Lo que nos costará el nuevo mínimo
Jorge Restrepo
Es imperativo abordar el enorme problema que creó el aumento del salario mínimo que decretó el Gobierno Nacional
Jorge Restrepo
Es imperativo abordar el enorme problema que creó el aumento del salario mínimo que decretó el Gobierno Nacional. Este decreto tiene beneficiarios: cerca de 1,3 millones de pensionados con una mesada de salario mínimo (pues la pensión tiene ese piso) y los trabajadores con empleo seguro con salario mínimo, cerca de 2,4 millones de personas según el Dane ANE. El aumento mensual para ellos es de $376.000, $4,5 millones al año. Los demás colombianos con certeza estaremos peor que antes, como consecuencia directa de la decisión de subir el salario mínimo. ¿Por qué? Por la aceleración de la inflación de precios al consumidor: los precios van a crecer aún más rápido de lo que venían aumentando. Este es un retroceso generalizado: según la encuesta de expectativas del Banco de la República de diciembre pasado, los encuestados esperaban una inflación de 4,6% a finales de 2026 y de 3,8% en diciembre de 2027. Tras el decreto, siete servicios de estudios económicos ahora esperan, en promedio, una inflación de 6,6% a finales del año. ¿Es esto poco o despreciable? No, esta mayor carestía supone una pérdida de bienestar enorme. Un cálculo rápido y conservador muestra que cada uno de los 53 millones de colombianos perdería $750.000 en 2026 por este efecto inflacionario. Y si la inflación se acelera al 7,6%, desde el 5,3% actual, cada colombiano perdería cerca de un millón de pesos en poder de compra este año. ¿Por qué ocurre esta enorme pérdida de bienestar? En primer lugar, por la indexación: precios atados por Ley o por regulaciones al nivel o al aumento del salario mínimo (contratos de vigilancia, tarifas de seguros obligatorios, vivienda de precio regulado, etc.). El caso de las contribuciones obligatorias a la seguridad social en contratos de empleo por prestación de servicios profesionales o por cuenta propia es ilustrativo. Estos trabajadores, a los que no les sube automáticamente el valor de sus contratos, si les sube el impuesto, pues tiene como piso el salario mínimo para calcularlos: tendrán que pagar cuatro puntos porcentuales más de su ingreso en un contrato de dos millones al mes y tres puntos porcentuales más si es de tres millones. Si contribuyen sobre el mínimo, como el 80% de los millones de cuentapropistas, les subirá la contribución un 23%. Otro efecto regresivo, que afecta desproporcionadamente a los más pobres, los informales, los jóvenes y a las mujeres. Además, muchos productores buscarán subir los precios, en parte para proteger empleos, pues despedir y recortar jornadas cuesta a una empresa. En sectores de prestación de servicios con poca competencia, en los que hay dificultad para cambiarse de proveedor (servicios públicos, transporte masivo, servicios educativos, seguros en salud) tienen el poder de subir los precios para que el consumidor pague esos mayores costos salariales. La gran mayoría de colombianos perdió con esta decisión, y los más pobres perdieron más. Esto no puede seguir así.
Profesor de economía de la Pontificia Universidad Javeriana.