Karina, un problema doble
Javier Milei y su hermana, Karina
"Todo lo que dice Spagnuolo es mentira y lo vamos a llevar a la Justicia", alcanzó a vociferar el presidente Javier Milei desde la camioneta que lo transportaba en una caravana de campaña en Lomas de Zamora que, lamentablemente, tuvo que ser interrumpida por los piedrazos que arrojaron los violentos de siempre, hecho que merece repudio más allá de los cuestionamientos que puedan hacerse por la improvisación de la comitiva respecto de la seguridad en torno al presidente de la Nación
Javier Milei y su hermana, Karina
"Todo lo que dice Spagnuolo es mentira y lo vamos a llevar a la Justicia", alcanzó a vociferar el presidente Javier Milei desde la camioneta que lo transportaba en una caravana de campaña en Lomas de Zamora que, lamentablemente, tuvo que ser interrumpida por los piedrazos que arrojaron los violentos de siempre, hecho que merece repudio más allá de los cuestionamientos que puedan hacerse por la improvisación de la comitiva respecto de la seguridad en torno al presidente de la Nación.
Dos curiosidades se desprenden de esos dichos: por un lado, el modo que eligió Milei de pronunciarse por única y primera vez sobre el llamado Audiogate ", que tiene como protagonista al extitular de la Andis, Diego Spagnuolo, que se suma de modo grave a las denuncias de presuntos hechos de corrupción que afectan a su entorno más íntimo y que se multiplican día a a día. La sociedad merece mucho más a la hora de aclarar una sospecha de corrupción tan importante que, hasta ahora, viene regada de silencio oficialista. Y por otro, no se entiende bien cómo piensa llevar a la justicia a Spagnuolo, porque el abogado ya se encuentra siendo investigado; de hecho, fue allanado y su celular peritado. Tarde y desafortunada la reacción del Presidente.
De todos modos, el presidente Milei debe asumir que deberá tomar una decisión cuanto antes, en lugar que gritar su posición desde una camioneta. La investigación judicial que comenzó a partir del "Audiogate; las ocho denuncias que existen en la esfera del PAMI, con presunta corrupción en las sedes de La Plata, Chaco, Santiago del Estero, La Pampa, Santa Cruz, Jujuy, Misiones y en los partidos bonaerenses de Villa Gesell y Madariaga; las sospechas sobre contratos de seguridad para una empresa de la familia Menem en el Banco Nación; la denuncia pública sobre venta de candidaturas ligada a la recaudación ilegal de fondos para la campaña, todas tienen un común denominador: Karina Milei. En todos los casos, la secretaria general de la Presidencia está mencionada como parte principal de lo que hasta ahora son denuncias de presunta corrupción.
Spagnuolo la nombra acusándola como recaudadora de coimas con droguerías, en las sedes del PAMI, y en algunas provincias también la Anses, los funcionarios acusados responden en la interna libertaria a ella y a Lule Menem. Algunas voces son más punzantes, como la de Viviana Aguirre, excandidata a diputada Nacional por LLA en la provincia de Buenos Aires y exdirectora del PAMI en La Plata: "PAMI central arreglaba con los prestadores y a nosotros nos pedían firmar para poder coimear. Son peores que los kirchneristas. Antes de que asumiera tenía llegada a Javier Milei, le escribí varias veces para contarle esto y me clavó el visto. Le escribí a Karina Milei y directamente me bloqueó", dijo esta semana recordando la denuncia ya realizada en el Juzgado Federal de Alejo Ramos Padilla. Allí señaló en un escrito que "a toda persona que entra al PAMI, en La Libertad Avanza le piden entre un 10% y un 15%" y agregó: "PAMI central arreglaba con los prestadores y a nosotros nos pedían firmar para poder coimear. ¡Son peores que los kirchneristas!". Aguirre señaló también: "Juan Esteban Osada, cercano a Sebastián Pareja, me pidió que le entregara un millón de pesos por mes de mi sueldo. Le dije que quería colaborar y que me pasara una cuenta para transferir y me contestó que no se manejaba así, que tenía que poner ese dinero en un sobre y ellos lo pasaban a buscar una vez por mes". Denuncias similares a esta se replican en las sedes mencionadas del PAMI, con otros actores, pero con el mismo modus operandi .
