Los computadores de ‘Calarcá’
A Gustavo Petro solo le escuchamos decir mentiras
A Gustavo Petro solo le escuchamos decir mentiras. Por ejemplo, frente a la multa impuesta por el Consejo Nacional Electoral contra las directivas de su campaña, por haber violado los topes de financiación. Ese debate, incluso, se daba por enterrado: que aportes de Fecode y de la USO habrían entrado a la campaña petrista vía Colombia Humana y la UP, a través de una triangulación, para que no se sumaran a los aportes. Lastimosamente la autoridad electoral esperó hasta vísperas de las elecciones para pronunciarse, lo cual creó muchas suspicacias políticas. Y Petro tenía lista su mentira: que la multa contra los directivos de su campaña, impuesta a través de una decisión colegiada, dizque la manipuló "el abogado de Fico". ¿Y mientras tanto la instrucción es: no muevan a Roa de Ecopetrol? Y eso que, en la violación de topes, no incluyeron los gastos de aviones utilizados en campaña de Petro, que porque el transporte fue para los candidatos al Congreso y para pagar testigos electorales; por tanto, los gastos serían imputables a la campaña parlamentaria y no a la presidencial. Pero viajaron en los aviones privados Petro, Benedetti y Guillermo Alfonso. Cuerpos gloriosos vip. ¿Otra mentira? Sobre el mortal informe de Caracol TV acerca de los computadores de alias Calarcá, Petro ha dicho que es falso. Un día después, la fiscal Luz Adriana Camargo confirmó que está en poder de la entidad hace seis meses. ¿Medio engavetado? Para Petro el asunto es especialmente grave. Un general activo del Ejército, Juan Miguel Huertas, jefe del Comando de Personal del Ejército, y Wílmar Mejía, alto funcionario de Inteligencia, supuestamente habrían estado en contacto con ‘Calarcá’ con la idea de crear una empresa de seguridad bajo la fachada de proteger líderes sociales. Y sería en ‘miti-miti’: el militar pondría los permisos, y las disidencias de las Farc, "los muchachos y las armas". A Huertas, dado de baja en el gobierno Duque, Petro lo reintegró al Ejército. A Mejía, licenciado en educación física, lo llevó como su representante al consejo superior de la Universidad de Antioquia y lo puso a crecer como espuma en la Agencia de Inteligencia. Los computadores de ‘Calarcá’ se incautaron cuando fue capturado en un retén militar transportando armas, dinero y hasta a un menor. La Fiscal no lo dejó detener porque ostentaba el rango de "gestor de paz", que, extrañamente, no solo cubre su pasado criminal, sino también, como vimos, su futuro delincuencial. ¿Un salvoconducto para lo que se ofrezca? En los computadores de ‘Calarcá’, igualmente, aparecen preocupantes revelaciones sobre filtraciones a las disidencias, no solo de frecuencias radiales con planes de operaciones militares, sino de información reservada de la Fiscalía y las agencias de Inteligencia. Petro salió a negar la autenticidad de una parte de las conversaciones de Wílmar Mejía y pidió unas "auditorías forenses". ¿Para ganar tiempo? En esos mismos computadores incautados aparecen grabaciones con el tristemente célebre ‘Iván Mordisco’, supuestamente hablando de la forma como apoyó a Petro en la campaña. Según el presidente, todo es un invento del periodista Ricardo Calderón, gran fenómeno del periodismo investigativo. De ahí para atrás, no sobra que repasemos otras "mentiritas". Envuelto, como está, en varios escándalos por la compra de los aviones Gripen, con controversias que van desde su precio hasta el supuesto papel de su señora Verónica en la negociación, no podemos sino recordar la frase que Petro dijo en marzo del 2021, cuando aún no era presidente, contra los planes del entonces gobierno para renovar nuestra flota militar: "La compra de aviones en medio de una crisis como la que vivimos es el máximo grado de irresponsabilidad de un gobernante. (…) Solicito al presidente Duque suspender esas compras". ¿Estaba diciendo mentiras antes, cuando se oponía a comprarlos, o ahora, que aceptó adquirirlos argumentando que "fortalecerán la seguridad y defensa del país"? También dijo: "Matar niños con un bombardeo no es un daño colateral sino un crimen de guerra. (…) No entiendo un país que pueda aplaudir que no se usen recursos para salvar la vida y en cambio sí para bombardear niños". ¿Estaba diciendo mentiras cuando hablaba de crímenes de guerra, con cuya mención quería aplastar al gobierno Duque? ¿O las dice ahora que permite los bombardeos, aparentemente convencido (¿lo estará?) de que prohibirlos con esa disculpa de los niños condujo al aumento del reclutamiento infantil, o será una táctica de campaña electoral? Fidel Castro decía que a un gobernante no podían cogerlo en una mentira, aunque sostenía que a veces no se puede contar toda la verdad. El caso de Gustavo Petro es el del gobernante al que siempre cogen diciendo mentiras y nunca puede contar ni una parte de la verdad.
Resultó ‘mentirosito’
María Isabel Rueda