente impacto sobre los créditos y su costo.

Sorpresa ha generado la decisión del Banco Central -adoptada con el informe favorable de la Comisión para el Mercado Financiero, CMF- de activar el Requerimiento de Capital Contracíclico, herramienta que aumenta la exigencia de capital a la banca en el 0,5% de sus activos. La sorpresa obedece a que las autoridades regulatorias no anticiparon en el debate esta posibilidad, pero también al hecho de que resulta muy difícil justificar su implementación en un momento en que el crédito se encuentra restringido. Por ello, más que un requerimiento contracíclico, la decisión tiene, en rigor, un componente procíclico evidente.
La aplicación de esta medida abre incertidumbre sobre el alcance del instrumento regulatorio que las recientes normas de Basilea 3 han entregado al Banco Central y la CMF. Una eventual explicación para lo obrado por el instituto emisor podría ser la de que, según su evaluación, este instrumento contracíclico requiere partir de una exigencia de capital estrictamente positiva, de manera de poder tener espacio para relajarla en tiempos complejos; más aún teniendo en cuenta las altas utilidades que hoy registra el sector, lo que haría menos dificultoso cumplir con la exigencia. Con todo, de ser ese el criterio, sería entonces esperable que el nivel de capital exigible con este instrumento en tiempos de plena normalidad económica podría llevarlo a niveles superiores al 1%. En cualquier caso, si en definitiva esta es la nueva doctrina, resulta necesario transparentar adecuadamente tales criterios y orientar así al mercado, más aún teniendo en cuenta que la CMF estudia en paralelo otras posibles exigencias de capital a los bancos. Sumadas unas y otras, estos cambios pueden significar importantes requerimientos adicionales, con implicancias sobre el crecimiento del crédito y su costo.
Otra explicación -la que de hecho ha sido objeto de especial énfasis en las presentaciones del Informe de Estabilidad Financiera del ente emisor- dice relación con los riesgos que se ciernen sobre la economía mundial. Bajo esta lógica, sería necesario agregar un "colchón" o amortiguador - buffer - adicional ante la posibilidad de un shock externo significativo. Resulta, sin embargo, difícil validar tal argumentación en el mismo contexto de un informe que establece que los bancos están adecuadamente capitalizados para enfrentar situaciones de estrés severo. Siempre es posible que un shock adicional y aun más violento pueda producirse, pero no parece ser el escenario que subyace al comunicado emitido por el Central. Por lo demás, es difícil visualizar una circunstancia futura en la que grandes riesgos no estén presentes.
Cualquiera sea la razón de fondo -que las exigencias de capital en tiempos normales vayan a subir o que las pruebas de estrés a los bancos sean insuficientes-, es inevitable que esta decisión de los reguladores genere una importante incertidumbre sobre la evolución que tendrán los cargos de capital hacia adelante. Los bancos, en general, mantienen holguras de capital por sobre los mínimos regulatorios, pero eso no hace inocua la medida. Para entenderlo, basta simplemente preguntarse sobre la causa de esas holguras. Muchas de ellas corresponden, en la práctica, a exigencias regulatorias, y muchas otras constituyen protecciones de los propios bancos para enfrentar momentos de dificultad o para financiar su crecimiento. Mayores exigencias normativas pueden justificarse por razones de estabilidad financiera, pero debe reconocerse que no están exentas de costos.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela