Bloqueos y atentados, el freno silencioso de economía minera
El sector minero le preocupan los bloqueos, protestas y ataques en los territorios donde predomina el desarrollo de esta labor y que se ha acentuado con el tiempo, impactando la cadena productiva, y las comunidades
El sector minero le preocupan los bloqueos, protestas y ataques en los territorios donde predomina el desarrollo de esta labor y que se ha acentuado con el tiempo, impactando la cadena productiva, y las comunidades. Según informe de la Cámara de Comercio de la Guajira, solo en este departamento en 2024 se presentaron 200 bloqueos en vías nacionales. Esto es un incremento del 119,8% respecto al año anterior, cuando se reportaron 91. Gran parte de estas protestas fueron originadas por la insatisfacción de la población en torno a la garantía de algunas necesidades básicas como el suministro de energía y agua, la operación de los programas de transporte y alimentación escolar, entre otras. Los efectos, por su parte, se han traslado a sectores como el de salud, transporte, turismo y el minero energético. En términos económicos, el golpe es significativo. Según datos de la Cámara de Comercio, el primer semestre del 2024, las pérdidas del departamento ascendieron a $7.638 millones, reflejándose en bajas ventas, cancelación de servicios, aumento de precios, dificultades logísticas y pérdidas de productos perecederos. Una de las empresas que se ha visto más impactada es Cerrejón. Información de la multinacional muestra que el 2024 la línea férrea por la que se transporta el carbón fue bloqueada en 333 oportunidades, lo que derivó en 135 días de operaciones interrumpidas. A lo anterior se le suma que en los cerca de tres meses que lleva el 2025 se han registrado 19 bloqueos, así como cinco atentados a dicha infraestructura. El más reciente tuvo lugar el pasado 11 de marzo, en el kilómetro 17 de la jurisdicción del municipio de Albania, cuando se produjo un atentado con explosivos. Ante este panorama, la compañía ha hecho énfasis en que "los atentados y los bloqueos a la vía férrea y las carreteras generan un impacto negativo en toda La Guajira. Estas acciones impiden el suministro de bienes, restringen la movilidad de personas y empleados, afectan la llegada de insumos esenciales para nuestra operación minera e impiden el transporte de carbón hacia el puerto". Esto frena regalías, impuestos e inversión para la región.