El premio Nobel de Economía, James Robinson, disertó en el Foro Económico Internacional de CAF en Panamá, donde analizó la situación de América Latina.
Enviado a Panamá El "Davos latinoamericano" tuvo como uno de sus puntos centrales la presentación del premio Nobel de Economía 2024, James Robinson. El británico, catedrático de la Universidad de Chicago se centró en cómo la economía en América Latina se rezagó y perdió respecto a países desarrollados como Estados Unidos. "The Latin American Desequilibrium", se tituló la presentación de Robinson en el Foro Económico Internacional de CAF-Banco de Desarollo de América Latina y el Caribe en Panamá. Con humor, varios ejemplos locales -hubo menciones a Uruguay- y un enfoque basado en su libro "Por qué fracasan las naciones" (co-escrito con el también Nobel de Economía en 2024, Daron Acemoglu), Robinson planteó igualmente un panorama optimista para la región.
Presentado por la exembajadora de Estados Unidos en Uruguay y actual socia de la firma Winston & Strawn LLP, Julissa Reynoso, Robinson dijo que América Latina "se ha rezagado económicamente" y mostró como la brecha del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita con Estados Unidos, la Unión Europea o Corea del Sur se ha agrandado en los últimos 35 años.
"Panamá, Costa Rica, Uruguay, hay mucha discusión sobre cual es el país con mayor PIB per cápita de América Latina", pero hoy ese indicador en el promedio de la región es el 20% del Estados Unidos, apuntó.
"Esta divergencia ha ocurrido con el tiempo. Gran parte de mi trabajo ha estado en explicar por qué ocurre esto", agregó.
Prcisamente, Robinson obtuvo el Nobel de Economía 2024 (junto a Acemoglu y a Simon Johnson) por sistematizar y analizar el impacto de los mecanismos en los que las instituciones influyen en las capacidades de cada país para generar riqueza y desarrollo.
En el análisis sobre la región, el Nobel dijo que hay "una nueva hipótesis que está más arraigada en la cultura de América Latina" para explicar el rezago relativo: "el utopismo", que se manifiesta en "muchos aspectos". Esto es que el diseño de distintos tipos de políti
"Este es un ejemplo, como dijo sarcásticamente (el expresidente francés, Charles) De Gaulle, 'Brasil es el país del futuro...y siempre lo será'", expresó Robinson.
El desequilibrio regional
Para explicar el detrás de escena del desequilibrio de América Latina, Robinson recurrió al escritor y crítico uruguayo Ángel Rama. Citó su libro "La ciudad letrada", donde Rama se enfoca "en la desconexión entre lo 'ideal' y lo 'real' o lo que el llama una situación donde 'se privilegia la potencialidad sobre la realidad'", dijo el Nobel.
"Este desequilibrio genera un montón de problemas en América Latina", afirmó. Y eso "genera una demanda por personas que resuelven esos problemas".
Como ejemplo, puso la situación de Argentina -también parte de su libro con Acemoglu- con el clientelismo. "No es el gobierno el que consigue los empleos, las pensiones, etc. es Matilde, Juancito o Andrea. Es el clientelismo", afirmó.
Si bien ese desequilibrio entre el ideal y la realidad en la región es un desafío, el académico señaló que también es una fuente de creatividad, resiliencia e innovación cultural.
"Agregar cosas, una a la otra, frecuentemente crea fenómenos emergentes, que son más que la suma de las partes", afirmó.
Para graficarlo, puso el ejemplo del "espeto corrido" de Brasil, donde "agregas, agregas y agregas y aparece algo diferente".
"Hay un montón de creatividad en el sector informal y un montón de '+1' en el sector informal" que es ese concepto de agregar y terminar creando algo nuevo.
Puso otro ejemplo. Una noticia sobre que en 82 municipios en Colombia se había vuelto "imposible" tomarse una cerveza Bavaria (que es barata) porque los camiones no llegaban. Pero, "¿cómo llega la cerveza y la gaseosa, es a través del sector informal .El informal y el formal trabajan en conjunto para proveer los bienes en Colombia" mediante la utilización de otros transportes, señaló.
El premio Nobel de Economía 2024, dijo que los latinoamericanos "abrazan las culturas" y así hay cultura francesa, italiana, española, africana. En cambio los europeos no y dijo: "miren lo que hicimos con el Brexit".
Y "cómo los latinoamericanos son internacionalistas, fueron los pioneros de la legislación internacional", apuntó. Recordó que en 1824, Simón Bolivar empezó a urgir a los gobiernos en formación en América Latina para que firmaran tratados de amistad. Por lo que al final, parafraseando al historiador Greg Grandin, "los líderes de la América independiente, fundaron no solo sus propias naciones, sino la liga de las naciones".
En ese sentido, remarcó que América Latina no ha sufrido ninguna gran guerra desde 1935 y que "la mayoría de los militiraes en cada país tienen misiones internas", además de que Costa Rica no tiene ejército desde 1949.
También destacó que mientras 1 millón de refugiados de Siria en Europa generaron -por la idiosincracia europea- manifestaciones de xenofobia y el surgimiento de partidos de ultra derecha, en Latinoamérica hubo siete millones de venezolanos que salieron de su país escapando de la dictadura de Nicolás Maduro, y aunque es un continente más pobre no hubo desbordes de xenofobia, "salvo casos aislados".
Como conclusiones, Robinson dijo que "hay grandes problemas económicos, políticos y sociales en Latinoamérica, pero también hay grandes e inspiradores casos de enormes contribuciones a la cultura y las instituciones mundiales".
"Ahora es un momento para reconocer y celebrar eso", planteó.
"El utopismo puede ser bueno", ya que si bien la liga de las naciones que quería plasmar Bolívar no prosperó, si "modeló" el "sistema mundial moderno", añadió.
Para terminar, volvió a la frase de De Gaulle y dijo que el mandatario francés se equivocó. "El hecho de que Brasil sea el país del futuro, actualmente es un plus, le da al país una ambición y una habilidad para reimaginarse asimismo y al mundo. Prefiero eso. Reino Unido no es ningún país del futuro", remató en referencia a su país de origen.