Jueves, 22 de Enero de 2026

Panorama económico

ColombiaEl Tiempo, Colombia 21 de enero de 2026


Andrés Barreto González
Sin duda el 2026 arrancó de una manera turbulenta, tan movido que el mes de enero va pasando a toda velocidad


Andrés Barreto González
Sin duda el 2026 arrancó de una manera turbulenta, tan movido que el mes de enero va pasando a toda velocidad. En el ámbito internacional se posicionan el realismo y el pragmatismo, frente al multilateralismo y el derecho internacional. Como ejemplo basta la operación de legítima defensa preventiva y extracción de Nicolás Maduro. En el ámbito regional muchos países viraron hacía la derecha, evidenciando el fracaso de los desastrosos gobiernos de izquierda, lo que se suma a un fenómeno de renacimiento de la doctrina Monroe, y una alineación regional influida por la agenda estadounidense. Este año será decisivo para Colombia por dos situaciones, elecciones legislativas y elecciones presidenciales. Si bien, las campañas presidenciales aún no se encuentran formalmente inscritas, pues el plazo de ley inicia el 31 de enero, ya tenemos múltiples encuestas, precandidatos y una clara tendencia entre izquierda radical y derecha. Sin lugar a duda la agenda política cooptará mucho del interés nacional, ojalá la gente se detenga a revisar propuestas, programas, trayectorias y resultados, y tome una decisión más racional, sé que suena ingenuo, pero revisemos qué pasó cuando votaron por discursos, charlatanería, improvisación y malos resultados anteriores. La agenda económica reviste particular interés. Según Corficolombiana, la inflación registró en diciembre una variación mensual del 0,27%, frente al 0,46% de diciembre de 2024, por debajo del consenso de los analistas del 0,35%. El 59% de los rubros del IPC presentaron variaciones positivas, por debajo del promedio 2010-2021 (69%). La inflación anual cayó de 5,30% a 5,10%, acumulando dos meses a la baja. La caída estuvo explicada por regulados y alimentos, mientras que los bienes tuvieron un aporte neutro y los servicios atenuaron la caída. Según Corficolombiana, el haber definido por decreto el aumento del salario mínimo para 2026 en 23% -el incremento más alto de las últimas décadas- cambiará de forma significativa el panorama macroeconómico de 2026, particularmente en materia de inflación, tasas y déficit fiscal. El incremento del salario mínimo teóricamente podría contribuir a la preservación del poder adquisitivo y el reconocimiento de la productividad de 2025 (6,1%), sin embargo, un aumento del 23% no solamente se distancia de las proyecciones, sino que distorsionará muchos otros indicadores y referencias. Aunque, teóricamente busca mejorar los ingresos de 2,4 millones de personas que devengan el salario mínimo, el incremento no solamente generará mayores niveles de inflación y tasas de interés, sino que posiblemente presionará mayor informalidad y supresión de puestos de trabajo. En el panorama político hablar de cifras es, a veces perdido, de allí que se privilegie el tema de seguridad, corrupción y las agendas duras, el trabajador está aparentemente feliz con el aumento irresponsable y unilateral del salario mínimo, pero pronto empezará a pagar sus consecuencias, ni qué decir de las empresas, más del 90% medianas y pequeñas.
Ex Superintendente de Industria y Comercio.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela