Jueves, 26 de Marzo de 2026

Colombia ganó: ¡qué camello!

ColombiaEl Tiempo, Colombia 30 de septiembre de 2025

Pablo Romero - el tiempo @PabloRomeroET
Colombia no fue una máquina ni un equipo demoledor, pero tuvo trabajo y oficio y le ganó bien a Arabia Saudí, 1-0

Pablo Romero - el tiempo @PabloRomeroET
Colombia no fue una máquina ni un equipo demoledor, pero tuvo trabajo y oficio y le ganó bien a Arabia Saudí, 1-0. Ese golecito, tan sufrido y tan esquivo, terminó siendo suficiente para lograr los primeros tres puntos en el Mundial Sub-20. Colombia mostró a sus figuras en el debut, esos muchachos fogosos, deseosos de brillar en el Mundial, de aprovechar cada pelota y cada momento. Así que desde el inicio de este primer partido el equipo jugó contra la ansiedad y contra la necesidad de encontrar el primer gol y la primera victoria. Pero el partido iba a ser más difícil de lo pensado. Colombia necesitó paciencia y aplacar los nervios, hasta que llegó el gol. La tarea se hizo, pero fue un camello. Arabia perdió a una de sus fichas en solo 15 minutos por lesión. Para Colombia no cambiaba nada, igual su obligación era agredir y someter al rival. Pero a esa altura, el juego era más de choque que de otra cosa; los árabes, una y otra vez, estaban en el piso, la pelota parecía detenida; los arqueros ni conocían el peso del balón, eran espectadores. El juego era malo, aburrido. Jordan Barrera era el llamado a manejar los tiempos, los ritmos, todo, pero Jordan levantaba la cabeza y no veía a quién darle el pase. Emilio Aristizábal se fue quedando aislado. No había sorpresa en el ataque colombiano. Hasta que hubo una alerta. Arabia al fin llegó. Pase filtrado, atacante contra delantero, y no pasó nada, pero hubo riesgo. El DT César Torres elevó su grito a la zaga, para que despertaran. Colombia se sacudió. Iban 30 minutos. Carlos Sarabia se acordó de que tenía que atacar por la banda y tirar un centro, lo hizo todo bien, y Óscar Perea, que esperaba, se acomodó, tuvo espacio, y mandó un cabezazo que pasó cerca. Una buena para tomar confianza. Emilio pegó el grito, ‘me toca a mí’, pareció bramar, y tuvo dos remates sin destino. El partido mejoraba. Un derechazo de Perea a un ángulo ya fue el aviso definitivo para el portero árabe que alcanzó a reaccionar. Colombia no quería irse al descanso con el empate, era un riesgo, y por eso Sarabia, el lateral derecho que se convirtió en un pulmón ofensivo, casi hace la tarea con un remate que no fue al arco pero pasó cerca. Y sí, al descanso sin gol, sin victoria, sin autoridad. En la segunda parte, el tiempo ya era un enemigo. Colombia necesitaba el gol pronto, pero sin desesperarse. Fue tejiendo, descifrando por dónde entrar. Y nada. Al minuto 60 entró Neyser Villarreal, a ver si él, el goleador, era la solución. No lo fue, pero Colombia tuvo chispa y nuevos aires. Fue cuando Jordan Barrera fue a la pelota como si esa fuera la última de la vida, desarmó a un rival, tiró el pase al centro del área, y era tan claro que Perea solo tuvo que poner el pie para que la pelota tomara el difícil camino del gol. 1-0 en 64 minutos. Y con ese golecito tan trabajado y tan esquivo Colombia logró su primera victoria.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela