La consulta del Centro
Mauricio Cabrera Galvis
En el escenario político actual es necesario que candidatos progresistas del Centro como Fajardo, Claudia López, Cristo, Murillo o Armitage realicen una consulta el próximo 8 de marzo, para que uno solo de ellos se presente a la primera vuelta de las elecciones presidenciales
Mauricio Cabrera Galvis
En el escenario político actual es necesario que candidatos progresistas del Centro como Fajardo, Claudia López, Cristo, Murillo o Armitage realicen una consulta el próximo 8 de marzo, para que uno solo de ellos se presente a la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Es la única posibilidad de que no se repita la polarización del 2018 y el 2022, y el país se vea obligado a tener que escoger entre los extremos. La izquierda y la derecha han tomado una clara ventaja al haber decidido hacer una consulta el 8 de marzo. No solo porque van a ir unificados a la primera vuelta, sino porque las consultas tienen un efecto multiplicador, pues el ganador emerge con un gran impulso político. Esas consultas de los extremos ya tienen ganador casi asegurado: Cepeda por el apoyo de Petro, y Paloma Valencia por la inteligente jugada de Uribe de meterla en una consulta que era de candidatos de centro-derecha, pero que traicionaron sus ideas en una decisión que debe tener a Luis Carlos Galán protestando en su tumba, a Juan Manuel Santos decepcionado de sus ministros y a los próceres liberales lamentándose del viraje a la derecha de su partido. Es cierto que la derecha todavía tiene un problema difícil por resolver, que es el abogado del testaferro de Maduro, que no va a participar en la consulta, pero no hay que ser ingenuos y pensar que no encontrarán una fórmula para solucionarlo. Ante este escenario, hasta ahora los candidatos del Centro no tienen ninguna posibilidad, porque van a ir divididos a la primera vuelta y porque no van a tener el impulso de la consulta. Además, en las próximas ocho semanas van a estar desaparecidos de los medios y las redes sociales que se van a concentrar en las elecciones parlamentarias y en los debates de los 11 precandidatos que si van a participar en consultas. Sin embargo, no todo está perdido. Hay un camino para que el Centro vuelva a tener un espacio político y que un candidato progresista vuelva a ser una opción viable en la primera vuelta y pase a la segunda vuelta con altas probabilidades de ganar la presidencia, como dicen las encuestas. No hay que temer a que se repita la baja votación de la Coalición de la Esperanza, porque por primera vez se va a entregar a todos los votantes para Congreso (unos 21 millones) un solo tarjetón con las consultas. Ofrecer, en el mismo tarjetón, una tercera alternativa distinta de los extremos les puede evitar a los millones de indecisos el dilema de tener que votar "por miedo a". Esto no solo les quitaría votos a las consultas de los extremos sino que atraería a más votantes. La consulta entre los candidatos progresistas del Centro es el mejor camino para que uno de ellos llegue a la presidencia y no continuar con la polarización que le está haciendo tanto daño al país.
Consultor privado.