El "last dance" de Benjamín Alvarado puede esperar: "Se me prendió una chispita"
El primer golfista nacional en jugar el PGA Tour reconoció que, aunque debe ponerse a tono físicamente y hay rivales que "son más jóvenes y pegan más fuerte", podría retomar su carrera. Y argumentó que jugar en casa lo motiva en su decisión. "Sentir el apoyo de la gente me hizo recordar por qué jugaba golf".
"No me acuerdo de la última vez que me levanté a las 5 de la mañana", reconoció risueño Benjamín Alvarado. Al nacional le tocó abrir la tercera ronda del Chile Classic a las 8:05 horas, en solitario por las canchas del Country Club de La Reina. Sus primeros nueve hoyos fueron buenísimos: con tres birdies , se llegó a meter entre los 20 mejores, aunque faltaba que saliera casi todo el field a jugar.
Los nueve de vuelta no fueron tan buenos, empero. Dos dobles bogeys en los hoyos 14 y 16 arruinaron la salida y mandaron a Alvarado de nuevo abajo. A un día del final del torneo, está 70° tras una jornada de 72 golpes, uno sobre el par, y tiene 212 totales (-1).
"Jugué súper bien todo el día, la verdad. Hasta el hoyo 14 iba tres bajo par, podría haber tenido hasta cinco o seis bajo, fácil. Pero el golf es así, de repente por más que uno pegue un tiro perfecto puede haber un poco de mala suerte y eso me pasó en el 14", relató Alvarado.
¿Qué pasó? "Cuando la pelota iba en el aire pensé que la dejaría al lado del hoyo, pero metí un doble bogey porque me quedó totalmente muerta dentro del búnker. Después seguí atacando y en el 16 tuve otra mala suerte, porque la pelota se quedó dentro de un tronco de árbol y otro doble bogey ", explicó.
"Me tengo que quedar con lo positivo, jugué 16 hoyos perfectos y los otros dos me costaron muy caro para pelear arriba", añadió el nacional.
Aunque su estado es "retirado", Alvarado sigue jugando algunos torneos, los que le permite el físico y las lesiones, que lo obligaron a dejar la actividad formal hace ya unos años. Por eso, la invitación al Chile Classic le llegó como anillo al dedo para pensar en que el certamen sería su despedida internacional.
Pero eso puede cambiar. "Creo que con esta clasificación y con todo lo que he vivido esta semana, se me prendió una chispita y quizá pueda hacer algo para adelante, para tratar de jugar algunos torneos más. Soy excampeón del tour (cuando se llamaba Web.com Tour), quizá si pido invitaciones podría recibir algunas. Tendría que hacerme un calendario, prepararme mejor físicamente, practicar y eso toma tiempo, no será de un día a otro. Quién sabe si el próximo año volvemos", revela el nacional, miembro del PGA Tour entre 2014 y 2015.
-¿Qué hizo prender esa "chispita"?
"Primero, haber recibido la invitación. Segundo, encontrarme con todos mis amigos en este tour , donde pasé la mayor parte de mi carrera. Fueron más de diez años jugando acá y toda la gente acá está muy feliz de verme. Haber sentido todo el apoyo del público, que hace cinco o seis años que no lo sentía, me hizo acordarme de por qué jugaba golf, las cosas buenas que tiene. Es impagable, por algo me dedicaba a esto, porque no hay nada más rico que jugar, sentir esas vibras y esos nervios que los volví a sentir después de seis años".
El tiempo que falta para concretar esa idea le permitirá, dice Alvarado, prepararse bien. "Tengo 39 años, todos estos jugadores tienen entre 18 y 27 años, tienen mucho por delante, son más jóvenes, pegan más fuerte. Pero tengo un poco más de experiencia y sé cómo hacerlo, me dediqué muchos años a esto. Espero que el cuerpo no pase la cuenta. Me retiré porque tengo muchas lesiones en la rodilla y la espalda, pero dosifiqué mucho para el Chile Classic y pasé al fin de semana sin haberme preparado físicamente. Creo que si lo hago bien, gano distancia y me preparo mejor para evitar lesiones, podría darse algo".