Dos potencias se saludan: Milei y Tapia
Si la República tuviese nuca, le transpiraría copiosamente por los intensos calores que le hacen pasar los que arruinan la vida de los argentinos
Si la República tuviese nuca, le transpiraría copiosamente por los intensos calores que le hacen pasar los que arruinan la vida de los argentinos. Pero, precisamente, por ser República carece de un súbdito que se la seque con denodado esmero. Se la tiene que aguantar y seguir sudando la gota gorda por los malos ratos que le deparan a diario. No es el caso de "Chiqui" Tapia, el faraón de la AFA, que cuenta con vasallos que terminan con las gotitas que chorrean de su nuca antes de que rocen el cuello de la camisa del amo.
Hablando de gotas, los bochornosos acontecimientos que los tienen como protagonistas a esa entidad y a su mandamás, empiezan a colmar la paciencia. Las redes sociales arden y la Justicia pone la lupa sobre los tejes y manejes en las proximidades del jefe máximo.
En los medios no K es un tema obsesivo que no da tregua. En los que sí lo son, se minimiza o se trata de tirar tierra para el otro lado. Un contraste muy evidente.
El manejo institucional del fútbol argentino es un laboratorio en miniatura que reproduce en escala grandezas y miserias del país : tiene gente bárbara, como la Selección y su equipo técnico, profesionales nobles e íntegros que nos dan tantas alegrías, y gente bárbara (en el sentido opuesto de la palabra) con múltiples manejos despóticos y árbitros teledirigidos que favorecen a sus protegidos. Hasta se le da la gana de sacar de la galera un campeonato inexistente que sembró discordias. Y le pasa lo mismo que al país cuando sus dirigentes más poderosos se quedan callados frente a tanta anomalía por temor o complicidad : las irregularidades avanzan y se fortalecen en la impunidad. Menos mal que hay, al menos, un Juan Sebastián Verón , para levantar la voz y denunciar que el rey está desnudo. "Nos amenazaron, pero no nos van a ver de rodillas", dijo por LN+. Aunque eso tiene un costo altísimo, que pretende disciplinar al resto de los clubes: multa económica, seis meses de suspensión para él y dos fechas para el equipo. Todo por el "espaldazo" del que habló el mundo: Estudiantes debía hacerle un "pasillo de honor" a Rosario Central, ganador de un torneo inventado, y los jugadores "pinchas" se dieron vuelta, en señal de protesta.
Pero nadie puede amordazar la bronca que baja desde las tribunas contra Tapia en las canchas y hasta en el show de Andrés Calamaro.
Javier Milei vio la oportunidad y se zambulló de cabeza. Los intentos hegemónicos de gobiernos argentinos por lo general se han circunscripto a la política. Al que mejor le salió, en los últimos ochenta años, fue al peronismo. En varias etapas supo expandirse de tal manera que redujo a la oposición a su mínima expresión.
El primer radicalismo, más liberal con Leandro Alem , más caudillesco con Hipólito Yrigoyen (sin olvidar a Marcelo T. de Alvear ) tuvo que esperar más de medio siglo hasta que Raúl Alfonsín intentara derribar el poder sindical, llevar la Capital Federal al Sur y constituir el "tercer movimiento histórico", tres sueños hegemónicos fallidos.
Ahora el gobierno libertario, después de su contundente triunfo nacional en las elecciones legislativas y gracias al meloneo constante que aplica a los gobernadores en sus persistentes giras federales el camaleónico ministro del Interior, Diego Santilli ("cambia de colores según la ocasión", cantaría Chico Novarro ), va logrando disciplinar a los rebeldes, mientras mantiene acorralados en un rincón a los desconcertados kirchneristas.
Ya plenamente hegemónico desde el vamos en las redes sociales -no hay político que se le acerque en número de seguidores ni en cantidad de acciones diarias que desde allí emprende sin intermediarios-, ahora Javier Milei, despacito, va por la presa más codiciada que goza de inmensa popularidad: el fútbol.
El cristinismo cuando fue poder total se había animado solo a asociarse férreamente con la invencible AFA, mientras todavía mandaba allí Julio Grondona y utilizó como ariete publicitario a Diego Maradona . Así nació el monopolio estatal de transmisiones de Fútbol para Todos . A cambio de una millonada, se transmitía gratis, aunque colando en medio de los relatos profusa propaganda oficial.
Macri presidente quiso enfrentar a Tapia, pero Gianni Infantino, el pope de la FIFA, lo frenó.
¿Qué dictaminará ahora que las trapisondas de Tapia y compañía se multiplicaron y Milei va por mucho más? El libertario tuvo un primer topetazo fuerte con la AFA, cuando quiso colar de prepo su deseo de que los grandes equipos se convirtieran en Sociedades Anónimas Deportivas (SAD). Encontró un muro infranqueable. Pese a la oposición firmó un decreto, en agosto de 2024, por el que les daba un año a los clubes a adaptar sus estatutos para que las SAD puedan competir con libertad. "No más socialismo pobrista en el fútbol", posteó entonces. El pescado sigue sin vender.
¿Puede el Estado meterse con la AFA, que es una asociación civil sujeta a derecho privado, como la UIA o la Sociedad Rural? ¿O el revoltijo futbolero actual rompe esa frontera y habilita el interés estatal?
Si el sistema se traba, ¿puede el Gobierno invitarse solo a la mesa del fabuloso negocio del fútbol y disponer lo que se le ocurra?
Milei se pierde la foto con Donald Trump en el sorteo del Mundial. Prefiere no viajar que tener que compartir la instantánea con Tapia. La guerra es total. Anoche, en Santiago del Estero, se libraba una nueva batalla.