En todo este entramado de denuncias de corrupción aparece directa o indirectamente el nombre de Karina Milei. Y las mencionadas se encuentran tramitadas en la justicia, porque hay otras que son solo mediáticas y pueden responder a la interna libertaria.
Las crisis nunca son de comunicación, son de gestión, y a partir de allí se puede comunicar bien o mal, o no comunicar. Lo que parece ocurrir ahora es la tercera opción: el gobierno no ofrece una explicación convincente, no habla al respecto . Mientras tanto aparecen más audios, más denuncias, y todas giran en torno a los mismos hechos y protagonistas.
Está claro que despedir a Karina Milei del gobierno sería como reconocer su responsabilidad, pero también es cierto que entregando la "cabeza" de Spagnuolo el gobierno no ofreció ninguna salida al conflicto, al contrario, lo empeoró. El diputado Ricardo López Murphy decía ayer a la mañana: "Es necesario que todos los funcionarios públicos entreguen la contraseña de los celulares y notebooks, de esa manera iríamos a fondo con los problemas de corrupción". Puro sentido común . Mucho debería hacer el gobierno para aclarar de una vez por todas la cuestión. Solo se manifestó a través de algunas generalidades del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, pero ni el Presidente, ni su hermana ni el vocero presidencial dieron una explicación categórica.
Todo esto generó una mala reacción de los mercados, el Riesgo País llegó a 829 puntos, un indicador similar al que tenía la Argentina antes del acuerdo con el FMI. Los bonos retrocedieron, y el dólar amenazó a escapar nuevamente, todas señales de que la incertidumbre no es gratis. Y tiene su costo político también: un estudio reciente de las Consultoras La Sastrería y Trespuntozero indica que el 62,5 cree que los audios de Spagnuolo "reflejan hechos graves de corrupción en el Gobierno", lo cual afecta su imagen, ya que el mismo relevamiento indica que la evaluación positiva de la gestión nacional cayó por debajo del umbral de los 40 puntos: el 57% de los encuestados cree que el desempeño del Gobierno es "malo" o "muy malo". Hace 15 días, y antes de que estallara este escándalo, una encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés, indicó que Karina Milei es la funcionaria con mayor imagen negativa del gabinete nacional. La secretaria general de la Presidencia registró un 63% de opiniones negativas y apenas un 19% de imagen positiva. El desgaste ya era notorio.
Seguramente si LLA pierde votos por hechos de corrupción éstos no irían al kirchnerismo, que está empañado por esa misma impronta, naturalmente deberían ir a espacios republicanos de centro: la Coalición Cívica, Potencia, la UCR, el socialismo, lo cual le sirve al gobierno porque es un espacio atomizado. Esa distribución de votos no pondría en peligro un eventual triunfo electoral. Sin embargo, creer que sale sin heridas de esta situación si no es aclarada y no se deslindan responsabilidades sería uno de los mayores errores que podría cometer, aunque éste sea un error recurrente en la política argentina.
"Karina es Javier y Javier es Karina" dicen los más cercanos, que se animan a vaticinar que ella es imprescindible para el Presidente: "Javier jamás va a apartar a Karina del gobierno, antes renuncia", dicen, algo que, de ser cierto, se convierte en un problema mucho más grave que la situación generada sobre las dudas de corrupción, porque de ser así, estaríamos ante una situación inédita para la política vernácula: para el Presidente hay alguien más importante que él mismo, y si esto lo asumen como una verdad inmodificable los colaboradores que tienen responsabilidad de gobierno y quieren que al Presidente le vaya bien, el problema es doble: no solo hay que cuidar a Milei sino también, y posiblemente antes, a su hermana Karina. Escenario que describe un esquema de poder y de prioridades que nadie votó.