Orsi, Bukele y la masa madre
Una seguidilla de errores no forzados del presidente han potenciado críticas adentro, y generado una sensación peligrosa en la sociedad.
Días complejos para el presidente Orsi. Un par de episodios han generado fuertes cuestionamientos en la interna, y voces de "yo te lo dije" en la oposición. Pero... ¿es tan grave como se hace ver?
Las encuestas muestran que la "luna de miel" con este gobierno ha sido más corta de lo habitual. Y en general por heridas autoinfligidas, ya que la economía más o menos se mantiene en lo que venía, y no ha habido sobresaltos impactantes. Pero, episodios como el papelón de la conferencia por Cardama, la embajada de Ache, o los horarios laborales a lo Rogelio Roldán de Danza, han ido minando el entusiasmo del primer flechazo de Cupido.
Pero lo de esta semana tuvo un sabor diferente.
Primero fue el caso del policía asesinado. La salida de Orsi narrando con una vehemencia innecesaria que no estaba al tanto del hecho, ocurrido más de 12 horas antes, hizo calentar a un pueblo. Sobre todo al mundo policial, que ya viene en un proceso de molestia profunda con la gestión del ministro Negro.
Es difícil no creer a Orsi cuando dice estas cosas. Ahora, ¿puede un presidente decir alegremente que no se enteró de algo así? ¿No se da cuenta que su trabajo implica estar al tanto de estas cosas? Si cierra un banco, ¿también puede estar 12 horas sin enterarse?
Lo segundo fue lo de Bukele, aunque hay un matiz.
Es verdad que la declaración de Orsi, incluso en un ambiente muy "cuidado", fue entreverada. Pero cuando se lo escucha, y se le conoce un poco los antecedentes, está claro que nunca dijo que las políticas del salvadoreño eran dignas de imitarse en Uruguay. Pero lo que deja mala imagen es lo posterior. Cuando el Pacha Sánchez, seguramente con la mejor intención, sale a aclarar lo que dice el presidente. Comunicacionalmente da una imagen horrible.
Y después llamar a una radio a explicarse es peor, porque ya había salido a aclarar lo del policía días antes. Es como que el propio Orsi se encarga de dar la imagen de que no sabe decir lo que quiere decir. Peligroso.
Ahora bien, hay elementos que se suelen dejar de lado cuando se analiza esta mini crisis oficialista.
El primero es la sorda puja interna que hay en el Frente Amplio. En particular entre un todopoderoso MPP, y un acorralado Partido Comunista. Días atrás un prestigioso politólogo y encuestador nos decía que los comunistas en Uruguay pasan hoy por un momento tal vez peor que el vivido cuando la caída del Muro de Berlín. Sobre todo, por la pugna interna de liderazgos (¿Andrade vs. Juan Castillo?), y por los escándalos económicos en el Sunca y con el Fogata Bermúdez. "A un comunista se le puede caer el mundo ideológico en la cara, que no pasa nada. Pero cuando hay corrupción...", nos decía el experto.
Esta pugna explica la insistencia con el tema del "impuesto a los ricos", la súbita aparición de grupos de frentistas molestos con lo poco izquierdista del gobierno, o incluso la manija con M24. Nunca se había visto tanto dolor de algunos por el cierre de un medio o las pérdidas de puestos de trabajo en una industria donde, tristemente, eso es demasiado habitual.
Acá se suma un tercer polo dentro del FA que también hace su juego. Hablamos de ese mundillo Cordón Soho, Ciencias Sociales, pan de masa madre. Sí, usted lo ubica. El "compañere" con bolsa reciclable al hombro que viene de la feria con el maple de huevos orgánicos y La Diaria saliendo del bolsillo. Para el cual el pragmatismo del MPP siempre ha sido difícil de tragar. Las críticas a Orsi por lo de Bukele en TV Ciudad fueron peores que las de Graciela Bianchi. Claro, es un mundillo tan hegemónico en los medios, como inexistente en las urnas.
Y la molestia no puede ser con Orsi. Todo el mundo sabía que Orsi es un tipo honesto, campechano, dialogante, pero a quien no se le puede pedir profundidades ideológicas. La bronca es con el MPP, que con un espíritu "catch all", entiende que para muchos de sus votantes que viven realmente las consecuencias de la inseguridad, lo de Bukele no es un anatema ni mucho menos.
Pero... ¿qué pueden hacer los dolidos con esta mirada? No parece que vayan a ir en masa a votar a Ojeda o a Martín Lema. Escuchar a los de TV Ciudad atacando a Orsi traía recuerdos de algunos blancos criticando a Ripoll. La "sensibilidad de izquierda", que muchos reclaman con lo de Bukele o M24, (más allá de ser un cuento sin anclaje terrenal alguno) no es algo que le quite el sueño al MPP. Y por eso es la fuerza política más poderosa del país.
El único verdadero problema que puede generar al gobierno esta serie de errores no forzados es que vaya consolidando en la gente la sensación de que no hay capitán firme al timón del barco. Por lo menos desde Maquiavelo se sabe que la gente puede perdonar todo al gobernante, menos el titubeo en el ejercicio del poder.
Y faltan 4 años.